Padres de un colegio denuncian conductas violentas de un alumno y piden medidas

En la imagen de archivo el CEIP Gregorio Marañón, en Toledo
Padres y madres de alumnos de 3º de Primaria del CEIP Gregorio Marañón de Toledo han denunciado conductas violentas reiteradas por parte de un alumno y han reclamado medidas urgentes a la Inspección Educativa, mientras Educación, la dirección del centro y las familias se reunirán este lunes para abordar la situación.

Padres y madres de alumnos de 3º de Primaria del CEIP Gregorio Marañón, en Toledo, han denunciado conductas que podrían ser constitutivas de “violencia escolar grave” por parte de un alumno de este curso y han solicitado a la Inspección Educativa la adopción de medidas urgentes “para garantizar la protección, seguridad y bienestar físico y emocional de todo el alumnado afectado”.

Como muestra de rechazo ante esta situación, las familias han decidido no llevar a sus hijos a clase, de modo que prácticamente la totalidad del alumnado del curso afectado no ha asistido a las aulas durante el jueves y el viernes.

Agresiones reiteradas y partes médicos

Según han expuesto los progenitores en un escrito presentado ante la Inspección Educativa de la Delegación Provincial de Educación Cultura y Deportes, al que ha tenido acceso Europa Press, los menores “sufren agresiones físicas y verbales reiteradas en el aula, recreo y servicio de comedor”.

En este documento, las familias aluden a la existencia de partes médicos por lesiones, uno de los cuales fue registrado ante la Inspección Educativa en marzo de 2024.

De forma paralela, se ha difundido una campaña a través de grupos de WhatsApp bajo el lema ‘Aulas Vacías. Stop Violencia’, en la que se remarca que los alumnos de este curso no han acudido a clase como protesta por la situación.

Impacto en alumnado y profesorado

La situación, según denuncian los padres y madres, afecta también al profesorado del centro, incluidos tutores, docentes de apoyo y la orientadora, y está generando un impacto emocional significativo en el alumnado que presencia estos episodios, así como bajas médicas reiteradas entre los docentes.

A consecuencia de estos hechos, las familias lamentan los efectos negativos sobre el conjunto del alumnado, no solo sobre las víctimas directas, con repercusiones a nivel académico, social, psicológico y emocional, físico y conductual.

En su escrito, este grupo de familias se ampara en la Ley Orgánica 8/2021, de 4 de junio, de protección integral a la infancia y la adolescencia frente a la violencia, que reconoce el derecho de todos los menores a desarrollarse en entornos educativos seguros y libres de cualquier forma de violencia.

Educación recaba información

Por su parte, fuentes de la Delegación Provincial de Educación han señalado que el servicio de Inspección Educativa se personó en el centro desde el jueves. Durante este viernes y el próximo lunes se continuará recabando información sobre lo ocurrido, con el objetivo de abordar la situación y encontrar una vía de entendimiento con los afectados.

Reunión el lunes y llamamiento a no acudir a clase

En este contexto, este lunes 19 de enero tendrá lugar una reunión entre la dirección del CEIP Gregorio Marañón de Toledo, la Inspección de Educación y representantes de las familias, tras la denuncia de las conductas violentas reiteradas de un alumno de 3º de Primaria y la petición de medidas urgentes al Gobierno regional.

En un mensaje de la dirección del centro dirigido a las familias, recogido por Europa Press, se explica que en este encuentro “se informará de forma directa y transparente sobre las medidas adoptadas”. Asimismo, en los próximos días la Delegación provincial mantendrá un encuentro con las familias para escuchar y atender sus preocupaciones.

“Creemos que estos espacios de diálogo son la vía más adecuada para avanzar conjuntamente hacia soluciones”, han afirmado desde la dirección del centro.

De manera paralela, las familias afectadas han invitado al resto de padres y madres del alumnado del colegio a que, de forma pacífica y como señal de apoyo, no lleven a clase a sus hijos el próximo lunes 19, con el objetivo de demostrar que se trata de un centro “unido” que no tolera la violencia.

Sobre este aspecto, la dirección del colegio ha advertido de que la convocatoria de concentraciones o la no asistencia del alumnado al centro antes de que finalicen las actuaciones “puede generar un clima de alarma y desconfianza que no beneficia a la comunidad educativa”.

“Pedimos confianza, colaboración y serenidad. Agradecemos su comprensión y disposición al diálogo para superar esta situación de la mejor manera posible”, han manifestado desde la dirección del centro toledano.

La dirección ha subrayado además que, “desde el primer momento y con el asesoramiento de la Inspección de Educación, se están llevando a cabo las actuaciones necesarias para garantizar un entorno seguro y adecuado para todo el alumnado”, recalcando que “la protección de los niños y niñas es, y seguirá siendo, una prioridad absoluta para la Administración educativa”.

Añaden que “los hechos se están analizando con rigor y responsabilidad, adoptando las medidas educativas y organizativas que corresponden, siempre desde un enfoque profesional y ajustado a la normativa vigente”.

Academias y AMPA muestran su apoyo

En señal de apoyo y para facilitar la conciliación familiar, una academia del barrio toledano de Santa María de Benquerencia, donde se ubica el centro, ha ofrecido sus instalaciones para acoger a los niños que no acudan a clase el próximo lunes, en un mensaje al que ha tenido acceso Europa Press.

Por su parte, el AMPA del CEIP Gregorio Marañón ha asegurado que está al corriente de la situación y que se reunirá en breve con el equipo directivo, así como con representantes de padres y familias afectadas, para conocer las medidas que se adopten y contribuir a que este conflicto se resuelva.