Familia y amigos despiden a la actriz Gemma Cuervo: la causa de su muerte
Según recoge Informalia, el mundo de la cultura y el entretenimiento se visten de luto. Este pasado sábado conocimos el fallecimiento a los 91 años de Gemma Cuervo. La actriz catalana, conocida popularmente por sus papeles en las ficciones televisivas Aquí no hay quien viva y La que se avecina, donde interpretaba a Vicenta y Mari Tere, respectivamente, también era muy conocida por su extensa trayectoria teatral y cinematográfica.
La capilla ardiente se ha celebrado este domingo 15 de marzo en el Tanatorio Parcesa La Paz de Tres Cantos, en Madrid, donde numerosas personalidades como la actriz Paz Vega, Leo y Omar Ayyashi, Andrea Levy, Boris Izaguirre, Pedro Larrañaga y Maribel Verdú, Cristina Almeida o Roberto Álvarez han expresado sus muestras de ánimo a la familia.
Sus hijos, Cayetana, Natalia y Fernando Guillén Cuervo han agradecido las muestras de cariño. "Deja una ausencia un poco imposible. Ya no tienes donde volver", ha expresado, con la voz entrecortada, la ex presidenta de la Academia de las Artes Escénicas de España.
Fernando, por su parte, ha confirmado que el fallecimiento se produjo a una "agudización de golpe de la EPOC" (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica) que sufría la actriz. "Hemos disfrutado de ella muchísimo tiempo con muy buena salud. Pero una agudización de golpe de EPOC se la ha llevado. Son casi 92 años de una vida muy prolífica y maravillosa. Creo que es una referente de amor y dignidad, como ella decía", ha contado.
Gemma Cuervo
Para muchos espectadores será siempre recordada como Vicenta, la entrañable vecina de la popular serie Aquí no hay quien viva, uno de sus últimos grandes papeles televisivos. Sin embargo, su legado va mucho más allá de ese personaje que la acercó a nuevas generaciones.
Participó en más de 200 adaptaciones teatrales emitidas en el histórico programa Estudio 1, uno de los espacios más influyentes de la televisión pública española, que acercó grandes obras del repertorio clásico al público general.
Su filmografía también fue diversa. En 1965, intervino en El mundo sigue, dirigida por Fernando Fernán Gómez, una de las películas más duras sobre la España de posguerra, que sufrió años de censura. Ese mismo año participó en La vida es maravillosa, con guion de Rafael J. Salvia. Más adelante formó parte del reparto coral de Los chicos del Preu, dirigida por Pedro Lazaga, centrada en la presión académica que afrontaban los jóvenes de la época. En los años setenta trabajó en títulos como Señora doctor y Odio mi cuerpo.
Ya en el siglo XXI regresó al cine con proyectos muy distintos entre sí, tras ser redescubierta gracias a la serie Médico de familia y por su papel en Aquí no hay quien viva. Su personaje, una jubilada excéntrica que cuidaba palomas y escondía pistolas en cajas de galletas, conectó con la audiencia de una manera excepcional y sigue circulando en redes sociales entre nuevas generaciones. Posteriormente realizó una aparición en La que se avecina, también creada por los hermanos Caballero.
A lo largo de su carrera recibió numerosos reconocimientos, entre ellos el Premio Ercilla, un Premio Ondas y galardones de distintas asociaciones teatrales, además de la Medalla de Plata de la Comunidad de Madrid. Distinciones que reconocieron la trayectoria de una actriz que hizo del oficio su vida y que deja tras de sí un legado imprescindible en la cultura escénica española.