"Situación insostenible": el CD Guadalajara debe primas y cinco nóminas
Los futbolistas y cuerpos técnicos del Club Deportivo Guadalajara denunciaron este martes la "grave e insostenible" situación económica que atraviesa el club, que adeuda varias mensualidades y primas a los integrantes de su primera plantilla y de su equipo filial, según informó la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE).
El primero de mayo, la plantilla del equipo de Primera Federación acumulará tres mensualidades impagadas, además de las primas de ascenso de la temporada 2024/2025 y de participación en la Copa del Rey 2025/2026. El filial arrastra por su parte cuatro mensualidades sin abonar —cinco a partir de mayo— más las primas de ascenso correspondientes a la misma campaña.
Los futbolistas y cuerpos técnicos del Club Deportivo Guadalajara denunciaron este martes, a través de un comunicado difundido por la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), la "grave e insostenible" crisis económica que atraviesa la entidad castellanomanchega. Ambos equipos —el primero, que milita en Primera Federación, y el filial, encuadrado en Tercera Federación— exigen a la dirección del club "una solución inmediata y el cumplimiento íntegro de todas las obligaciones económicas pendientes", en una situación que los propios afectados describen como llegada "a un punto límite".
El 1 de mayo se alcanzarán tres mensualidades impagadas con el primer equipo. A esa cantidad se suman la prima de ascenso correspondiente a la temporada 2024/2025 y la prima de participación en la Copa del Rey 2025/2026, compromisos previamente adquiridos por el club que, según los denunciantes, "continúan sin cumplirse".
La situación del equipo filial es aún más acuciante. La entidad arrastra actualmente cuatro mensualidades pendientes de abono —correspondientes a los meses de enero a abril—, cifra que ascenderá a cinco en mayo si el club no regulariza su situación. A ello se añaden las primas por el ascenso logrado en la temporada 2024/2025, que afectan tanto a los futbolistas que continúan en la plantilla como a los que ya han abandonado el club. El comunicado subraya, además, que el CD Guadalajara sigue sin formalizar las primas por permanencia de la presente temporada, también previamente comprometidas.
Los afectados señalan que la acumulación de impagos está repercutiendo "gravemente" en el día a día de los integrantes de ambos equipos, tanto a nivel profesional como personal. Pese a las dificultades, jugadores y entrenadores destacan que los dos planteles "han mantenido en todo momento el compromiso, profesionalidad y respeto hacia el escudo, la afición y la ciudad".
Silencio de la propiedad y falta de comunicación
Uno de los elementos que más indigna a los denunciantes es la actitud de la dirección del club ante la crisis. En el comunicado, jugadores y técnicos lamentan "la falta de comunicación y de responsabilidad por parte de la propiedad, que no ha dado la cara en ningún momento, limitándose a ofrecer respuestas ambiguas y sin ofrecer soluciones reales". La ausencia de interlocución con la propiedad agrava una situación que ya de por sí los afectados consideran insostenible.
La AFE, organismo que vela por los derechos laborales y económicos de los futbolistas profesionales y semiprofesionales en España, canalizó la denuncia colectiva a través de un comunicado oficial. Su intervención pública indica que las gestiones previas de los propios afectados no han dado resultado y que la situación ha alcanzado un umbral en el que se hace necesaria la presión institucional para forzar una respuesta del club.
Un club con historia ante su mayor crisis reciente
El CD Guadalajara, uno de los clubes con mayor arraigo del fútbol castellanomanchego, compite esta temporada en Primera Federación —tercer nivel del fútbol español— tras haber sellado el ascenso en el ejercicio 2024/2025. Su filial lo hace en Tercera Federación. El logro deportivo, que debería suponer un punto de inflexión positivo para la entidad, queda eclipsado por una crisis económica interna que amenaza la estabilidad del proyecto y la confianza de quienes sostienen al equipo sobre el terreno de juego. La exigencia pública de jugadores y técnicos es una llamada de atención que el club difícilmente podrá ignorar durante mucho más tiempo.