SIPAPDI: plan de Diputación y Marsodeto contra el abuso en Toledo

Personas con discapacidad contarán con un nuevo servicio ante abusos gracias a Diputación de Toledo y Marsodeto

La Diputación y Marsodeto han puesto en marcha el Servicio Integral de Protección ante el Abuso en Personas con Discapacidad (SIPAPDI), el único de estas características existente en la provincia, para detectar, prevenir, intervenir y proteger ante situaciones de abuso a personas con discapacidad intelectual o del desarrollo.

El servicio, presentado este jueves por el vicepresidente y diputado de Bienestar Social de la Diputación, Daniel Arias, y la presidenta de Marsodeto, Trinidad Escobar, está operativo desde el mismo día de su presentación y cuenta con financiación de la Diputación de Toledo por importe de 28.000 euros, a través de un convenio que incluye también un programa de apoyo escolar con la misma federación.

La Diputación de Toledo y Marsodeto presentaron este jueves en rueda de prensa el Servicio Integral de Protección ante el Abuso en Personas con Discapacidad (SIPAPDI), un recurso pionero en la provincia toledana destinado a dar respuesta a una realidad que, según sus promotores, permanece en gran medida oculta: el abuso —físico, psicológico, sexual y ciberacoso— que sufren las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo, con frecuencia en silencio y sin capacidad para expresarlo o denunciarlo.

El vicepresidente y diputado de Bienestar Social, Daniel Arias, reivindicó la necesidad del servicio al calificarlo de "algo bueno, pero sobre todo necesario". Arias subrayó que el abuso a personas con discapacidad es "un tema tabú, del que no se habla mucho o nada pero que existe", y que la Diputación "está para atender" con financiación pública. La aportación institucional asciende a 28.000 euros a través de un convenio que engloba el SIPAPDI y un programa de apoyo escolar, ambos gestionados por Marsodeto.

"Con este servicio damos un paso más en nuestro compromiso con las personas con discapacidad, garantizando no solo su atención, sino también su protección efectiva ante cualquier situación de vulnerabilidad", declaró Arias durante el acto. El diputado destacó asimismo el origen del proyecto: "Es un programa fruto de la escucha. Marsodeto nos trasladó la problemática que había de abuso y desde la Diputación de Toledo nos pusimos en marcha para ayudar económicamente, con la intención de dar visibilidad y ayudar a dar respuesta".

El abuso que no se ve

La presidenta de Marsodeto, Trinidad Escobar, fue la encargada de describir con detalle el alcance del problema que el SIPAPDI viene a atender. Escobar explicó que cuando hablan de abuso se refieren al ciberacoso —a través de redes sociales—, al acoso sexual, al psicológico y al bullying, y señaló la enorme dificultad que entraña que una persona con discapacidad exprese lo que le está ocurriendo cuando lo sufre.

"Ellos han normalizado la exclusión, por eso es más difícil detectar que una persona con discapacidad está sufriendo", afirmó Escobar, que describió a las víctimas como personas que "sufren en silencio", que no cuentan lo que les pasa y que "a lo mejor no están tan felices en su día a día como les gustaría, y es porque sufren cualquier tipo de acoso". La presidenta de Marsodeto se mostró convencida de que el nuevo servicio da "una solución y una salida a este tipo de lacra".

Escobar subrayó también que el SIPAPDI "nace para cubrir un vacío que existía hasta ahora", ya que Marsodeto es, según indicó, "la única federación de asociaciones con discapacidad que tiene este servicio integral". En su intervención, resumió así la misión del recurso: "Desde la asociación detectamos, protegemos y, sobre todo, intervenimos sobre la persona con discapacidad ante cualquier tipo de abuso". Y añadió: "Muchas situaciones no se detectan o no se saben abordar, por lo que este servicio supone un antes y un después en la protección de derechos".

Cómo funciona el SIPAPDI

El servicio se articula como un recurso interdisciplinar que actúa en cuatro fases: detección, prevención, intervención y protección. Marsodeto asumirá el papel de servicio técnico especializado de referencia, con funciones que abarcan desde la recepción de alertas y la valoración de los casos hasta la intervención psicológica y social, la coordinación con servicios sociales, fuerzas de seguridad y el ámbito judicial, así como el acompañamiento y seguimiento de las personas afectadas.

El procedimiento de activación es accesible y confidencial. Cuando una familia detecte una situación de abuso, puede ponerse en contacto a través de cualquiera de las asociaciones que integran Marsodeto. A partir de ahí, un equipo de profesionales especializados y formados activará los mecanismos oportunos para intervenir en el ámbito concreto donde se está produciendo el acoso, ya sea en el entorno laboral, escolar o de otro tipo. Trinidad Escobar recalcó que el servicio garantiza "la confidencialidad y el respeto a la persona afectada" en todo momento.

El SIPAPDI está operativo desde el mismo día de su presentación pública. Ante situaciones que Escobar definió como "miserables", la presidenta de Marsodeto lanzó un mensaje directo tanto a familias como a las propias personas con discapacidad: "Estamos para ayudar, detectar, proteger y animar".

Un compromiso con la inclusión

La puesta en marcha del SIPAPDI se enmarca en la apuesta de la Diputación de Toledo por consolidar una provincia más inclusiva y segura. El organismo provincial refuerza así su colaboración con el tejido asociativo que trabaja con los colectivos más vulnerables, en este caso a través de Marsodeto, federación que agrupa a las principales entidades toledanas que prestan apoyo a personas con discapacidad intelectual y parálisis cerebral y sus familias.

La iniciativa llega, además, en un contexto en el que la protección de las personas con discapacidad frente al abuso ha cobrado mayor visibilidad en el debate social y legislativo, aunque los recursos especializados para atender esta realidad siguen siendo escasos en buena parte del territorio nacional. En ese sentido, el SIPAPDI se posiciona no solo como un servicio pionero en la provincia de Toledo, sino como un modelo que podría servir de referencia para otras provincias de Castilla-La Mancha y del conjunto del país.