Cae en Toledo una red que vendía cordero sin control sanitario

Cae en Toledo una red que vendía cordero sin control sanitario

Agentes del Seprona de la Comandancia de Toledo han detenido a un varón como presunto autor de un delito contra la salud pública por comercializar carne de cordero sin marca sanitaria ni documentación de procedencia en una carnicería de la capital. La operación, denominada 'Alkharuf', se saldó también con la investigación de otros dos trabajadores de la explotación ganadera desde la que supuestamente se abastecía el negocio.

De forma paralela, una inspección en una granja del municipio toledano de Mazarambroz permitió localizar 228 cabezas de ganado sin identificación ni trazabilidad y una sala de sacrificio clandestino. Los animales, declarados no aptos para el consumo humano, fueron inmovilizados y sacrificados. La carne intervenida estaba valorada en aproximadamente 45.500 euros.

El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil detuvo a un varón en Toledo en el marco de la operación 'Alkharuf' por comercializar presuntamente carne de cordero procedente de una explotación ovina en la que los animales eran sacrificados sin ningún tipo de control sanitario ni la trazabilidad exigida por la normativa vigente, lo que constituye un delito contra la salud pública. La investigación, iniciada a finales de marzo de 2025, permitió evitar la llegada al mercado de producto cárnico ilegal valorado en aproximadamente 45.500 euros.

La actuación se articuló en dos frentes simultáneos. Los agentes del Seprona, junto con veterinarios de la Dirección General de Salud Pública de Toledo, inspeccionaron la carnicería regentada por el detenido. En el establecimiento hallaron varios canales de cordero expuestos para su venta que carecían tanto de marca sanitaria como de documentación que acreditara su procedencia. Ante la gravedad del hallazgo, las carnes fueron inmovilizadas de inmediato y posteriormente destruidas.

Una sala de sacrificio clandestino en Mazarambroz

De forma simultánea, otros agentes del Seprona y veterinarios de la Delegación Provincial de Ganadería de Toledo se desplazaron a una explotación ganadera ubicada en Mazarambroz (Toledo), municipio del que presuntamente procedían los canales hallados en la carnicería. En la finca se descubrió una sala habilitada para el sacrificio de animales al margen de cualquier control oficial, así como un total de 228 cabezas de ganado —211 ovinos y 17 caprinos— que carecían de la identificación y trazabilidad necesarias para determinar su origen.

Los informes veterinarios elaborados tras la inspección concluyeron que los animales no eran aptos para el consumo humano, por lo que se procedió a su inmovilización y posterior sacrificio. El instituto armado destacó en un comunicado que estos animales carecían de los controles obligatorios de zoonosis y prevención de enfermedades infecciosas, una circunstancia que habría supuesto un grave riesgo para los consumidores y para la salud pública en caso de haber llegado a la cadena alimentaria.

Dos trabajadores de la granja, investigados

Además de la detención del titular de la carnicería, dos trabajadores de la explotación ganadera de Mazarambroz han sido investigados por su presunta implicación en los hechos. Los tres investigados se enfrentan a cargos por delitos contra la salud pública, figura tipificada en el Código Penal español que puede conllevar penas de prisión de hasta cuatro años cuando existe riesgo grave para los consumidores.

La denominación de la operación, 'Alkharuf', hace referencia al término árabe para "cordero", lo que apunta a un posible perfil de los investigados o al contexto en el que se distribucía el producto. La Guardia Civil no ha facilitado datos sobre la nacionalidad de los implicados ni sobre el canal de distribución empleado para la venta de la carne.

Una investigación de meses con arranque en marzo

La operación 'Alkharuf' fue el resultado de una investigación iniciada a finales de marzo de 2025 por el Seprona de Toledo, que comenzó a recabar indicios sobre la posible comercialización de carne sin garantías sanitarias en la provincia. A lo largo de las semanas siguientes, los agentes identificaron el circuito que unía la explotación de Mazarambroz con el establecimiento de venta al público, y planificaron las inspecciones simultáneas que culminaron en la detención y en la intervención del producto.

El Seprona, especializado en la protección del medioambiente y la naturaleza, asume también competencias en materia de fraude alimentario y control de la cadena agroalimentaria, especialmente cuando se detectan irregularidades que afectan a la seguridad de los consumidores. En los últimos años, la unidad ha intensificado su actividad en Castilla-La Mancha en el control de explotaciones ganaderas y mataderos clandestinos, un problema que las autoridades sanitarias regionales califican de preocupante por su impacto en la seguridad alimentaria.