Castilla-La Mancha, sin refugios climáticos, según Greenpeace

Greenpeace ha alertado de que Castilla-La Mancha y Extremadura son las comunidades autónomas del interior peninsular con "ausencia total de refugios climáticos" en sus principales ciudades, a pesar de que el calor extremo provoca cada año miles de muertes en España. El avance en la implantación de estos espacios se encuentra, según la organización, "casi congelado" respecto al verano de 2025.

Solo 19 de las 52 capitales de provincia españolas cuentan hoy con refugios climáticos, frente a las 16 que los tenían el año pasado. Greenpeace advierte de que casi el 70% de las capitales dejará a los colectivos más vulnerables —mayores, menores y enfermos crónicos— sin protección ante un verano que la entidad califica de "al rojo vivo".

El calor más fuerte de lo normal en agosto seguirá al menos hasta el martes, verano, ola de calor, 
Castilla-La Mancha, sin refugios climáticos, según Greenpeace

Castilla-La Mancha carece de cualquier espacio habilitado como refugio climático en sus ciudades, según el informe presentado este miércoles por Greenpeace a las puertas de un nuevo episodio de calor extremo en España. La organización ecologista ha situado a la comunidad, junto a Extremadura, entre los territorios del interior peninsular con mayor desprotección ante las altas temperaturas, en un contexto en el que el calor ya es calificado como "un problema de salud pública que mata a miles de personas cada año".

"El verano que conocíamos ya no existe. El calor es un problema de salud pública que cada año mata en España a miles de personas y no estamos respondiendo a la velocidad que el cambio climático nos impone, ni para frenarlo ni para adaptarnos a sus impactos", afirmó Elvira Jiménez, responsable de adaptación al cambio climático de Greenpeace, en la presentación del balance estival de la organización.

El informe pone de relieve que el avance en la implantación de estos espacios protegidos se encuentra "casi congelado respecto a 2025". Frente a las 16 capitales de provincia que contaban con refugios climáticos el año pasado, actualmente son 19 las que disponen de ellos, una cifra que la propia Greenpeace califica de "desoladora". Casi el 70% de las capitales volverán a dejar sin cobertura a las personas más vulnerables: infancia, mayores y quienes conviven con enfermedades crónicas.

Sin un solo refugio en las capitales manchegas

La situación en Castilla-La Mancha es, según la organización, de "ausencia total". Ninguna de las cinco capitales provinciales de la comunidad —Toledo, Ciudad Real, Albacete, Cuenca y Guadalajara— figura en el mapa de ciudades con refugios climáticos operativos. Esta carencia se produce en una región caracterizada por veranos de calor extremo, con temperaturas que frecuentemente superan los 40 grados en el interior y que registra de forma recurrente alertas sanitarias rojas por altas temperaturas.

Greenpeace recuerda que un refugio climático no es únicamente un espacio con aire acondicionado, sino que debe reunir una serie de requisitos básicos: acceso gratuito, horarios amplios —especialmente en las horas centrales del día—, condiciones de accesibilidad para personas mayores o con movilidad reducida, y difusión pública efectiva que permita a la ciudadanía localizarlos. Sin cumplir esos mínimos, advierte la entidad, un espacio no puede considerarse refugio climático funcional.

Un problema nacional con graves carencias

El balance de Greenpeace no solo denuncia la falta de cobertura en Castilla-La Mancha y Extremadura. La organización alerta también de las "graves carencias que impiden que muchos refugios actuales sean efectivos" en el resto del país, y repasa comunidad a comunidad los déficits detectados.

En el norte de España, ciudades como Oviedo, Santander, Lugo y Santiago de Compostela no cuentan con ningún refugio climático, pese a que el norte "ya no es un destino para escapar del calor" y sus urbes han registrado "constantes alertas rojas sanitarias". En el País Vasco, aunque las tres capitales disponen de algún tipo de red, las limitaciones son significativas: Bilbao incluye como refugios espacios bajo puentes o vestíbulos de pequeñas estaciones de transporte, y Vitoria-Gasteiz reduce su red de 29 refugios a solo 9 en agosto.

