Alarma en Zarzuela por lo ocurrido con Sofía en los últimos segundos de vida de Irene

Doña Sofía está rota de dolor tras el fallecimiento de su hermana. El desenlace se esperaba, pero eso no ha restado dramatismo al hecho. En la Casa Real ya tienen todo dispuesto para el funeral.
Alarma en Zarzuela por lo ocurrido con la reina Sofía en los últimos segundos de vida de Irene de Grecia
Alarma en Zarzuela por lo ocurrido con la reina Sofía en los últimos segundos de vida de Irene de Grecia

Según recoge EsDiario, en La Zarzuela se respira desde este jueves un clima de preocupación contenida por el estado de ánimo de la Reina Sofía, tras el fallecimiento de su hermana Irene de Grecia, un golpe emocional que ha ido mucho más allá de lo previsible incluso para su entorno más cercano. Según fuentes de Zarzuela consultadas por ESdiario, el fallecimiento se produjo poco antes del mediodía de este jueves 15, en un momento de enorme carga emocional: la princesa griega estaba acompañada por su hermana, que no le soltó la mano ni siquiera cuando ya se había producido el fatal desenlace.

Fueron instantes muy tensos y profundamente dolorosos, pese a que el deterioro de Irene hacía días que hacía temer el final. Nadie, sin embargo, estaba preparado para el impacto real. La Reina Emérita, visiblemente afectada, llegó incluso a desvanecerse durante unos segundos, según relatan las mismas fuentes, obligando a intervenir al personal médico presente.

Desde entonces, la inquietud no se centra solo en el plano físico, sino en cómo encajará mentalmente la reina emérita la pérdida definitiva de quien fue durante décadas algo más que una hermana: su amiga, su confidente y su apoyo silencioso en los momentos más difíciles de su vida. Sofía no está sola. Cuenta en todo momento con el respaldo y las atenciones de las Infantas Elena y Cristina, así como del Rey Felipe VI, todos reunidos en Zarzuela, volcados en arroparla en uno de los momentos más duros de su vida.

En medio de este profundo luto familiar, ya se ha diseñado el calendario del último adiós a la Princesa Irene, un adiós que trasciende fronteras y simboliza la unión entre dos patrias que marcaron su vida. Según ha confirmado Zarzuela, los restos mortales de Irene serán trasladados este sábado a la Catedral Ortodoxa Griega de San Andrés y San Demetrio en Madrid, donde permanecerán unas horas para recibir homenajes en un entorno religioso que remitirá a sus raíces espirituales y culturales.

Desde allí, su cuerpo será trasladado a Grecia para que, el próximo lunes 19 de enero, se oficie el funeral en Atenas, con el ceremonial propio de la familia real helena, antes de su inhumación en el cementerio de Tatoi, junto a otros miembros de la dinastía que marcó gran parte del siglo XX, incluidos sus padres y su hermano, el Rey Constantino.

Además, se ha instalado en La Zarzuela una capilla ardiente en ámbito familiar para que allegados y cercanos puedan rendir homenaje y despedirse en un ambiente íntimo antes de que los restos partan hacia su última morada.

Con la mirada puesta ahora en Atenas y en ese último adiós que reunirá a la familia griega, La Casa Real se prepara para una despedida que será tan íntima como definitiva. No habrá grandes gestos ni escenografías innecesarias, porque el duelo que atraviesa la reina Sofía es de los que no necesitan explicación pública. Se va Irene, pero también se cierra una etapa vital marcada por la complicidad, el exilio compartido, la confianza absoluta y una lealtad fraterna que sobrevivió a coronas, países y décadas de historia.

Para Sofía, el vacío es doble: pierde a una hermana y pierde a la única persona que la acompañó sin condiciones en cada paso, lejos de focos y titulares. Ahora, arropada por sus hijos y sostenida por una familia que intenta protegerla del golpe emocional, afronta uno de esos momentos que ni la fortaleza institucional ni la experiencia vital consiguen amortiguar del todo. Porque hay despedidas que no entienden de rangos ni de títulos. Y esta, sin duda, es una de ellas.

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