Cabañeros registra el primer nacimiento de lince de su historia

El Parque Nacional de Cabañeros registra el primer nacimiento de lince ibérico de su historia

El Parque Nacional de Cabañeros ha registrado por primera vez en su historia el nacimiento de una camada de lince ibérico (Lynx pardinus), compuesta por dos crías. El hito, comunicado este miércoles 30 de abril por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, supone el primer éxito reproductor de la especie en este espacio protegido de Castilla-La Mancha.

Las crías son hijas de Uvita y U2, los dos ejemplares reintroducidos en el parque en el marco del Programa Nacional de Conservación del Lince Ibérico. Su nacimiento confirma la integración funcional de ambos individuos en el ecosistema y representa un avance en la consolidación de una población autosostenible de una de las especies felinas más amenazadas del planeta.

El Parque Nacional de Cabañeros, situado en las provincias de Ciudad Real y Toledo, registró por primera vez desde su declaración como parque nacional el nacimiento de una camada de lince ibérico (Lynx pardinus). Las dos crías, hijas de la hembra Uvita y del macho U2, nacieron como resultado del proceso de reintroducción puesto en marcha por el Programa Nacional de Conservación del Lince Ibérico, que en los últimos años ha combinado la gestión del hábitat, la cría en cautividad y la translocación de ejemplares para recuperar una especie considerada entre las más amenazadas del mundo. El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico hizo pública la noticia este 30 de abril de 2026.

El acontecimiento cierra un ciclo que arrancó en el otoño de 2024 con la llegada de Uvita al parque. La hembra, nacida en 2023, fue capturada el 24 de septiembre de 2024 en la finca La Garganta, en Sierra Morena, en el marco de las actuaciones del programa de conservación. Antes de su incorporación al entorno natural de Cabañeros, permaneció en el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre 'El Chaparrillo', perteneciente a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha (JCCM), donde cumplió un periodo de cuarentena y fue sometida a los correspondientes chequeos veterinarios para minimizar los riesgos sanitarios asociados a su traslado.

El 9 de octubre de 2024, Uvita fue trasladada al cercado de presuelta del parque, donde permaneció en régimen de semilibertad durante 30 días. Este periodo de aclimatación progresiva le permitió adquirir referencias espaciales, identificar refugios naturales y adaptarse a las condiciones tróficas del entorno. El 10 de noviembre de 2024, la hembra fue liberada definitivamente e inició su vida en libertad en el parque.

La historia del macho: criado sin madre tras un atropello

La trayectoria del macho reproductor, U2, es igualmente representativa de las dificultades que rodean la conservación de la especie. Tras la muerte por atropello de su madre, fue trasladado junto a sus tres hermanos al centro de cría en cautividad de lince ibérico La Olivilla, en Jaén. Allí, la camada fue criada mediante un sistema de crianza mixta que combina la intervención humana controlada con el contacto con ejemplares adultos, con el objetivo de evitar la impronta hacia personas y garantizar el desarrollo de comportamientos propios de la especie, como la caza y la territorialidad.

U2 fue trasladado al Parque Nacional de Cabañeros el 29 de febrero de 2024 y permaneció en el cercado de presuelta hasta su liberación definitiva el 15 de abril de ese mismo año.

Los primeros indicios: diciembre de 2024

El seguimiento de ambos ejemplares corrió a cargo del equipo técnico del Organismo Autónomo Parques Nacionales (OAPN) y de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, que emplearon técnicas de fototrampeo, radioseguimiento GPS y análisis de uso del espacio. A principios de diciembre de 2024, los datos recogidos permitieron detectar interacciones entre Uvita y U2 que sugerían la posible formación de un territorio reproductor compartido.

Sin embargo, durante el primer ciclo reproductor no se registraron eventos de cría. Los técnicos apuntaron que este resultado era compatible con los patrones habituales observados en procesos de reintroducción, en los que la estabilización territorial y el éxito reproductivo pueden requerir varios meses o incluso temporadas completas. El nacimiento de las dos crías en el presente ciclo confirma que la pareja ha superado esa fase de adaptación y que ambos individuos se han integrado funcionalmente en el ecosistema del parque.

Cuatro décadas preparando el terreno

El éxito reproductor no es fruto de la casualidad. Detrás del nacimiento de estas dos crías se acumula casi cuatro décadas de actuaciones de restauración ecológica en Cabañeros, orientadas principalmente a la recuperación del conejo de monte (Oryctolagus cuniculus), presa fundamental del lince ibérico que puede representar entre el 80 y el 90% de su dieta.

Estas actuaciones han incluido la construcción de vivares artificiales, la instalación de cerramientos selectivos para reducir la presión de los herbívoros sobre la vegetación, la mejora del hábitat mediante siembras específicas y la habilitación de refugios, así como programas de refuerzo poblacional mediante repoblaciones controladas. Los trabajos se han desarrollado en distintas fases y bajo enfoques metodológicos diversos, con el respaldo de proyectos LIFE cofinanciados por la Unión Europea —entre ellos el denominado Lynxconnect— y de programas propios del Organismo Autónomo Parques Nacionales.

El objetivo de todas estas intervenciones ha sido generar núcleos estables de conejo capaces de sostener poblaciones viables de depredadores especialistas y generalistas, contribuyendo así a la restauración de las redes tróficas del ecosistema mediterráneo. Entre las especies beneficiadas por este trabajo se encuentran, además del lince ibérico, el águila imperial ibérica (Aquila adalberti), el águila real (Aquila chrysaetos) y el gato montés (Felis silvestris).

No es un dato menor que el territorio que Uvita y U2 ocupan en la actualidad coincida exactamente con la zona donde se concentraron estas actuaciones de mejora del hábitat, lo que refuerza el valor del esfuerzo humano y económico realizado durante décadas.

Un hito que va más allá del dato puntual

A pesar de las dificultades históricas asociadas a enfermedades como la enfermedad hemorrágica vírica (EHV) y a la presión de otros depredadores, los esfuerzos de gestión continuados han permitido mejorar progresivamente las condiciones del hábitat en Cabañeros, sentando las bases para la recuperación de la cadena trófica en el ecosistema mediterráneo.

El nacimiento de esta camada no representa únicamente un logro puntual en términos de conservación. Constituye, según el Ministerio, una evidencia del restablecimiento de procesos ecológicos esenciales, como la depredación especializada y la dinámica poblacional de grandes carnívoros, y refuerza el papel del Parque Nacional de Cabañeros como enclave estratégico dentro de la red de distribución del lince ibérico en la Península Ibérica.

Este éxito reproductor es, además, un indicador clave de viabilidad poblacional: refleja no solo que los individuos liberados han sobrevivido, sino que son capaces de reproducirse en condiciones naturales y de contribuir al establecimiento de una población autosostenible. El Parque Nacional de Cabañeros da así un paso decisivo en la recuperación de una especie emblemática cuya conservación, subraya el Ministerio, exige un enfoque integrado basado en la gestión adaptativa, el conocimiento científico y la cooperación entre administraciones, entidades conservacionistas y comunidad científica.