Guadalajara retrasa la nueva ORA al 18 de mayo y unifica tarifas

Guadalajara retrasa la nueva ORA al 18 de mayo y unifica sus tarifas

El Ayuntamiento de Guadalajara ha retrasado hasta el 18 de mayo la puesta en marcha del nuevo sistema de estacionamiento regulado (ORA), inicialmente previsto para el 1 de mayo, para garantizar una implantación "correcta" en un contexto marcado por las críticas vecinales y la reciente anulación judicial de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE).

El nuevo modelo unifica tarifas, eleva a 2.293 el total de plazas reguladas y moderniza los parquímetros, pero ha generado la oposición del sindicato CSIF y del PSOE, que califica la ampliación de "auténtica salvajada" y promete retirarla si recupera el gobierno municipal.

El Ayuntamiento de Guadalajara anunció este jueves que la nueva Ordenanza de Regulación del Aparcamiento (ORA) no entrará en vigor el 1 de mayo, como estaba previsto, sino el 18 de mayo, con el objetivo de asegurar que el sistema funcione correctamente desde el primer día y ofrecer mayor certidumbre a los ciudadanos. El aplazamiento fue comunicado en una rueda de prensa celebrada en la calle San Juan de Dios por el concejal de Movilidad y tercer teniente de alcalde, Santiago López Pomeda, acompañado por el segundo teniente de alcalde, Alfonso Esteban, y el concejal de Medio Ambiente, José Luis Alguacil.

López Pomeda justificó el retraso de algo más de dos semanas por motivos técnicos y políticos, y lo encuadró en el proceso de transición hacia un nuevo contrato de concesión de diez años con la empresa adjudicataria, que sustituye al modelo que ha regido el estacionamiento regulado en la ciudad durante más de 20 años.

Tarifa única tras la anulación de la ZBE

Una de las novedades más relevantes del nuevo modelo es la unificación de tarifas, consecuencia directa de la anulación de la ordenanza de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) por parte del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha (TSJCM). La desaparición de la ZBE elimina los recargos previstos para el casco histórico, de modo que la zona azul tendrá un precio único de 0,65 euros por hora en toda la ciudad, incluido el centro urbano, lo que supone en la práctica una bajada de precios respecto al modelo anterior.

En la zona roja, destinada preferentemente a residentes, los no residentes podrán estacionar con un límite de dos horas abonando una tarifa superior a la de la zona azul, ampliable si fuera necesario. La tarjeta de residente se mantiene en 32 euros al año. El horario general de regulación se conserva de 09.00 a 14.00 y de 16.00 a 20.00 horas, siendo el estacionamiento gratuito fuera de estas franjas, así como los sábados por la tarde, los domingos y los festivos. El mes de agosto tendrá aparcamiento gratuito también todas las tardes.

Más de 2.200 plazas y nueva zona verde disuasoria

El nuevo sistema contará con un total de 2.293 plazas reguladas, lo que sitúa a Guadalajara en una media de 14 plazas por cada mil habitantes. La distribución queda así: 1.297 plazas en zona azul (unas 500 más que las actuales), 640 plazas en zona roja (con cerca de 200 nuevas orientadas a residentes) y 360 plazas de nueva creación en la zona verde o disuasoria, donde el precio será de 2 euros por toda la jornada dentro del horario de la ORA. En conjunto, el Ayuntamiento ha habilitado cerca de 1.190 nuevas plazas, con especial refuerzo en áreas tensionadas como Bejanque o el entorno de Fernández de Galiano. También se han creado plazas gratuitas (zonas blancas) y se ha excluido de la regulación la calle Fernández Iparraguirre.

Mejoras para personas con movilidad reducida y nuevas formas de pago

El consistorio ha incorporado medidas específicas para personas con movilidad reducida (PMR), que tendrán aparcamiento gratuito y sin límite de tiempo en zonas azul, roja y verde, así como la posibilidad de estacionar en zonas de carga y descarga (zona amarilla) con un máximo de 60 minutos. López Pomeda destacó que esta ampliación de derechos mejora la accesibilidad en el centro urbano.

