Se filtra qué se llevó Kiko Rivera tras el asalto de Cantora radial en mano
Según recoge La Razón, Almudena es la guardesa de Cantora. La misma que lleva nueve meses sin cobrar su sueldo, aunque ha callado por respeto a la familia de Isabel Pantoja. Sin embargo, se ha visto en la obligación de acudir al plató de ‘De viernes’ tras un desagradable encontronazo con Kiko Rivera y su novia, Lola García. La pareja entró a la fuerza a la finca el pasado 17 de abril, con la intención de llevarse un botín misterioso. La pusieron en una situación límite, obligándola a desatender sus tareas y renunciar a su compromiso de proteger lo que se custodia en el interior de la propiedad, la cual ya habría sido vaciada previamente por sus dueños ante su venta. Pero apareció el Dj con muy malas formas y desató una nueva y amarga polémica.
Armado con una radial, destrozó la candela principal para poder acceder a Cantora. Una vez dentro, siguió jugando con esta herramienta, forzando tres cerraduras de los garajes. Decía estar en su derecho de entrar sin previo aviso para llevarse cosas que decía ser de su propiedad. Era un mandato de su madre y él cumplía órdenes. Así se llevó varios objetos, entre los que se encontraba una misteriosa maleta que le llevó a su madre a Gran Canaria. No se conocía el contenido, hasta que este lunes en ‘El tiempo justo’ se ha desvelado al fin.
¿Qué se llevó Kiko Rivera a la fuerza de Cantora?
Isabel Pantoja y su hijo han retomado el contacto y han vuelto a convertirse en fieles aliados. Esto obligaba al Dj a satisfacer los deseos de la artista y presentarse sin previo aviso en Cantora, con una radial a falta de las correspondientes llaves. Aunque dice ser el dueño de la propiedad, la guardesa contratada para proteger la finca asegura que jamás le había visto por ahí. A ella no le importa que ya se hablen madre e hijo, pues su única prioridad es cumplir con el trabajo que se le ha encomendado, aunque no cobre el sueldo prometido desde hace nueve meses.
Días después del asalto le llevó la maleta sustraída a Gran Canaria, antes de que la tonadillera pusiese rumbo a Perú para iniciar su gira americana. En su interior, según Leticia Requejo, no había una gran suma de dinero como se ha especulado: “Mucha gente ha hablado de dinero, pero no era dinero, era documentación”, prometía. Entre los papeles que era de vital importancia recuperar estarían documentos que probarían el patrimonio que tenía Paquirri en América”. El viaje al continente habría precipitado las cosas y Kiko Rivera se convirtió en el brazo ejecutor de un asalto que pocos defienden. Aunque diga ser el dueño, bien podría haber utilizado unas llaves para entrar. La radial en sus manos y el destrozo de cuatro cerraduras no le dan la razón.
“En su momento se confirmó que había más de 350.000 euros a repartir entre Isabel Pantoja y su hijo en tierras latinoamericanas”, amplía la periodista al servicio del programa de Joaquín Prat. Kiko Rivera buscaba documentación a reclamo de su madre, que después le serviría para poder vender las propiedades olvidadas de Paquirri al otro lado del Atlántico. En la maleta sustraída no había dinero, pero casi. Él aún no se ha defendido. Tampoco su novia Lola, quien tuvo un papel protagonista, cargando contra la guardesa y su hija, grabándolas con su móvil y exponiéndola en redes sociales. Almudena dice de ella que su actitud le llamó especialmente la atención, pues “se cree la reina del cortijo” y subraya que para llevar solo seis meses con el Dj hablaba como si tuviese pleno derecho a opinar sobre los entuertos que encierra Cantora.