UGT denuncia que el Sescam permite ambulancias con más de 10 años

En la imagen de archivo ambulancias del transporte sanitario en Ciudad Real

UGT Servicios Públicos ha denunciado que el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam) ha aprobado este mes de mayo una resolución que abre la puerta a que las empresas concesionarias del transporte sanitario por carretera sigan utilizando ambulancias con más de 10 años de antigüedad, vehículos que han superado el límite legal y a los que correspondería retirar la certificación técnico-sanitaria.

El sindicato acusa a la administración regional de anteponer el interés económico de las concesionarias a la seguridad de pacientes, usuarios y trabajadores, en un contexto en el que el parque de ambulancias de la región arrastra, según UGT, años de deterioro progresivo: vehículos con cientos de miles de kilómetros, averías constantes, deficiencias mecánicas y de equipamiento, material defectuoso y un mantenimiento que califica de "claramente insuficiente".

UGT Servicios Públicos denunció este lunes, 25 de mayo de 2026, que el Sescam ha dictado una resolución que establece un régimen excepcional por el que las empresas concesionarias del servicio de transporte sanitario por carretera en Castilla-La Mancha podrán continuar operando con ambulancias que superan los 10 años de antigüedad, el umbral máximo fijado por la normativa vigente a partir del cual debe retirarse la certificación técnico-sanitaria de los vehículos. El sindicato considera que esta decisión pone en riesgo la seguridad de los pacientes, los usuarios y el personal que trabaja a bordo de estas unidades.

La denuncia no es nueva. UGT Servicios Públicos lleva años advirtiendo del envejecimiento progresivo del parque de ambulancias de la región, un deterioro que, según el sindicato, se ha agravado sin que la administración haya tomado medidas correctoras suficientes. Ya en los meses previos a esta resolución, el sindicato denunciaba que algunas ambulancias de urgencias seguían prestando servicio sin cumplir los requisitos mínimos de la normativa vigente y que los vehículos con más de una década de uso no estaban siendo renovados conforme a los plazos establecidos.

El cuadro que describe UGT es el de un parque móvil en situación crítica: unidades con cientos de miles de kilómetros a cuestas, sometidas a averías recurrentes, con carencias tanto en los sistemas mecánicos como en el equipamiento asistencial, con material defectuoso sin reponer y con un plan de mantenimiento que el sindicato considera "claramente insuficiente" para garantizar la seguridad de quienes viajan en ellas.

La resolución de mayo agrava la situación

La aprobación del régimen excepcional por parte del Sescam, a juicio de UGT Servicios Públicos, no hace sino "ahondar aún más en la precariedad y deterioro" de estos vehículos y en los riesgos que tal situación genera tanto para los pacientes y usuarios como para los trabajadores y trabajadoras del sector. El sindicato subraya que la administración, al adoptar esta medida, ha optado por primar el interés y el beneficio de las empresas concesionarias por encima de la seguridad de las personas.

Ante esta situación, UGT ha reclamado al Sescam que, dado que ha tomado la decisión de ampliar el plazo de renovación de las ambulancias, asuma también su responsabilidad e impulse una inspección y revisión sistemática de las condiciones técnico-sanitarias de todo el parque móvil sanitario de Castilla-La Mancha. Asimismo, le ha pedido que traslade al sindicato la información completa sobre el estado actual de dicho parque.

El régimen podría prolongarse más allá de noviembre

La resolución del Sescam contempla que este régimen excepcional tenga carácter temporal y concluya cuando las nuevas empresas concesionarias comiencen a hacerse cargo del servicio, un relevo que se estima producirá previsiblemente entre los meses de octubre y noviembre de 2026. Sin embargo, UGT advierte de que el inicio efectivo de la prestación por parte de las nuevas concesionarias podría retrasarse, lo que prolongaría aún más el tiempo durante el cual las ambulancias obsoletas seguirían circulando con pacientes a bordo.

El sindicato cerró su comunicado con un compromiso explícito de vigilancia: seguirá denunciando cualquier situación que ponga en riesgo la seguridad tanto de los pacientes como de las personas trabajadoras del transporte sanitario en Castilla-La Mancha. Los interlocutores del sindicato para este asunto son Fernando Peiró, responsable de Sanidad de UGT Servicios Públicos CLM, y Serafín García, responsable del sector de Transporte Sanitario.