El cooperativismo de Castilla-La Mancha ya aporta el 25% del PIB industrial

El cooperativismo de Castilla-La Mancha ya aporta el 25% del PIB industrial

El cooperativismo agroalimentario de Castilla-La Mancha aportó 2.868,9 millones de euros al PIB regional en 2025, un 7,3% más que el ejercicio anterior, según el informe El Cooperativismo Agroalimentario de Castilla-La Mancha 2025, elaborado por el Observatorio Socioeconómico del Cooperativismo Agroalimentario a través de la Fundación CooperActiva y presentado este lunes en Alcázar de San Juan (Ciudad Real).

El estudio, respaldado por la Consejería de Economía, Empresas y Empleo de la Junta, revela que el sector genera 6.620 empleos directos —el 73% de carácter fijo— y alerta de dos déficits estructurales pendientes: la escasa representación femenina, que apenas alcanza el 28,7% de la base social, y el envejecimiento del modelo, con solo un 5,8% de socios menores de 40 años.

Cooperativas Agro-alimentarias Castilla-La Mancha presentó este lunes en Alcázar de San Juan (Ciudad Real) el informe El Cooperativismo Agroalimentario de Castilla-La Mancha 2025, un análisis en profundidad sobre la situación del sector durante el ejercicio 2024 que refleja un crecimiento sostenido de su peso económico en la región a pesar de un entorno marcado por turbulencias geopolíticas, efectos de la sequía y presiones inflacionistas sobre los insumos agrícolas. La contribución del cooperativismo agroalimentario al PIB regional alcanzó los 2.868,9 millones de euros, lo que supone un avance del 7,3% respecto al año anterior y consolida al sector como uno de los motores fundamentales de la economía castellanomanchega.

El sector no solo crece en términos económicos absolutos, sino que también amplía su peso relativo dentro del tejido productivo regional. Según el informe, las cooperativas agroalimentarias aportan el 43,2% de la producción agraria de la región y el 4,2% de la producción agraria nacional, lo que evidencia una relevancia que trasciende las fronteras autonómicas. Asimismo, representan el 37,4% del valor de la industria manufacturera regional y el 25% del PIB de toda la industria de Castilla-La Mancha. El modelo se implanta en 297 municipios de la comunidad autónoma, el 32,3% de los existentes, lo que subraya su papel como agente vertebrador del territorio rural.

El estudio fue elaborado por el Observatorio Socioeconómico del Cooperativismo Agroalimentario de Castilla-La Mancha, a través de la Fundación CooperActiva, con el apoyo económico de la Consejería de Economía, Empresas y Empleo mediante la línea de ayudas directas del programa de apoyo a la creación y al empleo en cooperativas y sociedades laborales de la región.

Estructura del sector: 536 cooperativas de primer grado y 22 de segundo

El mapa cooperativo agroalimentario de Castilla-La Mancha suma 536 cooperativas de primer grado y Sociedades Agrarias de Transformación (SAT) —colectivo muy atomizado, con un censo regional de 739 entidades activas con cierto carácter familiar— y 22 cooperativas de segundo grado. En conjunto, las cooperativas agroalimentarias representan el 53,9% del total de entidades de Economía Social de la región, lo que les otorga un peso mayoritario dentro de ese modelo empresarial alternativo.

La dimensión media de las cooperativas castellanomanchegas, sin embargo, sigue siendo inferior a la media nacional. El valor medio de comercialización se sitúa en 4,5 millones de euros, frente a los 9,2 millones de euros de media en el conjunto de España, lo que indica que la concentración de la oferta sigue siendo una tarea pendiente. No obstante, las 40 cooperativas de mayor dimensión registraron un crecimiento de su volumen de negocio del 30% en el último año, un dato que apunta a un proceso de maduración en curso. La concentración es elevada: el 18,1% de las cooperativas de primer grado acaparan el 67,9% del valor generado, mientras que el 22,7% de las de segundo grado concentran el 68,3% del valor de ese segmento.

