La plantilla de Airbus rechaza el preacuerdo salarial en referéndum
La plantilla de Airbus en España ha tumbado en referéndum el preacuerdo alcanzado entre la dirección y los sindicatos CCOO, SIPA y ATP. El 49,15% de los participantes votó en contra del acuerdo, frente al 45,95% que lo respaldó.
El resultado abre un periodo de incertidumbre en la compañía aeroespacial, aunque la huelga que arrancó el 1 de julio permanece desconvocada y la actividad se retomará con normalidad el próximo lunes.
La plantilla de Airbus rechazó este viernes, mediante un referéndum vinculante, el preacuerdo para la renovación del VII convenio colectivo interempresas alcanzado por la dirección de la compañía con los sindicatos CCOO, SIPA y ATP. El 49,15% de los participantes votó en contra del pacto, frente a un 45,95% de respuestas favorables y un 4,62% de abstenciones, en una consulta en la que tomó parte el 81,44% de los aproximadamente 14.000 trabajadores con que cuenta la empresa en España.
El resultado supone un duro varapalo para los tres sindicatos firmantes —que sumaban más del 75% de la representación sindical en la comisión negociadora—, cuyo respaldo conjunto no fue suficiente para obtener el aval de la base. La propia compañía comunicó este sábado los resultados de la votación, adelantando los plazos previstos "con el objetivo de compartir la información de manera más ágil", ya que el anuncio estaba previsto inicialmente para el lunes.
El contenido del preacuerdo rechazado
El pacto que la plantilla ha tumbado contemplaba una revisión salarial global del 12% durante la vigencia del acuerdo, además del mantenimiento del teletrabajo como condición laboral consolidada, entre otras medidas. El preacuerdo fue alcanzado inicialmente la semana pasada por CCOO con la dirección de la compañía, y refrendado este pasado jueves por el Sindicato Independiente de Profesionales Aeronáuticos (SIPA) y la Asociación de Técnicos y Profesionales del Sector Aeroespacial (ATP), que se sumaron al texto negociado.
A pesar de que las tres centrales concentraban una representación mayoritaria en la mesa de negociación, el rechazo de la plantilla ha demostrado que la distancia entre la posición de los representantes sindicales y la de los trabajadores era mayor de lo que los datos de representatividad hacían prever.
La huelga, en pausa pero con la amenaza de agosto
El conflicto laboral en Airbus arrancó el 1 de julio, cuando varios sindicatos convocaron una huelga ante la incapacidad de alcanzar un acuerdo con la dirección sobre el nuevo convenio colectivo. La parte social anunció en los días siguientes que el paro podría extenderse a final de mes y que podría reiniciarse a partir del 24 de agosto, una vez concluido el cierre vacacional de los centros de producción, que permanecerán cerrados durante las tres primeras semanas de ese mes.
La firma del preacuerdo motivó la desconvocatoria de la huelga, una decisión que, por ahora, se mantiene en pie pese al rechazo de los trabajadores en las urnas. Airbus ha confirmado que "habiéndose desconvocado la huelga por la parte social, el lunes se retomará la actividad de manera habitual", aunque reconoce que el resultado de la consulta abre un escenario complejo.
Llamada a la calma y "periodo de reflexión"
En su comunicado, la compañía aeroespacial calificó el resultado como algo que "requiere un periodo de profunda reflexión, tanto para la empresa como para los representantes sociales". Airbus prevé que se abra ahora "un periodo de incertidumbre, dudas y preocupación hacia lo que vendrá a partir de ahora" y, por ello, reclamó a la plantilla mantener la calma y respetar tanto a las personas como al diálogo, "tanto dentro de la empresa como dentro de los equipos, para encontrar la manera de avanzar".
La situación deja abierta la negociación del VII convenio colectivo interempresas sin un horizonte claro, con el riesgo de que la conflictividad laboral se reactive una vez que los trabajadores regresen de sus vacaciones de verano a finales de agosto.