Leonardo pone en jaque a la región: vigilancia extrema a los ríos
Castilla-La Mancha ha vivido este jueves 5 de febrero una de las jornadas meteorológicas más complicadas del invierno tras el paso de la borrasca Leonardo, que ha dejado lluvias persistentes, crecidas rápidas de ríos, fuertes rachas de viento y un impacto generalizado en infraestructuras y servicios públicos. Ante este escenario, el Gobierno regional decidió activar el Plan Especial de Protección Civil ante el Riesgo de Inundaciones (PRICAM) en fase de alerta, situación operativa 0, con el objetivo de reforzar la coordinación entre administraciones y anticiparse a posibles episodios de mayor gravedad.
La decisión se adoptó tras una reunión del grupo de trabajo regional celebrada en el Servicio de Atención y Coordinación de Urgencias y Emergencias 112, presidida por el presidente autonómico Emiliano García-Page. El consejero de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, Juan Alfonso Ruiz Molina, explicó que la activación del PRICAM permite tener preparados “todos los recursos humanos y materiales” ante la previsión de desembalses y crecidas en distintos cauces que atraviesan la región.
Aunque el Ejecutivo autonómico subrayó que no se han producido víctimas mortales, la jornada estuvo marcada por incidencias relevantes, como rescates de personas atrapadas, evacuaciones preventivas, viviendas inundadas, centros educativos afectados, residencias de mayores anegadas y numerosos cortes de carreteras.
Toledo, bajo máxima vigilancia por la crecida del Alberche y el Tajo
La provincia de Toledo se consolidó como uno de los principales focos de preocupación. El río Alberche, afluente del Tajo, experimentó un rápido incremento de caudal que llevó a activar alertas directas a la población mediante el sistema Es-Alert, con mensajes enviados a teléfonos móviles en municipios ribereños como Escalona, El Casar de Escalona, Santa Cruz de Retamar o Talavera de la Reina.
En Escalona, el Ayuntamiento solicitó la evacuación preventiva de viviendas situadas en zonas inundables, especialmente aquellas de una sola planta, ante la previsión de un aumento del caudal durante la tarde y la noche. La Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) informó de desembalses que situaban el caudal en torno a los 104 metros cúbicos por segundo, recordando que en episodios anteriores se alcanzaron valores muy superiores con graves consecuencias.
Especialmente delicada fue la situación en la entidad menor de Alberche, donde el desbordamiento del arroyo Zarzalejo inundó más de 30 viviendas de la urbanización Aldahui, algunas con más de medio metro de agua. Una vecina tuvo que ser evacuada por la Guardia Civil, mientras los servicios locales trabajaban para achicar agua y desviar el cauce. Desde el municipio se trasladó la dificultad de afrontar la emergencia con recursos limitados en un contexto de múltiples incidencias simultáneas en la provincia.
En Talavera de la Reina, el Ayuntamiento activó el Centro de Coordinación Operativa Municipal (Cecopal) y puso en marcha un amplio dispositivo de emergencia ante la crecida del río Tajo y los problemas derivados de los arroyos urbanos. Se cortaron accesos a parques, pasos inferiores y zonas inundables, y se habilitó el polideportivo José Ángel de Jesús Encinas (JAJE) para vecinos afectados por inundaciones, principalmente en zonas como Grisetas, las Hilanderas o la Real Fábrica de Sedas.
La situación también tuvo consecuencias en el ámbito educativo. El IES San Isidro suspendió las clases presenciales este viernes tras registrarse filtraciones de agua procedentes de parcelas colindantes, relacionadas con el desbordamiento del arroyo del Bárrago. Más de 2.000 alumnos seguirán la actividad lectiva de forma telemática. En cambio, el IES Ribera del Tajo mantendrá la enseñanza presencial, aunque con cambios en las paradas del transporte escolar y con aparcamientos habilitados junto al polideportivo JAJE.
