UGT denuncia que el 40% de personas LGTBI se oculta en el trabajo

UGT Castilla-La Mancha alerta, con motivo del Día Internacional del Orgullo que se celebra este 28 de junio, de que el 40% de las personas LGTBI oculta su orientación o identidad en el entorno laboral por miedo a represalias en su carrera profesional o a sufrir mensajes de odio y violencias. El sindicato advierte de que los avances legislativos de los últimos años no han bastado para erradicar la discriminación que sigue sufriendo el colectivo en el día a día.

La organización sindical también lamenta que la bandera LGTBI continúe siendo objeto de confrontación política y reclama la aplicación efectiva de la Ley 4/2023, la puesta en marcha de planes de igualdad en empresas de más de 50 trabajadores y una directiva europea contra los delitos de odio.

La secretaria de Empleo, Igualdad y Políticas Sociales de UGT Castilla-La Mancha, Isabel Carrascosa
La secretaria de Empleo, Igualdad y Políticas Sociales de UGT Castilla-La Mancha, Isabel Carrascosa

UGT Castilla-La Mancha denunció este domingo, Día Internacional del Orgullo LGTBI, que la discriminación hacia el colectivo sigue siendo una realidad en la región a pesar de los avances normativos de los últimos años. El sindicato advirtió de que un 40% de las personas LGTBI percibe su centro de trabajo como un entorno hostil en el que no puede hacerse visible, por temor a ver perjudicada su trayectoria profesional o a ser objeto de mensajes de odio y agresiones.

La secretaria de Empleo, Igualdad y Políticas Sociales de UGT Castilla-La Mancha, Isabel Carrascosa, fue la encargada de trasladar la posición del sindicato con motivo de la efeméride. Carrascosa subrayó que esta realidad laboral resulta tan preocupante como el incremento de los discursos de odio y el aumento de las agresiones físicas contra las personas LGTBI registrados en los últimos tiempos. En su diagnóstico, señaló también el "cuestionamiento de las políticas de igualdad por parte de partidos como el PP y Vox en las administraciones públicas en las que han llegado al poder" como uno de los factores que contribuyen al retroceso en derechos efectivos.

El sindicato lamentó además que la bandera del arcoíris continúe generando controversia en el debate político. "Lamentamos profundamente que un símbolo de respeto, igualdad y dignidad como es la bandera LGTBI siga siendo objeto de confrontación política", señaló Carrascosa. "La bandera LGTBI no representa un partido, ni una ideología excluyente, representa a miles de personas que durante décadas han sufrido discriminación, silencio y violencia por el simple hecho de ser quienes son", añadió.

La responsable sindical fue más allá y advirtió del riesgo de que el debate político pierda de vista a las personas afectadas: "Quienes reducen este debate a una discusión sobre una bandera olvidan lo verdaderamente importante: detrás de ese símbolo hay personas que siguen enfrentándose a discriminación en el empleo, al acoso en los centros educativos, a agresiones y a discursos de odio que desgraciadamente vuelven a crecer en nuestra sociedad".

La ley, pendiente de aterrizaje en las empresas

UGT Castilla-La Mancha centró buena parte de su comunicado en la brecha que separa el marco normativo vigente de su aplicación real en el ámbito laboral. El sindicato señaló como ejemplo paradigmático de esta distancia los planes LGTBI que la legislación obliga a implantar a las empresas de más de 50 trabajadores, una exigencia recogida en la Ley 4/2023 —conocida como Ley Trans— que en la práctica sigue sin cumplirse de manera generalizada. "Aún nos seguimos encontrando muchas dificultades para que las empresas cumplan con su obligación de tener un plan LGTBI", señaló Carrascosa.

Estos planes, concebidos para implementar medidas y recursos que prevengan situaciones de discriminación en el entorno de trabajo, forman parte de un paquete más amplio de obligaciones empresariales que la organización sindical considera incumplidas. UGT reclamó igualmente la puesta en marcha y la formación de los protocolos para la prevención de la violencia y el acoso a personas LGTBI en los centros de trabajo, así como del protocolo de acompañamiento a las personas trans en las empresas, cuya implantación considera insuficiente.

Un paquete de medidas urgentes

El comunicado del sindicato incluyó un listado de demandas concretas que UGT Castilla-La Mancha exige a las administraciones y a los agentes sociales para avanzar hacia una igualdad real. La organización reclamó la aplicación efectiva del artículo 15 de la Ley 4/2023 para el desarrollo de los planes LGTBI en las empresas, así como la integración de la perspectiva LGTBI en la prevención de riesgos laborales, un enfoque que considera ausente en la mayoría de las evaluaciones de riesgo que se llevan a cabo actualmente.

En materia de negociación colectiva, UGT apostó por reforzar la protección al colectivo a través de la firma del VI Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC), el convenio marco de referencia entre sindicatos y patronal a nivel estatal. La organización también reclamó la implantación de formación afectivo-sexual en los centros educativos como herramienta para combatir el acoso escolar y reducir el abandono prematuro de las aulas entre jóvenes LGTBI, un fenómeno que el sindicato vincula directamente al hostigamiento sufrido en el entorno escolar.

A escala política, el sindicato instó a materializar el Pacto de Estado contra el odio y a impulsar en el ámbito europeo una directiva específica contra los delitos de odio, con el objetivo de dotar a los países miembros de un marco jurídico homogéneo que garantice una respuesta penal efectiva frente a las agresiones motivadas por la identidad o la orientación sexual de las víctimas.

UGT Castilla-La Mancha cerró su comunicado reivindicando que los avances legislativos de los últimos años, aunque significativos, no son suficientes si no van acompañados de su aplicación real en las empresas, en las aulas y en la vida cotidiana del colectivo. Para el sindicato, el Orgullo de 2026 debe ser también un recordatorio de que la igualdad formal no equivale a igualdad efectiva, y de que quedan todavía muchos derechos por conquistar en el día a día de miles de personas en Castilla-La Mancha.

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