En cuanto a las formas de pago, el nuevo modelo permite abonar por minutos y ampliar el tiempo de estacionamiento a través de una aplicación móvil sin necesidad de desplazarse al vehículo. El contrato también contempla una importante modernización tecnológica: el número de parquímetros pasará de 46 a 90 dispositivos, que admitirán pago en efectivo y con tarjeta, y también permitirán recargar la tarjeta ciudadana.

El Ayuntamiento recibirá un canon anual cercano a los 480.000 euros en el marco de un modelo de concesión administrativa "a riesgo y ventura", por el que la empresa adjudicataria asume toda la inversión y el mantenimiento, según precisó López Pomeda a preguntas de los periodistas.

La oposición de CSIF y el rechazo del PSOE

La puesta en marcha del nuevo sistema ha generado críticas desde distintos frentes. La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) rechazó en nota de prensa la ampliación del estacionamiento regulado y la que calificó de "subida" de tarifas, argumentando que supondrá "una merma económica" para los usuarios en un contexto de inflación acumulada. El sindicato denunció que el número de plazas de pago prácticamente se duplica, pasando de 1.055 a 2.297, y alertó del impacto sobre trabajadores que no pueden prescindir del vehículo privado para acceder a sus puestos o para llevar a sus hijos al colegio o acudir a servicios esenciales.

CSIF señaló de forma específica la eliminación de la gratuidad del aparcamiento en la calle Hermanos Fernández Galiano, que afecta al IES Brianda de Mendoza —con más de un millar de alumnos y 150 docentes, definida como la mayor comunidad educativa de Castilla-La Mancha— y a otras instituciones como la Comisaría Provincial de Policía Nacional, la Jefatura Provincial de Tráfico, el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), Inspección de Trabajo, la Subdelegación de Defensa y la estación de autobuses. El sindicato consideró que la medida tiene "un fin recaudatorio" y rechazó que la gestión del espacio público se use como fuente de financiación municipal.

El rechazo político más duro vino del PSOE de Guadalajara. El secretario general de los socialistas en la capital, Alberto Rojo, calificó la ampliación de la zona azul en 1.200 plazas de "auténtica salvajada" e instó a la alcaldesa Ana Guarinos a "dejar de mentir" en un vídeo publicado en sus redes sociales. Rojo anunció su intención de "acabar con esta ampliación de plazas cuando regresemos al ayuntamiento", a la que atribuyó un "afán recaudatorio" que, a su juicio, "solo beneficia a la empresa adjudicataria".

El secretario general socialista recordó que el Grupo Municipal Socialista votó en contra de la norma desde su aprobación en Junta de Gobierno local el 4 de julio de 2024 y presentó una enmienda a la totalidad, además de cinco enmiendas parciales en materia de horarios, rotación y distribución de zonas. Según Rojo, algunas de esas enmiendas sí prosperaron —como la que evitó el horario continuo de 09.00 a 21.00 horas o la que mantuvo la avenida de Castilla fuera de la regulación—, pero el grueso fue rechazado por el gobierno municipal. "Primero el IBI, después la basura, ahora aparcar, y mañana el billete de autobús. Nos está machacando con todo", afirmó.

El Ayuntamiento pide paciencia y abre la puerta a ajustes

Ante el malestar ciudadano, el equipo de gobierno insistió en su disposición a realizar ajustes si fueran necesarios una vez que el sistema esté en funcionamiento. El segundo teniente de alcalde, Alfonso Esteban, aseguró que el Ayuntamiento "va a escuchar a todos" y apeló a la prudencia. "Entendemos la preocupación que generan los cambios, pero cuando los ciudadanos vean que pueden pagar por minutos y que mejora la rotación, apreciarán más beneficios que perjuicios", señaló, añadiendo que "si algo genera más problemas que beneficios, rectificar es de sabios".

En paralelo, López Pomeda avanzó que el nuevo pliego del servicio de autobuses urbanos avanza "a muy buen ritmo" y que existe la previsión de que pueda adjudicarse dentro del actual mandato municipal, incorporando mejoras técnicas, económicas y nuevas líneas como la del casco histórico conectada con aparcamientos disuasorios. El gobierno local defendió que el nuevo modelo busca equilibrar la movilidad y garantizar el acceso de los residentes en una ciudad en crecimiento, al tiempo que pidió a la ciudadanía un margen de adaptación antes de valorar su impacto real.