Venezolanos en Castilla-La Mancha, entre la esperanza y el miedo tras Maduro
La noticia de la captura de Nicolás Maduro ha generado una oleada de reacciones entre los venezolanos residentes en Castilla-La Mancha, donde distintas asociaciones han expresado una mezcla de satisfacción, prudencia e incertidumbre ante un escenario que consideran histórico pero complejo.
Desde Ciudad Real, la presidenta de la Asociación de Venezolanos, Tania Marina Rimer, y su vicepresidente, Rafael Mourad, han explicado que el anuncio ha tenido un impacto emocional muy intenso en la diáspora venezolana, aunque ambos han insistido en la necesidad de mantener la cautela ante el proceso que ahora se abre en Venezuela.
Rimer ha subrayado que, desde la perspectiva de la diáspora, Maduro “no es el presidente legítimo de Venezuela”, al considerar que las elecciones celebradas en julio de 2024 dieron la victoria al candidato opositor Edmundo González Urrutia. Por ello, ha asegurado que la noticia ha sido recibida con satisfacción por buena parte de la comunidad venezolana en la provincia.
“Estamos muy satisfechos, porque esto es algo por lo que hemos luchado durante años desde fuera del país. Es un primer paso, aunque todavía quedan muchísimas cosas por lograr”, ha señalado.
No obstante, Rimer ha advertido de la situación de gran incertidumbre que se vive dentro de Venezuela, marcada por apagones eléctricos, cortes de internet y una ausencia casi total de información fiable. “Gran parte de Caracas está sin electricidad. No hay internet, los canales de televisión no informan y la gente no sabe qué está pasando”, ha explicado, al tiempo que ha afirmado que muchas personas evitan manifestar cualquier reacción pública “por miedo a represalias”.
Un cambio político “sumamente complicado”
En la misma línea, el vicepresidente de la asociación, Rafael Mourad, ha señalado que cualquier escenario de cambio político en Venezuela será “sumamente complicado”, tanto por factores internos como externos. Mourad ha descrito al chavismo como “una red de poder colegiada” que combina control político, militar y represivo, por lo que, a su juicio, “no es una pirámide que se derrumbe con la caída de una figura, es una estructura diseñada para sobrevivir”.
En este contexto, ha apuntado que cualquier avance hacia la democracia pasará previsiblemente por “una etapa de transición”, aunque ha reconocido que la situación actual abre una ventana de esperanza para el pueblo venezolano.
Desde Ciudad Real, como en otros puntos de la región, la comunidad venezolana sigue los acontecimientos con atención, pero también con preocupación por sus familiares y amigos que permanecen en el país. “La gente está desinformada y vive con miedo”, han explicado, insistiendo en que por ese motivo piden prudencia, aunque mantienen la esperanza de que este sea el inicio de un cambio real.
Alegría y cautela también en Albacete
La comunidad venezolana en Albacete ha expresado sentimientos similares. Su presidenta, Eugemar Estrada, ha reconocido que la captura de Maduro, aunque era algo que muchos esperaban, les “pilló de sorpresa”. Aun así, ha afirmado que el país se enfrenta ahora a un proceso que “apenas comienza” y que debe afrontarse “con mucha calma, estrategia, paciencia y mucho trabajo”.
Estrada ha avanzado que “ahora toca un recorrido de reconstrucción de un país totalmente en ruinas” y ha señalado que muchos de los venezolanos que se encuentran fuera del país tienen intención de regresar para participar activamente en esa tarea. “Aportaremos nuestro granito tanto desde dentro como desde fuera, como lo hemos hecho hasta ahora”, ha asegurado.
“Esta es una primera victoria de todos los venezolanos de bien y vamos a hacer todo lo que esté en manos de cada uno para hacer a Venezuela grande como nos la merecemos”, ha añadido.
Una comunidad dividida entre la emoción y el temor
En la provincia de Toledo, donde residen alrededor de 200 venezolanos, el sentimiento dominante es una amalgama de felicidad, alivio y miedo. Muchos han reconocido haber llorado de emoción al conocer la noticia, pero también temen las consecuencias inmediatas de un posible vacío de poder y las represalias que puedan sufrir familiares y conocidos en Venezuela.
A este clima de incertidumbre se suma el temor a que la caída de una figura clave no implique de forma automática un cambio estructural en el país, lo que refuerza los llamamientos a la prudencia y a una transición ordenada.
Rechazo a la intervención militar desde la sociedad civil
Frente a estas reacciones, el colectivo Mujeres de Negro de Toledo ha mostrado públicamente su rechazo a lo que ha calificado como un “ataque” de Estados Unidos contra Venezuela y a “cualquier forma de agresión, injerencia o amenaza” contra el pueblo venezolano.
En un comunicado difundido en redes sociales, el grupo ha denunciado “todas las guerras y violencias ejercidas desde el poder, vengan de donde vengan”, al considerar que siempre las sufren los pueblos y, de forma especialmente cruel, las mujeres, la infancia y las personas más vulnerables. Asimismo, han defendido el derecho de los pueblos a decidir su propio destino “sin presiones externas, sin sanciones que empobrecen y sin amenazas que generan miedo y destrucción”.
Reacción política al final del debate
En el ámbito político, el presidente del Partido Popular de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, ha asegurado que “tras años de dictadura, represión, asesinatos, torturas, hambre y el éxodo de millones de venezolanos, hoy se abre un tiempo de esperanza”.
A través de la red social X, Núñez ha afirmado que el PP lleva años denunciando el régimen de Maduro y manifestándose junto a los venezolanos en el exilio “frente al silencio cómplice y los apoyos de algunos dirigentes españoles”. En su mensaje, ha defendido una transición democrática y ha mostrado su apoyo a la alternativa que representan Edmundo González y María Corina Machado, concluyendo que “solo la democracia traerá la paz y el futuro que Venezuela merece”.