La Rioja presenta otro problema estructural: los refugios de Logroño abren únicamente en horario habitual de oficina e incluyen espacios de pago como cafeterías municipales, lo que incumple, según Greenpeace, "una característica básica" de estos recursos: su gratuidad. En Navarra, Pamplona ha comenzado a impulsar una red foral, pero por ahora solo dispone de espacios de exterior.

En Castilla y León, únicamente Valladolid cuenta con refugios climáticos, y su red no ha registrado cambios desde el año pasado. Greenpeace lo señala como especialmente preocupante dado que León, Salamanca, Zamora y la propia capital vallisoletana se encuentran entre las ciudades españolas con mayor porcentaje de población mayor de 65 años y han estado en alerta roja sanitaria durante la reciente ola de calor.

Madrid, "caso de desinformación"; Andalucía, con graves déficits

Madrid repite como "caso de desinformación", según la entidad. El Ayuntamiento ha anunciado refugios climáticos que "no están identificados y no existe ningún listado o mapa sobre estos espacios en la web municipal", lo que incumple, a juicio de Greenpeace, otro requisito básico: informar adecuadamente a la población. Este año, el consistorio promueve además los mercados municipales como refugios, aunque la organización advierte de que "la mayoría no cuentan con zonas de descanso gratuitas, por lo que es necesario consumir en algún establecimiento".

En Aragón, solo Zaragoza dispone de refugios, con limitaciones de horario. Cataluña, en cambio, ofrece la red más extensa del país: todas sus capitales cuentan con estos espacios y Barcelona garantiza un refugio a menos de 10 minutos para cualquier ciudadano. Sin embargo, las restricciones horarias reducen la efectividad también en la Ciudad Condal, así como en Lleida, Girona y Tarragona.

En la Comunitat Valenciana, Valencia es la única capital con refugios climáticos, todos de interior y abiertos solo en horario habitual. La Generalitat ha impulsado una red autonómica, pero únicamente seis municipios no capitalinos constan como participantes. Murcia mantiene la misma red que en 2025, con espacios de exterior cuestionados por su sombra insuficiente.

Andalucía registra una de las situaciones más desiguales: tres de sus ocho capitales —Cádiz, Granada y Huelva— carecen de cualquier refugio. En el resto, las medidas son calificadas de "deficientes" por Greenpeace. Sevilla ha habilitado cuatro centros deportivos para toda su población; Málaga mantiene una red idéntica a la del año anterior, que incluye un parking como espacio de refugio; Almería activó cinco puntos únicamente durante las alertas de la última ola de calor; Jaén cierra la mayoría de centros tras el mediodía y algunos carecen incluso de fuentes de agua; y Córdoba ofrece solo ocho refugios, aunque amplía su horario en caso de alerta roja.

Ninguno de los dos archipiélagos cuenta con refugios climáticos. El Gobierno de Canarias ha publicado únicamente una guía con recomendaciones para diseñar espacios de exterior, mientras que el Govern Balear ha impulsado ayudas para su habilitación, a las que se han sumado varios municipios, aunque la ciudad de Palma permanece todavía en fase de diseño de una posible red.

Greenpeace reclama refugios "efectivos", no solo espacios etiquetados

Ante este panorama, Greenpeace ha subrayado que "no basta simplemente con etiquetar un espacio como refugio climático". La organización insiste en que deben ser "efectivos en cuanto a su disponibilidad y accesibilidad para que los puedan utilizar las personas más vulnerables que no encuentran alivio en sus hogares". La advertencia llega en un momento en que España afronta un nuevo episodio de calor extremo que, según todos los indicios, volverá a poner a prueba la capacidad de respuesta de las administraciones públicas y, sobre todo, la resiliencia de los colectivos más desprotegidos.

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