Otros municipios toledanos también registraron incidencias relevantes. En Pepino, el sótano de la residencia de mayores San Blas quedó inundado con más de 1,20 metros de agua, dejando el centro sin ascensor ni agua caliente durante varios días. En Alcolea de Tajo, la Guardia Civil rescató a una mujer de 67 años atrapada en su vivienda por la crecida del arroyo de Bienvenida. En Illescas, el temporal provocó el derrumbe parcial de una vivienda, obligando a cortar varias calles del casco urbano.
Ciudad Real: rescates, carreteras cortadas y viento muy intenso
La provincia de Ciudad Real fue otra de las más castigadas. La espectacular crecida del río Bullaque obligó a rescatar a ocho personas atrapadas en chalés de la zona de la Tabla de la Yedra, en el término municipal de Piedrabuena, entre ellas un bebé. Los rescates se realizaron en barca por el equipo acuático GERAS de Protección Civil, mientras el Ayuntamiento pedía expresamente que nadie se acercara a las zonas inundables ante la presencia de curiosos.
Responsables municipales calificaron la crecida como histórica, comparable a la riada de los años cuarenta, según testimonios de vecinos mayores. Además, varias carreteras del término municipal quedaron cortadas, incluida la vía hacia Arroba de los Montes, afectada tanto por el agua como por la caída de un árbol de grandes dimensiones.
En Malagón, una mujer fue rescatada ilesa después de que su vehículo fuera arrastrado por la corriente del arroyo Laguna en la CM-4114, en un suceso que movilizó a bomberos, Guardia Civil y servicios sanitarios. A lo largo del día se produjeron numerosos cortes de carreteras autonómicas y provinciales por acumulaciones de agua y desprendimientos.
La Diputación de Ciudad Real mantuvo activo un amplio dispositivo especial, con diez carreteras provinciales cortadas y 55 incidencias contabilizadas a media tarde. Brigadas de conservación, vigilantes y maquinistas trabajaron de forma ininterrumpida para garantizar la seguridad vial y restablecer la normalidad.
En la capital, Ciudad Real, el fuerte viento dejó 57 incidencias, principalmente por caída de ramas y árboles en parques como Gasset, Isabel I de Castilla y El Pilar. Las rachas alcanzaron los 85 km/h, aunque no se registraron daños personales. El Ayuntamiento activó un dispositivo especial y pidió extremar las precauciones.
En Puertollano, el viento arrancó parte de la cubierta del CEIP Severo Ochoa, obligando a evacuar al alumnado y suspender las clases, aunque no se produjeron daños personales. El centro permanecerá cerrado al menos hasta el lunes, a la espera de una valoración técnica.
Cuenca y Guadalajara: ríos en alerta y desalojos preventivos
En la provincia de Cuenca, el río Júcar superó los 110 m³/s a su paso por la capital, situándose en nivel naranja. El Ayuntamiento decidió desalojar de manera preventiva el paraje del Royo, cercano a Nohales y a varias urbanizaciones, y cortó todos los accesos al río. El alcalde Darío Dolz recorrió las zonas más afectadas junto a bomberos y Policía Local, advirtiendo de que el caudal podría alcanzar los 200 m³/s en las próximas horas.
También se superó el umbral naranja en el Júcar a su paso por Beamud y en el río Cabriel en Pajaroncillo, mientras el embalse de la Toba superaba el 100% de su capacidad.
En Guadalajara, la situación del río Henares escaló durante la tarde hasta el umbral rojo, según la CHT, lo que obligó a mantener cerrados los accesos al parque fluvial y a reforzar los avisos de precaución a la ciudadanía.
Viento extremo y balance del PRICAM
La borrasca Leonardo dejó rachas de viento superiores a los 100 km/h en algunos puntos de la región, con un máximo de 102 km/h en Almadén, además de valores muy elevados en otras estaciones de Ciudad Real, Albacete y Guadalajara.
El seguimiento horario del PRICAM reflejó una jornada de alta actividad, con especial concentración de incidencias en Toledo y Ciudad Real. No obstante, entre las 18:00 y las 20:00 horas, el número de avisos descendió a cinco incidencias en toda la región, un dato que apunta a una cierta estabilización, aunque la vigilancia se mantiene activa ante la previsión de nuevas borrascas y posibles desembalses en los próximos días.