Antiguos alumnos vuelven a las aulas para frenar el abandono en Castilla-La Mancha

El Gobierno de Castilla-La Mancha impulsa un programa de voluntariado educativo por el que antiguos alumnos de Formación Profesional (FP) y de universidad colaboran en centros sostenidos con fondos públicos de toda la región para prevenir el abandono escolar y mejorar el éxito educativo.

La iniciativa, enmarcada en programas como PROA+, Plan de éxito y Comunidades de Aprendizaje, está dirigida de forma especial al alumnado en situación de vulnerabilidad o riesgo de abandono escolar temprano, con el objetivo de reforzar la equidad educativa y mejorar los resultados académicos.

Antiguos alumnos vuelven a las aulas para frenar el abandono en Castilla-La Mancha

El Gobierno de Castilla-La Mancha está impulsando un programa de voluntariado educativo por el que exalumnos de Formación Profesional (FP) y del ámbito universitario regresan a los centros docentes sostenidos con fondos públicos de la región para actuar como referentes reales y apoyar al alumnado con mayor riesgo de abandono escolar temprano. La iniciativa se encuadra en las actuaciones de éxito educativo que la Junta desarrolla en los centros y se articula a través de programas de referencia como PROA+, Plan de éxito y Comunidades de Aprendizaje.

El voluntariado tiene carácter altruista y sus actuaciones se dirigen especialmente al alumnado en situación de vulnerabilidad. Entre las actividades desarrolladas por los voluntarios se encuentran los grupos interactivos y las tertulias dialógicas, el apoyo escolar y el acompañamiento tanto dentro como fuera del horario lectivo, los talleres de convivencia y la orientación académica enfocada a la prevención del abandono.

Los voluntarios como referentes cercanos

El programa incorpora también charlas de exalumnos en las que estos comparten sus itinerarios formativos y profesionales con el alumnado de los centros, con el fin de introducir modelos cercanos y accesibles que sirvan de estímulo. A esto se suman acciones de formación de familias y la participación de los voluntarios en comisiones de los propios centros.

Con el conjunto de estas actuaciones, el ejecutivo regional persigue varios objetivos simultáneos: reducir el abandono escolar temprano, reforzar la equidad y la inclusión educativa, promover la participación social y el voluntariado, y mejorar la convivencia y los resultados académicos. La iniciativa se presenta, en definitiva, como una apuesta por dinamizar el aprendizaje y favorecer entornos educativos más inclusivos y participativos en los centros de toda la región.