Kiko Matamoros vs. Makoke: la otra querella que le acorrala a ella y es grave

El colaborador explica a LA RAZÓN los detalles de su última querella interpuesta contra su exmujer, a quien acusa de falsa denuncia
En el fotomontaje de El Español Kiko Matamoros y Makoke en sendas intervenciones televisivas
En el fotomontaje de El Español Kiko Matamoros y Makoke en sendas intervenciones televisivas

Según recoge La Razón, ocho años han pasado ya desde que Kiko Matamoros (69) y María José Giaever -Makoke- (56) anunciaron su divorcio tras cerca de dos décadas juntos y una hija en común, Ana Matamoros. Sin embargo, hay conflictos que ni el tiempo es capaz de borrar. Al contrario, los enquista de forma que la paz se vuelve solo una ilusión, algo imposible de alcanzar. Esta semana, LA RAZÓN adelantaba que el célebre tertuliano había interpuesto una querella contra su exmujer, a la que acusa de un delito de falsa denuncia.

Los hechos se remontan al año 2020, cuando Makoke denunció a Matamoros por supuestas amenazas, vejaciones y vulneración de su intimidad. Llegó a solicitar una orden de alejamiento bajo el alegato de que su integridad estaba en peligro, aunque nunca se le concedió. En el eje central de esta trama, unas grabaciones de voz en las que ella, su exmarido y su hijo mayor aparecerían criticando y conspirando contra Kiko, que advirtió con hacerlas públicas para demostrar a todo el mundo la cara oculta de su ex. Fue entonces cuando ella se sintió agraviada y se presentó en las dependencias de la Guardia Civil la noche de un viernes.

Su denuncia alcanzó la calificación de grave porque Kiko practica boxeo y tuvo un brote psicótico en el pasado, circunstancias que elevaban su nivel de «peligrosidad» y que podrían haber provocado que pasara todo el fin de semana detenido en el calabozo. «Tuve la suerte de que la propia policía vio que no era nada. Siguieron el protocolo que tenían que seguir, me tomaron declaración y las huellas y pude irme a casa. Ella esperaba que me quedará encerrado y llamó a paparazzi para que sacaran las fotos», explica Matamoros a este diario.

Aplazamientos "sin sentido"

Desde entonces ha pasado un lustro y se fijaron dos fechas para el juicio, aunque Makoke, la principal interesada, pidió un aplazamiento en ambas ocasiones. Primero, porque tenía un viaje planeado con su actual pareja, y después porque iba a participar en un concurso de televisión. «Según ella, tiene mucho miedo de mí, pero cuando le ponen el juicio que podría terminar con todo esto, pide que lo aplacen para irse con su novio a Montecarlo. No tiene sentido», apunta Kiko. Por el momento, todavía no se ha establecido una nueva fecha para la vista, aunque la Fiscalía ha solicitado el archivo y sobreseimiento del caso «porque entiende que no existe nada que sustente la denuncia. –Continúa Kiko–Makoke llega a decir que la llamé puta y cocainómana en directo en televisión, pero ni siquiera ha presentado la prueba documental, que sería tan fácil como coger el vídeo y presentarlo. No lo ha hecho porque es mentira, jamás he hablado así de ella en televisión».

Bajo el punto de vista de Kiko, esta denuncia, que califica de falsa, obedece solo a una estrategia por parte de Makoke y otros implicados para evitar que el contenido de las grabaciones referidas al principio vea la luz. Una maniobra que ha llevado a Matamoros a atravesar momentos especialmente complicados a consecuencia del estrés y hartazgo que conlleva un proceso como este, por no hablar de la mancha que hoy acompaña a cualquiera que reciba acusaciones de este tipo de parte de una mujer.

Cinco años de «humillación»

Es por esto que Kiko ha decidido emprender acciones legales contra Makoke por un delito de falsa denuncia, con la esperanza de poner fin a un procedimiento que ha supuesto para él una pesadilla. «Lo que quiero es que se celebre el juicio ya y se acabe esto. Yo con mi denuncia no pido dinero, solo que se le aplique la ley, aunque luego se verá si se establece una indemnización por daños morales. Pero eso no me importa en absoluto, solo quiero que quede constancia de lo que he pasado estos cinco años. Ha sido una humillación, la gente me ha llamado maltratador», lamenta el colaborador de televisión.

En el cuerpo de su denuncia, Matamoros señala, entre otros argumentos, lo llamativo que le resulta que Makoke comentara en un programa de televisión que no tendría ningún inconveniente a la hora de coincidir con él en un reality show, a pesar de haber solicitado una orden de alejamiento previa: «Es una afirmación difícilmente compatible con la existencia de un temor real derivado de una imputación sostenida durante años como amenaza grave y, simultáneamente, utilizada como base para interesar medidas de protección».

Si se demuestra que Makoke cometió un delito de denuncia falsa, la pena dependerá de la gravedad del delito que imputó falsamente: si fue un delito grave, podría enfrentarse a prisión de 6 meses a 2 años y multa; si fue un delito menos grave, la pena sería exclusivamente de multa de 12 a 24 meses; y si fue un delito leve, la multa sería de 3 a 6 meses.

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