Atienza recupera el agua potable tras más de 20 días de crisis y sin suministro
El municipio de Atienza (Guadalajara) ha recuperado el suministro de agua potable después de más de 20 días de una grave crisis de abastecimiento provocada por una avería en el pozo principal y la posterior detección de arsénico en uno de los sondeos alternativos. El Ayuntamiento ha confirmado este viernes que el agua de la red municipal vuelve a ser apta para el consumo humano, tras recibir los resultados de las últimas analíticas, que sitúan los niveles de arsénico dentro de los parámetros de normalidad.
La noticia supone el desenlace positivo a semanas de enorme tensión en la localidad, que desde finales de diciembre se había visto obligada a vivir sin agua potable en los grifos. Según ha informado el Consistorio a través de un bando difundido en sus redes sociales, los análisis más recientes han certificado que el agua puede consumirse con normalidad, poniendo fin a una situación excepcional que ha condicionado el día a día de los vecinos.
Una avería que bloqueó el sistema durante semanas
El origen del problema se remonta a una grave incidencia en el pozo principal de abastecimiento, donde una bomba de extracción y parte de la tubería cayeron al fondo del sondeo, de unos 150 metros de profundidad. La complejidad técnica de la operación impidió durante meses su recuperación y dejó inutilizado el pozo, lo que obligó al Ayuntamiento a recurrir a captaciones alternativas.
Sin embargo, uno de esos sondeos antiguos presentaba niveles muy elevados de arsénico, tal y como confirmaron los análisis recibidos el pasado 31 de diciembre. Desde ese momento, el agua del grifo dejó de ser apta para el consumo y se activó un dispositivo de emergencia para garantizar el abastecimiento básico a la población.
Durante este periodo, la Diputación de Guadalajara asumió el suministro mediante camiones cisterna, aportando cerca de 26.000 litros de agua, mientras el Ayuntamiento organizaba el reparto diario de agua embotellada, priorizando a las personas mayores, el colegio y los servicios esenciales.
El rescate de la bomba, punto de inflexión
El desbloqueo definitivo de la situación llegó esta misma semana, cuando una empresa especializada logró extraer del interior del pozo la bomba y los tubos metálicos caídos, algunos de ellos de seis metros de longitud. En total, se habían precipitado hasta 16 tubos en un conducto muy estrecho, lo que había obligado a varias empresas a desistir antes de completar la operación.
La retirada de estos elementos permitió limpiar el sondeo, avanzar en la recuperación del sistema y realizar nuevas analíticas, que finalmente han confirmado la ausencia de contaminación por arsénico en el agua que vuelve a abastecer la red municipal.
Hacia una solución definitiva
Aunque el suministro ya se ha restablecido, el Ayuntamiento trabaja ahora en una solución estructural y a largo plazo para evitar que una situación similar vuelva a repetirse. Entre las actuaciones previstas se encuentra la instalación de una nueva bomba de extracción y la sustitución de los antiguos tubos metálicos, con más de dos décadas de antigüedad, por materiales más modernos y seguros.
Tras más de 20 días sin agua potable, Atienza recupera así la normalidad en un servicio básico, poniendo fin a una de las crisis más delicadas vividas por el municipio en los últimos años y cerrando una etapa marcada por la incertidumbre, el esfuerzo técnico y la colaboración institucional.