Empleo estable y una base social de 158.665 personas

Las cooperativas agroalimentarias generan en Castilla-La Mancha 6.620 puestos de trabajo directos: 6.386 en cooperativas de primer grado y SAT, y 234 en las de segundo grado. De ese total, el 73% son empleos fijos, un porcentaje que el propio sector subraya como indicador de estabilidad. El cooperativismo agroalimentario representa "algo más del 11% del empleo total del sector primario" de la región, según destaca el informe.

La base social del modelo la integran 158.665 personas, lo que equivale al 9,1% de la población activa de Castilla-La Mancha. La integración en cooperativas de segundo grado no deja de crecer, impulsada por el proceso de concentración de la oferta: ya son 65.852 personas las vinculadas a este nivel organizativo.

A pesar de estas cifras, el sector reconoce con autocrítica dos retos estructurales que condicionan su futuro. El primero es la brecha de género: la mujer representa solo el 28,7% de la base social, frente al 71,3% de los hombres. "Es necesario seguir avanzando para una igualdad efectiva", admitió la organización, que señaló que este desequilibrio arrastra décadas de cultura y modelo sistémico que condicionan la incorporación femenina al cooperativismo. El segundo es el envejecimiento: el porcentaje de socios menores de 40 años es apenas del 5,8%, una cifra que la organización calificó de preocupante ante el imperativo del relevo generacional.

El vino lidera una estructura sectorial diversificada

Por sectores productivos, el vitivinícola mantiene su hegemonía dentro del cooperativismo agroalimentario regional, con el 32,2% del valor total generado. Le siguen el aceite de oliva (17,4%), la alimentación animal (11,7%), las frutas y hortalizas (11,5%), la ganadería —carne y leche— (6,3%), los cultivos herbáceos (5,1%), los frutos secos (1,2%) y los forrajes (0,2%). En cuanto a las secciones auxiliares, los suministros representan el 12,5% de la facturación, mientras que los servicios, pese a su crecimiento, siguen en el 0,9%.

Esta diversificación sectorial es uno de los activos del modelo, según el informe, que destaca la capacidad del cooperativismo para articular toda la cadena de valor agraria, desde la producción en el medio rural hasta el abastecimiento del medio urbano.

Exportaciones: liderazgo en la UE, margen pendiente en terceros mercados

El comercio exterior constituye otra de las dimensiones relevantes del cooperativismo agroalimentario regional, aunque el sector reconoce que "aún hay un gran trabajo por hacer" más allá de las fronteras de la Unión Europea. En el mercado comunitario, las cooperativas de primer grado y SAT facturaron 353,3 millones de euros, y las de segundo grado, 77,8 millones de euros. En el resto del mundo, las cifras descienden de forma significativa: 32,2 millones de euros para las cooperativas de primer grado y SAT, y 23,2 millones para las de segundo grado.

El informe contextualiza estos datos en un escenario internacional adverso, marcado por la invasión rusa de Ucrania, las tensiones geopolíticas globales y los efectos de la inflación sobre los precios de los insumos agrícolas, agravados en los últimos ejercicios por las consecuencias de la sequía.

Digitalización, relevo generacional e internacionalización, ejes del futuro

Cooperativas Agro-alimentarias Castilla-La Mancha reivindicó en la presentación del informe el papel del modelo cooperativo como "agente clave para regular la producción de alimentos desde el medio rural" y para llegar a todos los eslabones de la cadena de valor. La organización reclamó avances concretos en cuatro frentes: la digitalización, la sostenibilidad, la mejora de la dimensión mediante mayor concentración de la oferta, y la internacionalización hacia mercados no comunitarios.

Además, la organización insistió en que el cooperativismo debe seguir siendo un instrumento de fijación de población en el medio rural, un objetivo de especial relevancia para una comunidad autónoma con amplias zonas en riesgo de despoblación como Castilla-La Mancha. La diversificación de bienes y servicios —tanto en el ámbito agrario como en el no agrario— y el impulso al relevo generacional completaron la hoja de ruta que el sector se marca para los próximos años.

El informe completo Cooperativismo Agroalimentario en cifras 2025 está disponible a través de la Fundación CooperActiva.