La CHT culmina la restauración de 6 km del río Alberche en Toledo

La Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) ha finalizado los trabajos de restauración fluvial del tramo del río Alberche a su paso por la provincia de Toledo, una actuación que ha supuesto una inversión superior a 1,7 millones de euros financiada a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.

Las obras han mejorado el estado ecológico de aproximadamente 6 kilómetros de cauce y han recuperado la vegetación de ribera en unas 84 hectáreas, mediante plantaciones de especies autóctonas y trabajos de estabilización de márgenes en los términos municipales de Santa Cruz del Retamar, Escalona, Nombela y Hormigos.

La CHT culmina la restauración de 6 km del río Alberche en Toledo
La CHT culmina la restauración de 6 km del río Alberche en Toledo

La Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) ha dado por concluidos los trabajos de restauración fluvial del río Alberche en la provincia de Toledo, una intervención que ha movilizado una inversión superior a 1,7 millones de euros con cargo al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) y que ha permitido recuperar cerca de 6 kilómetros de cauce fluvial en cuatro municipios toledanos. El presidente de la CHT, Antonio Yáñez, visitó las actuaciones junto a las autoridades locales para comprobar sobre el terreno el resultado de los trabajos.

El proyecto se extendió por los términos municipales de Santa Cruz del Retamar, Escalona, Nombela y Hormigos, e incluyó también una franja del límite municipal de Villa del Prado, perteneciente a la Comunidad de Madrid. En total, la intervención se estructuró en 8 zonas de actuación distribuidas en 19 parcelas catastrales de titularidad pública, lo que facilitó la gestión administrativa y la ejecución coordinada de los trabajos.

El Alberche en Toledo: un río bajo presión

El río Alberche recorre 61 kilómetros a su paso por la provincia de Toledo, atravesando 14 términos municipales y conformando cuatro masas de agua superficial. Fue precisamente el análisis de los antecedentes históricos y de la situación actual del río lo que llevó a la CHT a identificar estos tramos como prioritarios para la intervención, ante el deterioro acumulado del ecosistema fluvial a lo largo de los años.

La afección sobre el dominio público hidráulico —derivada de distintas actividades humanas que han ocupado y alterado la ribera— había puesto en riesgo el correcto funcionamiento del ecosistema fluvial. La incidencia sobre el corredor ribereño fue especialmente notable: las comunidades vegetales que conforman el bosque de ribera se habían visto progresivamente mermadas, comprometiendo tanto la biodiversidad del entorno como la estabilidad morfológica del cauce.

Reforestación, estabilización y conectividad ecológica

El grueso del presupuesto —más de un millón de euros del total de 1.739.565,87 euros de ejecución material— se destinó a la reforestación y restauración medioambiental. Ello incluyó la preparación del terreno, la plantación de especies autóctonas de ribera, la estabilización de márgenes y la adecuación de itinerarios y caminos de uso público.

Entre los objetivos específicos alcanzados, la CHT destacó la recuperación de la estructura de la zona ribereña mediante plantaciones que han mejorado tanto la continuidad longitudinal a lo largo del corredor como la continuidad transversal en el eje perpendicular al cauce, lo que se traduce en una mayor conectividad ecológica del conjunto del ecosistema.

Las actuaciones abarcaron cinco grandes líneas de intervención: la conservación del bosque de ribera en dominio público hidráulico, la mejora de las condiciones morfológicas del tramo fluvial, la reducción de la contaminación en la zona, la adecuación del uso público y la divulgación ambiental de los trabajos ejecutados.

Mantenimiento garantizado con 335.000 euros adicionales

La CHT ha previsto también una dotación específica para garantizar la viabilidad de la reforestación a largo plazo. 285.000 euros se destinarán al riego, la reposición de marras y la instalación y mantenimiento de protectores, mientras que otros 50.000 euros se reservan para el seguimiento ambiental del proyecto.

Este enfoque de mantenimiento sostenido en el tiempo responde a una de las exigencias técnicas de los proyectos de restauración fluvial: la plantación de especies autóctonas requiere cuidados durante los primeros años para garantizar el arraigo y la supervivencia de los ejemplares, especialmente en tramos con condiciones hídricas variables.

Uso público y conservación, un equilibrio buscado

Uno de los objetivos transversales del proyecto fue lograr la compatibilidad entre el uso público y la protección del ecosistema fluvial, para lo cual la CHT contó con la colaboración de las distintas administraciones implicadas en el ámbito territorial de actuación.

La adecuación de itinerarios y caminos contemplada en el proyecto busca canalizar la presencia humana en el entorno ribereño sin comprometer la función ecológica del corredor. Este planteamiento es coherente con los criterios de la Directiva Marco del Agua de la Unión Europea, que exige a los Estados miembros alcanzar o mantener el buen estado ecológico de sus masas de agua superficiales, objetivo que la CHT persigue a través de este tipo de intervenciones en toda la cuenca del Tajo.

Con la conclusión de estos trabajos en el Alberche toledano, la Confederación Hidrográfica del Tajo consolida su línea de actuación en restauración fluvial con fondos europeos, en un contexto en el que la presión sobre los ecosistemas de ribera de la cuenca del Tajo sigue siendo uno de los principales desafíos de la gestión hídrica en la región.

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