Un 70-80% de seguimiento en la cuarta semana de huelga médica
El sindicato CESM mantiene las movilizaciones en Castilla-La Mancha al considerar que las negociaciones avanzan "demasiado despacio". El consejero regional de Sanidad defiende que las comunidades autónomas deben resolver sus propios conflictos.
El secretario provincial de CESM en Toledo estima un seguimiento de entre el 70 y el 80 por ciento en esta cuarta semana de paro. El sindicato exige una jornada de 35 horas semanales y critica la "postura cerrada" del Ministerio de Sanidad al diálogo.
La huelga de médicos y facultativos completó este lunes su cuarta semana consecutiva en Castilla-La Mancha con un seguimiento que el sindicato Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) cifra entre el 70 y el 80 por ciento en los centros visitados durante la jornada. El secretario provincial de la organización en Toledo, Carlos Vicario, realizó estas estimaciones desde el Hospital Universitario de Toledo, donde compareció ante los medios para reivindicar la continuidad de las movilizaciones tanto en el ámbito regional como en el nacional, al considerar que las negociaciones con la administración avanzan a un ritmo insuficiente.
Vicario precisó que el nivel de adhesión al paro varía según los servicios: "Hay servicios que están siguiendo la huelga al cien por cien de las personas que realmente pueden hacer huelga. Hay otros servicios que pueden estar en alrededor del 80 por ciento, alguno me he encontrado en cerca del 50 por ciento". El representante sindical insistió en que su valoración global de la jornada es que el seguimiento "está siendo muy significativo", aunque reconoció no haber podido visitar la totalidad de los departamentos del hospital.
La ministra García, en el punto de mira del sindicato
CESM elevó el tono de sus críticas hacia la ministra de Sanidad, Mónica García, a quien acusa de haber perdido la capacidad como interlocutora válida. El sindicato considera que García está "más centrada en sus aspiraciones políticas" tras anunciar que aspira a presentarse como candidata a presidir la Comunidad de Madrid. Vicario recordó que la semana pasada el Comité de Huelga Nacional "exigió la dimisión de la ministra por una serie de cuestiones en las que ha venido a no respetar la verdad y la veracidad de los hechos".
En este contexto, el sindicato denuncia que el Ministerio de Sanidad mantiene una "postura cerrada a cualquier tipo de diálogo", lo que, a su juicio, bloquea cualquier avance real en las negociaciones a escala nacional. Entre las reivindicaciones del colectivo médico y facultativo figuran la corrección de la "falta estructural de médicos y facultativos" que compromete el funcionamiento del sistema sanitario, la reducción de unas listas de espera "que continúan creciendo" y la mejora de unas condiciones laborales que dificultan la cobertura de plazas, "especialmente en zonas más vulnerables o de difícil acceso".
Jornada de 35 horas, demanda central a nivel nacional
Una de las exigencias más destacadas del paro es el establecimiento de una jornada laboral de 35 horas semanales para los médicos, en línea con lo previsto para otros empleados públicos. El colectivo reclama "poner fin a una situación sin límites claros en la jornada laboral" y considera que este punto es innegociable en cualquier acuerdo que permita desconvocar la huelga.
La carrera profesional, avance insuficiente en CLM
A escala regional, CESM reconoció un avance significativo en las últimas semanas: la activación de la carrera profesional de los facultativos, una reivindicación que el sindicato venía reclamando desde hacía años. "Por fin se ha venido a resolver una situación de injusticia que lleva demasiados años en marcha. No hemos conseguido todas nuestras pretensiones, pero el acuerdo en principio ha sido satisfactorio para todos", valoró Vicario.
Sin embargo, el secretario provincial subrayó que este logro "no es suficiente" para levantar las movilizaciones en Castilla-La Mancha. El sindicato mantiene sus demandas sobre la gestión de plantillas y los medios materiales necesarios para garantizar una atención sanitaria de calidad, así como las mejoras en la retribución de la productividad variable, suspendida desde hace tiempo. "Las conversaciones están en marcha, pero van mucho más despacio de lo que nos gustaría", afirmó Vicario, quien señaló que el objetivo es acelerar el ritmo negociador para poder desconvocar el paro cuanto antes.
El consejero regional aboga por un marco y dejar actuar a las autonomías
Por su parte, el consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, Jesús Fernández Sanz, se pronunció sobre las movilizaciones antes de participar en la presentación del Plan Estratégico del Instituto de Investigación Sanitaria de Castilla-La Mancha, celebrada en Toledo. El titular regional de Sanidad defendió que "lo mejor que podría pasar es establecer un marco y dejar después a las comunidades autónomas que, una a una, resuelvan los temas que realmente importan".
Fernández Sanz lamentó que el hecho de no contar con las autonomías en la negociación "está teniendo un coste importante para todos" y recordó que Castilla-La Mancha, junto a Euskadi y Canarias, propuso la figura de un mediador para desbloquear el conflicto, una iniciativa que, según reconoció, "no ha surtido tampoco el efecto esperado". El consejero expresó su deseo de que "cuanto antes se llegue a un acuerdo y que esta huelga termine lo más pronto posible", al tiempo que insistió en que la prestación asistencial se materializa en las comunidades autónomas y que, por tanto, son estas las que deben tener un papel central en la resolución del conflicto.