Fedeto reelige a Arribas y pide actuar contra el absentismo laboral

El presidente de Fedeto, Javier de Antonio Arribas

La Asamblea General de la Federación Empresarial Toledana (Fedeto) reeligió este martes a Javier de Antonio Arribas como presidente de la organización para un nuevo mandato de cuatro años. El empresario talaverano, que ya encabezaba la patronal provincial, agradeció el respaldo y renovó su compromiso de representar a autónomos, pequeñas empresas y sectores en dificultades.

En su discurso ante la Asamblea, De Antonio Arribas reclamó medidas concretas frente al absentismo laboral "injustificado", menos burocracia y una fiscalidad que "no castigue el crecimiento". Aclaró, no obstante, que su demanda no cuestiona "la protección de quien realmente está enfermo", pues hacerlo "sería injusto y no representa al empresariado responsable".

La Federación Empresarial Toledana (Fedeto) ratificó este martes en su Asamblea General a Javier de Antonio Arribas como presidente de la organización para los próximos cuatro años. El empresario talaverano, que ya dirigía la patronal provincial, compareció ante los representantes del tejido empresarial de la provincia de Toledo con un discurso en el que defendió la labor del sector privado, reclamó más seguridad jurídica y menos trabas administrativas, y avanzó una agenda de colaboración con instituciones públicas, sindicatos y organismos sociales.

"Ser empresario no es fácil. Nunca lo ha sido", afirmó De Antonio Arribas ante el auditorio, para añadir que la actividad empresarial es "una de las formas más nobles de compromiso con la sociedad". El reelegido presidente subrayó que los empresarios no piden "privilegios" sino "respeto", "confianza" y que se les escuche, reconociendo que en los últimos años han demostrado "una enorme capacidad de resistencia" ante crisis encadenadas: la pandemia, la inflación, las tensiones energéticas —"con apagón nacional incluido"— y los cambios normativos constantes.

Pese a todo ello, destacó que el sector sigue creando empleo, formando trabajadores, pagando impuestos e invirtiendo. "Durante demasiado tiempo se ha instalado un discurso que mira a la empresa con sospecha", denunció, para advertir "alto y claro" que "sin empresarios no hay empleo, ni público ni privado. Sin empresarios no hay actividad económica. Sin actividad económica no hay impuestos. Sin pymes no hay territorio. Sin inversión no hay futuro".

El presidente de Fedeto se comprometió a escuchar a todos los perfiles del tejido productivo provincial: desde los autónomos "que se sienten solos" y los comerciantes "que ven caer sus márgenes", hasta los industriales "que sufren costes crecientes", los constructores "que esperan licencias", los hosteleros "que no encuentran personal", los transportistas "que afrontan gastos cada vez mayores" y los jóvenes emprendedores que quieren arrancar. "Me comprometo a llevar su voz donde haga falta", aseguró.

En cuanto a su hoja de ruta, De Antonio Arribas avanzó que Fedeto reclamará menos burocracia y más seguridad jurídica, licencias más ágiles y plazos administrativos razonables, una fiscalidad que no penalice el crecimiento, cotizaciones asumibles —especialmente para autónomos y pequeñas empresas—, apoyo decidido al relevo generacional, a la digitalización, a la internacionalización y a la empresa familiar, y medidas eficaces contra el absentismo "injustificado". Dejó claro que "colaboración no es sumisión" para justificar su disposición al diálogo con ayuntamientos, Diputación, Junta de Comunidades, Gobierno de España, sindicatos, universidades, centros de formación, entidades financieras y organizaciones sociales.

