Puy du Fou Toledo investiga un posible cementerio de animales

El parque temático Puy du Fou, en Toledo, ha abierto una investigación interna después de que tres extrabajadores denunciaran ante elDiario.es la existencia de un cementerio de animales dentro de sus instalaciones, una práctica que habría tenido lugar durante al menos cuatro años, entre 2021 y 2025.

Ecologistas en Acción de Castilla-La Mancha ha exigido a la Junta de Castilla-La Mancha y a la Fiscalía de Medio Ambiente de Toledo el precintado inmediato de la zona señalada y el acceso a los registros de los catorce núcleos zoológicos bajo titularidad de la empresa, mientras el parque asegura haber puesto en contacto con las autoridades competentes y haber mostrado "plena disposición a colaborar".

En la imagen uno de los espectáculos de cetrería en el parque de Puy du Fou de Toledo
En la imagen uno de los espectáculos de cetrería en el parque de Puy du Fou de Toledo

El parque temático Puy du Fou, situado en Toledo, abrió este martes una investigación interna tras la publicación de un reportaje de elDiario.es en el que tres extrabajadores del departamento de animales y caballería denunciaron que responsables del recinto les ordenaron enterrar animales muertos —ocas, ovejas, corderos, cabras, gallinas, gansos, conejos y una cerda— dentro del perímetro del parque, sin seguir el protocolo legal, durante al menos cuatro años. La denuncia iba acompañada de fotografías, documentos y capturas de conversaciones internas de WhatsApp.

Fuentes de la empresa informaron a la agencia EFE de que la investigación interna tiene como objetivo "esclarecer los hechos que pudieran haber ocurrido y, en su caso, depurar las responsabilidades correspondientes". El parque añadió que se ha puesto en contacto con las autoridades competentes, ante las que ha manifestado su "plena disposición a colaborar y cooperar en todo lo que resulte necesario". Antes de la publicación del reportaje, el parque había asegurado a elDiario.es que no tenía "constancia" de las prácticas denunciadas, y rechazó facilitar el registro de bajas de animales alegando que se trata de "datos confidenciales", a excepción de un único ejemplar caprino recogido el 16 de octubre de 2024.

Lo que denuncian los extrabajadores

Según los testimonios recogidos por elDiario.es, el cementerio improvisado se encontraba en lo alto de una colina dentro del recinto, a unos 500 metros del acceso de los visitantes y cerca de la entrada del personal. Los entierros se realizaban sin señalización ni delimitación y sin dejar constancia oficial de las muertes. "Te subías con el azadón, hacías el agujero donde te parecía y la dejabas ahí", relató uno de los extrabajadores, identificado con el seudónimo Dante.

Un tercer extrabajador, que prefirió mantener el anonimato y que trabajó en el parque entre 2022 y 2025, declaró a elDiario.es que los entierros se llevaban a cabo "dentro de las instalaciones, en una loma al fondo del borde del vallado" y que la práctica era conocida por "prácticamente todo el mundo que rodeaba al departamento de animales". Este extrabajador indicó haber enterrado personalmente a quince animales.

Los denunciantes señalan, además, que los enterramientos incluían restos de partos y que los animales no eran censados hasta una cierta edad "para evitar reconocer si había alguna pérdida". En cuanto al sistema de identificación mediante crotales —las placas de control individual que exige la normativa—, los extrabajadores afirman que en ocasiones el identificador de un animal muerto se colocaba a una cría recién nacida para que, según sus palabras, "de cara a la ley siguiera siendo el mismo animal". Puy du Fou, por su parte, ha negado cualquier irregularidad en el registro de especies y ha afirmado actuar "conforme a la normativa vigente".

La posición de Ecologistas en Acción

Ecologistas en Acción Castilla-La Mancha publicó este martes un comunicado en el que exigió una investigación "en profundidad e imparcial" de lo que calificó de "graves irregularidades". La organización señaló que, a su juicio, en los hechos denunciados "se observan a primera vista distintos posibles delitos, tanto de maltrato animal como contra el medio ambiente y los recursos naturales, e innumerables infracciones administrativas", agravados por lo que considera un "intento de ocultamiento" y por las "represalias y coacciones" contra trabajadores que denunciaron internamente la situación y que, según la ONG, fueron posteriormente despedidos.

Ecologistas en Acción describió lo sucedido como "un escenario organizado de conocimiento y encubrimiento de malas prácticas" e indicó que la situación refleja también "un lamentable desinterés, tal vez incluso de connivencia", por parte de quienes tenían la obligación de supervisar el parque. En ese sentido, la organización señaló expresamente a la Consejería de Desarrollo Sostenible, a la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural y al Ayuntamiento de Toledo.

La federación ecologista reclamó el precintado inmediato de la zona de enterramientos identificada por los extrabajadores y el acceso a los registros de los catorce núcleos zoológicos cuya titularidad corresponde a Puy du Fou S.L. Asimismo, indicó que trabaja con su servicio jurídico para determinar las acciones legales oportunas y advirtió de la urgencia de actuar para "evitar que se puedan destruir o manipular pruebas que puedan ser esenciales". La organización también expresó su apoyo y reconocimiento a quienes, según sus palabras, "de forma valiente y tras sufrir una penosa situación personal" se han atrevido a formular la denuncia.

El contexto del parque

Puy du Fou es un parque temático de 30 hectáreas ubicado en Toledo que recrea la historia de España a través de espectáculos en los que intervienen actores y animales que residen dentro de sus instalaciones. La empresa Puy du Fou S.L. es titular de catorce núcleos zoológicos. El recinto tiene aprobada recientemente una ampliación que contempla la construcción de tres hoteles dentro del complejo.

La normativa española —en particular la Ley de Bienestar Animal 7/2023— establece que los núcleos zoológicos están obligados a mantener un registro actualizado de entradas, muertes y causas, y a gestionar los cadáveres de los animales a través de empresas especializadas autorizadas. Según Ecologistas en Acción, el incumplimiento de estas obligaciones durante años habría generado "un vertedero ilegal en el que se ha puesto en riesgo tanto el medio ambiente como la salud de los trabajadores", además de un posible riesgo de transmisión de enfermedades a explotaciones ganaderas del entorno.

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