El transporte sanitario de Castilla-La Mancha protesta por el bloqueo del convenio

El transporte sanitario de Castilla-La Mancha protesta por el bloqueo del convenio

Los trabajadores del transporte sanitario de Castilla-La Mancha salieron este miércoles a la calle en las cinco capitales de provincia para exigir un nuevo convenio colectivo. El actual lleva caducado desde 2023 y la negociación permanece bloqueada sin que ninguna de las partes implicadas haya dado un paso decisivo para desatascarlo.

Las empresas concesionarias se niegan a negociar alegando que pronto serán reemplazadas por las nuevas adjudicatarias, mientras el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam) defiende que el pliego de condiciones vigente ya contempla margen económico para una subida salarial. Comisiones Obreras (CCOO), que convocó las concentraciones, advierte de que si la situación no se resuelve el conflicto se intensificará.

Los trabajadores y trabajadoras del transporte sanitario de Castilla-La Mancha protagonizaron este miércoles, 3 de junio, movilizaciones simultáneas en Toledo, Albacete, Ciudad Real, Cuenca y Guadalajara para reclamar la renovación de su convenio colectivo, paralizada desde que el acuerdo vigente expiró en 2023. La protesta, convocada por la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO Castilla-La Mancha (FSC-CCOO CLM), pone de manifiesto un conflicto laboral que acumula ya tres años sin resolverse y que afecta a un colectivo esencial para el sistema sanitario regional.

El sector del transporte en ambulancia lleva desde el vencimiento del convenio sin poder actualizar sus salarios ni mejorar sus condiciones de trabajo. La negociación, que debería haberse retomado hace años, está encallada en un triángulo de responsabilidades cruzadas en el que ninguno de los actores —empresas, Sescam ni administración autonómica— ha dado el paso necesario para desbloquearla.

Las empresas se escudan en el relevo de adjudicatarias

Las compañías que prestan actualmente el servicio de transporte sanitario en la región se niegan a sentarse a negociar el nuevo convenio. Su argumento es doble: por un lado, sostienen que el pliego de condiciones con el que se licitó el contrato es económicamente insuficiente para asumir las mejoras salariales que reclaman los trabajadores; por otro, alegan que en pocos meses serán sustituidas por las empresas que resulten adjudicatarias del nuevo proceso de licitación, lo que, a su juicio, les priva de legitimidad para definir las condiciones laborales que regirán el servicio en el futuro.

Esta posición sitúa a los trabajadores en un limbo: las empresas que hoy gestionan su empleo no quieren negociar y las que lo harán mañana aún no han sido designadas.

El Sescam defiende la suficiencia del pliego

El Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam), como administración sanitaria responsable del servicio, mantiene una postura diferente. Según trasladó CCOO en su comunicado, el Sescam considera que el pliego "es suficiente y está dotado económicamente para asumir una subida salarial". Sin embargo, el sindicato subraya una contradicción de fondo: ese mismo pliego fue elaborado y sacado a concurso cuando el convenio ya había caducado y su negociación aún no estaba resuelta, lo que deja en cuestión la solidez del argumento de la administración sanitaria.

Para CCOO, esta posición del Sescam no resuelve el problema de fondo, ya que la existencia de dotación económica en el pliego no equivale automáticamente a que las empresas acepten negociar y trasladar esa mejora a los trabajadores.

CCOO avisa de que el conflicto puede intensificarse

La responsable de FSC-CCOO CLM en el sector de logística y transporte, Mamen Trujillo, y el sindicato en su conjunto han lanzado una advertencia clara a las partes: si el bloqueo no se resuelve en un plazo próximo, los trabajadores del transporte sanitario se verán "abocados a intensificar el conflicto". La fórmula empleada por CCOO abre la puerta a movilizaciones de mayor calado, que podrían incluir paros o huelgas en un sector con una incidencia directa sobre la atención sanitaria a la ciudadanía de Castilla-La Mancha.

Las concentraciones de este martes en las cinco capitales representan una escalada respecto a la estrategia sindical seguida hasta ahora y son la señal más visible de que la paciencia del colectivo tiene un límite. Con un convenio caducado desde hace tres años, los salarios del sector llevan ese mismo tiempo congelados en términos de actualización negociada, lo que supone una pérdida real de poder adquisitivo para quienes trasladan a pacientes, a menudo en situaciones de urgencia o dependencia, por toda la geografía regional.