Absentismo laboral

Uno de los asuntos que De Antonio Arribas abordó con más detalle fue el del absentismo laboral. El presidente de Fedeto quiso dejar claro "desde el principio" que la patronal no pretende "cuestionar derechos legítimos ni poner en duda la protección de quien realmente está enfermo", pues "eso sería injusto y no representa al empresariado responsable". Sí reclamó, en cambio, "soluciones serias": duplicar los efectivos de la inspección sanitaria, mejorar la coordinación con las mutuas y establecer mecanismos eficaces de control. Demandó a sindicatos y Gobierno que no miren "para otro lado" y exigió "una gestión que proteja al trabajador que realmente lo necesita, pero que también expulse del sistema a quien abusa de él".

Burocracia y cargas administrativas

La burocracia fue otro de los flancos que el presidente de la patronal toledana identificó como freno a la actividad empresarial. "Cuando se acumulan decenas de trámites, formularios, registros, plataformas digitales, declaraciones, autorizaciones, certificados y cambios normativos, el resultado es asfixiante", denunció. De Antonio Arribas reclamó "una administración aliada, no una administración que paralice", y demandó simplificación "real", silencio administrativo positivo y "normas claras, plazos razonables y seguridad jurídica". "Desde Fedeto venimos advirtiendo que la carga burocrática y el incremento de los costes laborales son dos de los principales retos de las pymes y los autónomos", subrayó.

Falta de trabajadores en sectores clave

La escasez de mano de obra cualificada en determinadas actividades centró otro bloque de su intervención. El presidente de Fedeto señaló que no se puede normalizar "que falten profesionales en construcción, hostelería, industria, transporte, agricultura, cuidados, oficios técnicos o servicios especializados". Para atajar el problema, exigió una Formación Profesional "más conectada con la empresa", políticas activas de empleo "que funcionen" y un cambio cultural que "prestigie" los oficios. "Que trabajar, formarse y emprender vuelva a ser socialmente reconocido", demandó.

Presión fiscal y margen empresarial

De Antonio Arribas también puso el foco en la presión fiscal y las cotizaciones, que a su juicio "rozan lo confiscatorio", y en la incertidumbre que rodea a las decisiones de inversión: los empresarios facturan hoy "sin saber con certeza cuánto ingresaremos mañana". Reivindicó el margen empresarial como un indicador legítimo, "no una sospecha ni algo censurable, sino la señal que permite saber si una actividad crea valor" y el incentivo que mueve a alguien a arriesgar, invertir, contratar e innovar. Advirtió de que "una sociedad que demoniza el margen empresarial termina debilitando precisamente aquello que sostiene el empleo, la inversión y el progreso" y reclamó un "entorno regulatorio favorable" y proporcionado.

Para ilustrar las contradicciones que percibe en las políticas actuales, el presidente de Fedeto enumeró tres paradojas: "No se puede pedir emprendimiento y, al mismo tiempo, penalizar al que emprende. No se puede hablar de reto demográfico y luego hacer inviable abrir un negocio en un pueblo. No se puede defender la creación de empleo y aumentar constantemente los costes de contratar".

Un balance de resistencia y una apuesta de futuro

Antes de entrar en la agenda de prioridades, De Antonio Arribas repasó las turbulencias que han atravesado los empresarios en los últimos años: crisis sanitaria, incrementos de costes, inflación, tensiones energéticas, cambios normativos continuos, dificultades para contratar, subidas de cotizaciones, mayor presión fiscal y "una burocracia que, en demasiadas ocasiones, se ha convertido en una carrera de obstáculos". Con ese historial como telón de fondo, el presidente de Fedeto apeló a la energía, las ideas y el compromiso que, a su juicio, caracterizan al mundo empresarial como su "mayor fortaleza".

Javier de Antonio Arribas cerró su intervención reivindicando a Fedeto como "la casa de todos los empresarios": una "organización independiente, reivindicativa, cercana, constructiva y útil" que, aseguró, "no se conformará con diagnosticar problemas, sino que propondrá soluciones". Con ese mensaje, la patronal toledana abre un nuevo ciclo de cuatro años bajo el liderazgo de quien ya la dirigía, con una agenda de largo alcance y un tono más combativo frente a las administraciones y los sindicatos.