Gustavo González destapa cómo le han dejado tirado: "Yo fui el tonto útil"

Gustavo González destapa cómo le han dejado tirado: "Yo fui el tonto útil"
El paparazzi defiende su inocencia en la Operación Deluxe y señala intereses políticos para destruir 'Sálvame'.

Según recoger Informalia, el periodista ha reaparecido públicamente en su canal de Youtube para defender su inocencia en la conocida Operación Deluxe, que todavía está pendiente de juicio. El ex tertuliano de Sálvame ha querido matizar estas informaciones al tiempo que defiende su inocencia, asegurando que hubo intereses políticos en hundir el programa de Mediaset y a muchos de los que participaban en él: "Hay medidas políticas, ya os contaré, pero había un fin, que era acabar con Sálvame. Y yo fui el tonto útil, así me siento".

Gustavo González comienza el relato desde el principio: Mila Ximénez asegura en directo que tiene una información sensible sobre un famoso muy conocido y un policía que veía el programa en ese momento decidió que había que investigarlo. "Por esta regla de tres habría que hacer una investigación a cada programa y cada revista. Es más, hay policías y expolicías trabajando en televisión. Lo que se hacía en Sálvame es lo propio de lo que se hacía en cualquier redacción", dice. Gustavo defiende que él solo trabajaba con "fuentes", como cualquier otro periodista, y que la investigación sobre sus métodos fue desproporcionada: "Lo que pasó fue terrible. Un servidor, por tener fuentes, ya que todo el mundo en el periodismo, en revistas, en periódicos, en telediarios, cualquier programa, debates... porque hay expertos, gente que tiene fuentes policiales, judiciales... pues eso es lo que tenía un servidor. Me pinchan los teléfonos, me hacen seguimientos y hay varias detenciones". Y denuncia: "Hay que ver cómo se hizo todo porque hay sentencias judiciales que dicen que a un periodista, por la manera en la que está trabajando, no se le pueden pinchar los teléfonos. A no ser que hubiese una denuncia o un delito previo. Yo he colaborado con la justicia en todo momento".

Gustavo lamenta la desinformación y aclara que de los cuatro delitos por los que era investigado (espionaje, extorsión, cohecho y revelación de secretos), solo está acusado formalmente de uno: "De todos los supuestos delitos que se imputaban solo queda el que yo dije desde el principio, que son los de revelación de secretos, que no es poca cosa. Por cierto, es el delito más común en el periodismo. Habrá que ver si efectivamente hay un delito o puede pesar más el derecho a la información". Y añade: "Se ha escrito que el fiscal pide 447 años cuando a un servidor le piden 12 años de cárcel, que es una barbaridad. No estoy tranquilo, evidentemente, pero hay mucho que pelear y demostrar".

El paparazzi ha desvelado también que la cúpula del programa, de la productora La fábrica de la tele (fundada por Oscar Cornejo y Adrián Madrid, ahora La Osa), le le dio la espalda tras haberle prometido su apoyo, y que el tema salpicó a más compañeros suyos para los que, curiosamente, no hubo consecuencias: "Salí de Sálvame de un día para otro, aunque había otros compañeros implicados, pero que no voy a nombrar porque les tengo cariño y respeto. A los que no, ya les iré nombrando".

Finalmente, Gustavo lamenta: "De lo bueno que soy, soy tonto. He perdonado demasiadas cosas. Esa gente que no asume su responsabilidad y que me han dejado tirado, o pretenden hacerlo, ya veremos qué pasa. Todo esto lo llevo con pesar y con dolor por mis hijos, mi familia y mis amigos, que aunque tengo pocos, son buenos".