Investigan a un vecino por matar jilgueros con pegamento y trampas

La Guardia Civil ha investigado a una persona en Talavera de la Reina (Toledo) por la captura ilegal de jilgueros mediante métodos prohibidos y por la muerte de varios ejemplares mantenidos en cautividad sin las condiciones mínimas de bienestar.

La actuación del Seprona destapó un sistema de caza masivo y no selectivo con liga, jaulas trampa, ballestas pajareras y una red japonesa, además de otras infracciones administrativas por tenencia irregular de animales.

Investigada una persona por capturar jilgueros de forma ilegal en Talavera de la Reina (Toledo)
Investigada una persona por capturar jilgueros de forma ilegal en Talavera de la Reina (Toledo)

Efectivos de la Patrulla de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil de Talavera de la Reina han investigado a una persona como presunto autor de un delito contra la flora y la fauna y otro delito contra los animales tras localizar un sistema de captura ilegal de jilgueros, especie silvestre protegida por la normativa europea y española. Los hechos se produjeron en una parcela rústica del término municipal talaverano, según la nota de prensa oficial de la Benemérita .

La investigación se inició tras una inspección en la finca, donde los agentes detectaron la captura de seis aves fringílidas mediante ramas impregnadas de liga o pegamento, un método masivo y no selectivo expresamente prohibido. Para atraer a otros ejemplares, el sistema incluía un reclamo vivo de jilguero macho colocado en las inmediaciones, una práctica igualmente ilegal.

Durante la intervención, los guardias civiles hallaron cinco jilgueros muertos en el interior de varias jaulas. Los restos fueron recogidos y enviados al Centro de Estudios de Rapaces Ibéricas (CERI), donde los informes técnicos concluyeron que las aves, mantenidas en cautividad y bajo control humano, no recibieron los cuidados necesarios para su bienestar, circunstancia que provocó su muerte .

Ampliación de diligencias por delito contra los animales

A la vista de estos resultados, la Guardia Civil amplió las diligencias por un presunto delito contra los animales. Aunque los ejemplares fueron inicialmente considerados silvestres, pasaron a tener la consideración de animales amansados a efectos penales debido al control humano directo al que estaban sometidos durante su cautividad, un extremo relevante para la tipificación de los hechos.

Trampas intervenidas y más infracciones detectadas

En el lugar, el Seprona intervino numerosos medios no selectivos utilizados para la captura ilegal de aves: una jaula trampa, once ballestas pajareras y una red japonesa o invisible equipada con un sistema de activación a distancia. Este tipo de artes está prohibido por su impacto indiscriminado sobre la fauna silvestre.

Además, las actuaciones permitieron detectar diversas infracciones administrativas en materia medioambiental y de sanidad animal. En concreto, se constató la tenencia en cautividad de especies cinegéticas sin autorización (ciervos) y la posesión de animales de producción (ovejas) sin el correspondiente código de explotación, lo que dio lugar a las denuncias administrativas oportunas .

Penas previstas y llamada a la colaboración ciudadana

La captura de aves silvestres protegidas mediante métodos prohibidos constituye un delito tipificado en el Código Penal, con penas que pueden alcanzar hasta dos años de prisión, multas e inhabilitación para cazar o pescar hasta cinco años, además del grave perjuicio para la biodiversidad que supone este tipo de prácticas.

La Guardia Civil ha recordado la importancia de la colaboración ciudadana y mantiene operativo el teléfono 062 las 24 horas, así como la aplicación gratuita AlertCops, para comunicar cualquier hecho relacionado con delitos medioambientales o contra los animales.

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