El 90% de la plantilla de Iberdrola secunda la huelga en Castilla-La Mancha
El 90% de la plantilla de Iberdrola Grupo en Castilla-La Mancha, unos 500 trabajadores, secundó este viernes la huelga general convocada por los sindicatos UGT FICA y CCOO Industria con concentraciones en Toledo, Albacete y Motilla del Palancar (Cuenca).
Los empleados exigen el desbloqueo de la negociación del convenio colectivo, paralizada desde hace 16 meses, y denuncian que sus salarios acumulan una pérdida de poder adquisitivo del 16% en los últimos cinco años, frente a los 6.285 millones de euros de beneficios netos que registró la compañía en el último cuatrimestre.
Alrededor de 500 trabajadores de Iberdrola Grupo en Castilla-La Mancha secundaron este viernes la huelga general convocada por UGT FICA y CCOO Industria, la segunda de este tipo en la historia de la compañía, en una jornada de protesta que discurrió con concentraciones en Toledo, Albacete y Motilla del Palancar (Cuenca). Los sindicatos cifraron el seguimiento en el 90% de la plantilla sujeta a convenio, una vez descontado el 60% de trabajadores que cubrieron los servicios mínimos establecidos y el personal de alta dirección.
La movilización se produjo exactamente un año después de la primera huelga general en la historia de Iberdrola Grupo, y tiene como detonante el bloqueo absoluto en el que, según las organizaciones sindicales, se encuentra la negociación del convenio colectivo desde que se iniciaron las conversaciones hace 16 meses. La tensión alcanzó su punto álgido esta semana cuando, según los representantes de los trabajadores, la dirección de la empresa realizó por primera vez una propuesta concreta sobre el convenio, lo que los sindicatos interpretan como una prueba del inmovilismo de la compañía.
La responsable de la sección sindical de UGT FICA en Iberdrola Grupo en la región, Olga Arribas, fue una de las portavoces de la concentración en Toledo. Subrayó que la reclamación de los trabajadores no es equiparar salarios entre categorías, sino garantizar que las retribuciones se ajusten a la inflación y a lo acordado en el marco estatal de referencia. "Pedimos que se haga justicia con nuestras retribuciones. No demandamos que todos ganemos lo mismo, simplemente que cobremos acorde a las subidas al Índice de Precios al Consumo y a lo establecido en el Acuerdo Nacional por el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC)", declaró Arribas ante los concentrados.
La brecha entre salarios y beneficios, en el centro del conflicto
La sindicalista puso el acento en la contradicción que, a juicio de los trabajadores, representa la situación actual: mientras los sueldos de la plantilla crecen a un ritmo de apenas el 0,7% anual, Iberdrola Grupo cerró el último cuatrimestre con 6.285 millones de euros de beneficios netos. "Algo que no se entiende si tenemos en cuenta los 6.285 millones de euros de beneficios netos que obtuvo Iberdrola Grupo en el último cuatrimestre", señaló Arribas, quien insistió en que el seguimiento del paro entre quienes están bajo convenio alcanzó el 90%.
Por su parte, el representante de CCOO Industria en Iberdrola, Ignacio Tirado, calificó de "inaceptable" la propuesta presentada por la empresa y recordó que la compañía "tiene millones de beneficios". Tirado reclamó que esa riqueza generada repercuta en los empleados a través de un reparto más justo de la retribución. El objetivo de los sindicatos, según explicó, es "llegar a un acuerdo que garantice el poder adquisitivo de los empleados y empleadas".
Un conflicto que escala en toda España
La huelga del pasado jueves no se limitó a Castilla-La Mancha. La convocatoria afectó a los 10.000 trabajadores de Iberdrola Grupo en toda España, lo que la convierte en el mayor pulso laboral de la compañía en su historia reciente. La pérdida acumulada de poder adquisitivo de la plantilla, estimada por los sindicatos en un 16% en los últimos cinco años, es el argumento central con el que UGT FICA y CCOO Industria justifican la intensidad de las protestas y la necesidad de desbloquear cuanto antes la negociación colectiva.
La doble condición de Iberdrola —empresa de referencia en el sector energético español y una de las más rentables del Ibex 35— añade presión política y mediática al conflicto. Con la negociación abierta y la dirección sin haber formalizado hasta ahora una propuesta sobre el convenio, los sindicatos no descartan nuevas movilizaciones si no se producen avances en las próximas semanas.