Mini refinerías rurales: el nuevo futuro del biometano en España

Un informe elaborado por Inerco y presentado este martes en Toledo en una jornada organizada por Fundación Naturgy concluye que el desarrollo del biometano en España requiere rigor ambiental, seguridad regulatoria y una planificación territorial adecuada para garantizar su despliegue sostenible.

Expertos, empresas y representantes institucionales de Castilla-La Mancha coincidieron en que esta tecnología de economía circular tiene un enorme potencial para transformar la gestión de residuos orgánicos en energía y fertilizantes, pero que su consolidación exige coordinación entre administraciones y marcos normativos claros.

El desarrollo del biometano en España exige integrar rigor ambiental, regulación y planificación territorial
El desarrollo del biometano en España exige integrar rigor ambiental, regulación y planificación territorial

El biometano se abrió paso este martes como tecnología estratégica en la transición energética española durante la jornada celebrada en Toledo en la que Fundación Naturgy presentó el informe Las principales variables ambientales en plantas de biometano en España, elaborado por la consultora Inerco. El acto reunió a representantes institucionales, expertos técnicos y compañías del sector energético y ambiental, y puso sobre la mesa las condiciones que deben darse para que el despliegue de esta tecnología sea sostenible, ordenado y socialmente aceptable.

La presentación corrió a cargo de Amelia Olid Rodríguez, jefa de Área de Gestión Ambiental de Nuevos Desarrollos de Inerco, quien describió el documento como una guía técnica integral. "El informe analiza desde el marco de autorización ambiental y la evaluación de impactos hasta la gestión del digestato y la aplicación de las mejores técnicas disponibles, con el objetivo de facilitar un desarrollo ordenado, compatible con el entorno y socialmente aceptable", explicó.

El estudio subraya que, frente al crecimiento acelerado del interés por esta tecnología, los proyectos deben diseñarse teniendo en cuenta las características del entorno, la disponibilidad real de sustratos orgánicos y la compatibilidad con otros usos del territorio. En ese sentido, uno de sus ejes centrales es la necesidad de un marco regulatorio claro, estable y coherente que proporcione seguridad jurídica tanto a los promotores de las instalaciones como a las administraciones públicas encargadas de su tramitación.

La gestión del digestato y los impactos ambientales, claves del proceso

El informe dedica especial atención a los aspectos ambientales ligados al proceso productivo: desde la recepción y tratamiento de los residuos hasta la gestión del biogás, el digestato y los efluentes. En este punto, el documento insiste en la necesidad de aplicar las mejores técnicas disponibles e incorporar desde las fases iniciales de cada proyecto medidas para minimizar impactos como las emisiones, los olores o el ruido, elementos que resultan determinantes para la convivencia de las instalaciones con el entorno donde se ubican.

Como conclusión, el informe destaca el potencial del biometano como herramienta de economía circular: una tecnología capaz de transformar un reto ambiental —la gestión de residuos orgánicos— en una oportunidad energética y económica para los territorios rurales. Para ello, considera imprescindible reforzar la coordinación entre administraciones públicas, sector industrial y ámbito técnico, promoviendo una planificación basada en el conocimiento y la innovación.

Castilla-La Mancha, región con alto potencial pero también con retos pendientes

El coloquio posterior, moderado por Humberto del Horno, delegado de la Agencia Europa Press en Castilla-La Mancha, sirvió para poner en valor el papel específico de la región en este proceso. El director general de Transición Energética de Castilla-La Mancha, Alipio García Rodríguez, explicó que la comunidad lleva años apostando por las energías renovables, pero que el gran desafío actual es el tratamiento adecuado de los residuos, especialmente los orgánicos.

"Gracias a los avances tecnológicos, el biogás y la biometanización permiten aprovechar estos residuos de forma eficiente, integrándolos en un modelo de economía circular que devuelve al campo fertilizantes y reduce la contaminación", afirmó García Rodríguez. El director general también advirtió de que las prácticas tradicionales —el vertido o la aplicación directa de residuos— generan ya "problemas ambientales como emisiones de gases de efecto invernadero y contaminación de suelos y acuíferos", por lo que resulta urgente avanzar hacia sistemas más controlados. Además, señaló que la estrategia regional contempla impulsar tecnologías más avanzadas, como la captura de CO₂ o la producción de combustibles sintéticos, y adaptar las plantas de biometano a las necesidades locales e industriales.

La perspectiva empresarial: de plantas locales a instalaciones de mayor escala

Desde el sector privado, Lourdes Gómez de la Vega, responsable de Ingeniería y Medio Ambiente en Gases Renovables de Naturgy, incidió en la importancia de incorporar los criterios ambientales desde el inicio de los proyectos. Para Gómez de la Vega, el biometano es "una pieza clave dentro de la transición energética y la descarbonización, especialmente en una región como Castilla-La Mancha, con alta demanda térmica y limitaciones para la electrificación en ciertos sectores industriales y domésticos".

La representante de Naturgy también apuntó a una evolución estructural del sector: el modelo está pasando de plantas pequeñas y locales centradas en residuos concretos a instalaciones de mayor escala, capaces de gestionar una mayor variedad de materiales y producir tanto gas de calidad apto para inyectarse en la red como fertilizantes certificados con valor añadido.

El biometano, "mini refinería" frente al modelo de renovables convencional

Margarita de Gregorio, directora ejecutiva de la Asociación Española de Biocircularidad (Biocirc), aportó una perspectiva estratégica de escala europea. "El biometano es estratégico para Europa porque refuerza la autonomía energética y permite aprovechar recursos propios en un contexto de transición energética", sostuvo. No obstante, De Gregorio advirtió de que este proceso difiere sustancialmente del de otras renovables: "No se trata solo de instalar infraestructuras como la eólica o la fotovoltaica, sino de desarrollar industrias que transforman residuos orgánicos en energía y otros productos, funcionando como mini refinerías". La representante de Biocirc también reclamó una mejora en la comunicación con el medio rural y la lucha contra la desinformación, apelando a un voto de confianza que permita demostrar con hechos el buen funcionamiento de estas instalaciones.

El valor de la experiencia técnica como complemento normativo

F. Javier Hidalgo Galdón, director de Consultoría en España de Inerco, cerró el debate subrayando que la guía presentada no pretende solo describir el marco regulatorio existente, sino demostrar el potencial que ese marco tiene cuando se combina con experiencia técnica real. "Estos tres aspectos combinados —normativa, técnica y análisis previo— convertirán a la tecnología de generación de biometano en una pieza clave de nuestro actual desarrollo sostenible", señaló, destacando el papel de la tecnología como fuente de riqueza y mejora social del entorno rural.

La jornada fue inaugurada por María Eugenia Coronado, directora general de Fundación Naturgy, quien encuadró el evento en la línea de transferencia de conocimiento especializado de la fundación. "El biometano representa una oportunidad estratégica para la transición energética y la economía circular, pero su desarrollo debe apoyarse en criterios ambientales sólidos, planificación y diálogo entre todos los agentes implicados", remarcó Coronado, sintetizando en una sola frase el mensaje central de una jornada que reunió, en Toledo, a los principales actores de una tecnología llamada a desempeñar un papel creciente en el sistema energético español.

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