Bellido rechaza dar a Madrid una nueva concesión de agua del Sorbe

El presidente de las Cortes de Castilla-La Mancha, Pablo Bellido, reclamó este sábado en la XXX Fiesta Ganchera del Alto Tajo, celebrada en Poveda de la Sierra (Guadalajara), que el agua de los ríos Tajo y Sorbe que vaya a generar riqueza económica se quede en la provincia antes de atender las demandas de Madrid o Levante.

Bellido rechazó la petición de la Comunidad de Madrid de una concesión permanente para el Canal de Isabel II de hasta 8.000 litros por segundo y 50 millones de metros cúbicos anuales del Sorbe y llamó a todas las administraciones, incluido el Ayuntamiento de Guadalajara, a no "arrodillarse ante la demanda" de la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso y a "defender nuestro futuro" gestionando el agua para agricultores, turismo e industria.

El presidente de las Cortes de Castilla-La Mancha, Pablo Bellido, este sábado en la XXX Fiesta Ganchera del Alto Tajo en Poveda de la Sierra (Guadalajara).

El presidente de las Cortes de Castilla-La Mancha, Pablo Bellido, reclamó este sábado, 29 de agosto, en la XXX Fiesta Ganchera del Alto Tajo —celebrada este año en Poveda de la Sierra (Guadalajara)— que el agua de los ríos Tajo y Sorbe que vaya a transformarse en actividad económica se quede en la provincia de Guadalajara antes de atender cualquier demanda de derivación externa, ya sea desde la Comunidad de Madrid o desde el Levante. Su intervención, en el marco de una de las fiestas más arraigadas del Alto Tajo, combinó la defensa de los intereses hídricos de la región con una crítica a lo que calificó como política del miedo en relación con la crisis humanitaria de Ceuta.

Bellido fue rotundo al fijar la posición de la institución que preside frente a la petición de Madrid: "Ahora mismo no podemos darles una nueva concesión que es mayor que toda la que tienen el Corredor del Henares y la capital de Guadalajara". Y apeló a la unidad de partidos y administraciones: "En vez de arrodillarnos ante la demanda de la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso, defendamos nuestro futuro, porque si queremos empleo debemos gestionar el agua para nuestros agricultores, turismo e industria".

El presidente de las Cortes marcó, no obstante, una línea de solidaridad clara: el abastecimiento humano. "Si Murcia, Madrid o Valencia necesitan agua para beber, siempre va a haber solidaridad, pero si el agua se va a transformar en riqueza a través de la industria, el turismo o la agricultura, siempre debe quedarse primero donde está", afirmó. Aplicó el mismo criterio a la demanda concreta del Canal de Isabel II: una concesión permanente de hasta 8.000 litros por segundo y 50 millones de metros cúbicos anuales del Sorbe, desde la presa del Pozo de los Ramos, en la Sierra Norte de Guadalajara, hasta Madrid. "Respondemos con la misma idea: si es para abastecimiento humano, seremos solidarios; pero no si es para transformar ese agua en riqueza, porque nos empobrecen si nos la quitan".

Bellido subrayó que su posición no equivale a oponerse al desarrollo de nuevos proyectos madrileños en términos generales, y recordó que la Comunidad de Madrid "se ha expandido y ya bebe del Sorbe y del Tajo". Pero insistió en que una concesión de la magnitud solicitada rebasa lo que la provincia puede asumir sin comprometer su propio desarrollo económico.

Interpelación al Gobierno de España y al Trasvase del Tajo

La reclamación se extendió también al Trasvase del Tajo. Bellido pidió al Gobierno central que "sea valiente" y mantuvo que el Ejecutivo actual "ha sido el primero de la historia que ha compartido la visión de Castilla-La Mancha de no trasvasar para que quienes reciben el agua sean ricos a costa de los que la ceden". Y añadió: "Somos solidarios, pero si ese agua se va a transformar en economía, primero tiene que hacerlo allí donde está".

La defensa de los intereses hídricos de la provincia de Guadalajara —tanto en lo relativo al Trasvase del Tajo como al sistema del Sorbe— fue el hilo conductor de su intervención, a la que asistieron representantes de los grupos parlamentarios Socialista y Popular, la directora general de Agua de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, Montserrat Muro, y los alcaldes y alcaldesas de los municipios integrantes de la Asociación de Municipios Gancheros del Alto Tajo.

Ceuta y la "política del miedo"

En su atención a los medios, Bellido enlazó el espíritu de la fiesta con una reflexión política de mayor alcance. Recordó que el escritor y pensador José Luis Sampedro retrató el oficio ganchero en su novela El río que nos lleva y quedó vinculado a la comarca a través de sucesivas visitas. De su legado humanista extrajo una advertencia que aplicó a la actualidad: "Hay poderes que se preocupan por fabricar y propagar miedo para que la sociedad no pueda ser del todo libre".

El presidente de las Cortes relacionó esa reflexión con la crisis humanitaria que atraviesa Ceuta y los episodios de violencia registrados en los últimos días. "Estamos viendo que hay intereses concretos para que la población se sienta atemorizada", censuró, y reivindicó "libertad, evidentemente con control, porque la seguridad es un presupuesto básico para la libertad".

La Fiesta Ganchera, cinco siglos de memoria viva

La XXX Fiesta Ganchera del Alto Tajo, declarada Fiesta de Interés Turístico Regional, es organizada por la Asociación de Municipios Gancheros del Alto Tajo —integrada por Poveda de la Sierra, Taravilla, Peralejos de las Truchas, Peñalén y Zaorejas— con la colaboración de la Junta de Castilla-La Mancha y la Diputación Provincial de Guadalajara. La cita, que rota cada año entre los municipios de la asociación, ofrece programación durante todo el fin de semana, pero su momento culminante es la recreación del sábado por la mañana: la maderada, que evoca el modo en que durante cinco siglos los gancheros trasladaban troncos aguas abajo del Tajo desde la sierra hasta las factorías de Aranjuez. Un oficio hoy desaparecido que, como recordó Bellido, "define a la comarca" y que la fiesta mantiene vivo para reivindicar a quienes viven y cuidan este territorio.