Cae en Toledo una banda que había marcado 27 viviendas para robar

La Policía Nacional detuvo el pasado martes a tres miembros de un grupo criminal especializado en robos en domicilio cuando se disponían a actuar en un bloque de pisos del barrio de Santa María de Benquerencia, en Toledo. Los tres individuos fueron arrestados in fraganti gracias a un dispositivo policial desplegado días antes tras la alerta de varios vecinos.

La banda había marcado previamente 27 viviendas en al menos siete portales del barrio utilizando vaselina introducida en las cerraduras, una técnica empleada para identificar pisos desocupados y asaltarlos sin riesgo de ser sorprendidos.

Cae en Toledo una banda que había marcado 27 viviendas para robar

La Policía Nacional desarticuló el pasado martes en Toledo un grupo criminal especializado en robos con fuerza en domicilios al detener a sus tres integrantes in fraganti en el interior de un bloque de pisos del barrio de Santa María de Benquerencia, donde días antes habían marcado las viviendas que tenían previsto asaltar. La operación, que puso fin a una amenaza que se cernía sobre 27 hogares, arrancó el 4 de agosto a raíz de la denuncia de los propios vecinos del edificio.

Fue ese martes cuando varios residentes llamaron al 091 para alertar de que el día anterior habían visto merodear por el portal a tres personas ajenas al edificio que les habían generado desconfianza. A la mañana siguiente, los mismos vecinos descubrieron una sustancia extraña en el interior de las cerraduras de varias puertas. La patrulla desplazada al lugar identificó la sustancia como vaselina, un marcador habitual entre los delincuentes especializados en este tipo de robos.

El método es sencillo pero efectivo: los integrantes del grupo acceden al portal, introducen una pequeña cantidad de vaselina en el ojo de varias cerraduras y regresan días después para comprobar su estado. Si la sustancia permanece intacta, significa que la vivienda no ha sido abierta y, por tanto, que nadie la habita en ese momento. Esa es la señal para actuar.

Un dispositivo policial y 27 viviendas marcadas

Tras la inspección del edificio, los agentes ampliaron la batida al entorno inmediato y hallaron rastros de la misma sustancia en otros seis portales del barrio. El recuento final arrojó un total de 27 viviendas marcadas, lo que revelaba la magnitud del plan urdido por la banda y la inminencia de su actuación.

La Policía Nacional estableció entonces un dispositivo de vigilancia encubierto en la zona. Tres días después, dos de los miembros del grupo fueron localizados en el interior de uno de los portales seleccionados como objetivo, en el momento en que se disponían a actuar. El tercer integrante aguardaba en los aledaños del edificio realizando labores de contravigilancia para alertar a sus compañeros ante la presencia policial. Los tres fueron detenidos antes de que pudieran consumar ningún robo.

Vaselina, silicona, pegamento o plástico: el arsenal de los marcadores

Según explicó la Policía Nacional, los grupos especializados en robos con fuerza en domicilios operan sistemáticamente en dos fases. En la primera, los delincuentes acceden al interior de un bloque de pisos e instalan marcadores en todas las viviendas. En la segunda, regresan para verificar cuáles permanecen intactos y seleccionan esas puertas como objetivo.

Además de vaselina, estos grupos recurren con frecuencia a otros materiales difíciles de detectar a simple vista: hilos de silicona, pegamento o pequeños trozos de plástico colocados entre la puerta y el marco. Si la puerta se abre, el testigo se rompe o cae al suelo. Si permanece en su sitio, los delincuentes interpretan que el piso está desocupado.

La Policía Nacional subrayó el papel decisivo que tuvo la alerta de los vecinos en el desenlace de la operación y recordó que la colaboración ciudadana resulta fundamental para prevenir este tipo de delitos. El cuerpo instó a llamar al 091 ante cualquier indicio sospechoso: marcadores en cerraduras, personas extrañas merodeando por el portal o ruidos en pisos que se saben deshabitados. De no haber actuado los residentes del bloque, la banda habría llevado a cabo un número elevado de robos en las viviendas que ya tenía identificadas.