Épica en El Sargal: el Cuenca tumba al Logroño en la Copa (31-30)
El pabellón El Sargal de Cuenca vivió este miércoles una de las noches más intensas de su historia reciente. El REBI Balonmano Cuenca superó al Dicoperbal Logroño La Rioja por 31-30 en la tercera eliminatoria, a partido único, de la LI Copa del Rey, y se clasificó para la fase final del torneo —la llamada final-8— que se disputará en Alicante. La victoria, arrancada en los últimos veinte segundos ante cerca de 800 espectadores, fue la crónica de una épica consumada por Zsolt Toth con el lanzamiento definitivo.
El conjunto conquense completó así su cuarta clasificación histórica para una fase final de Copa del Rey, confirmando la solidez de un proyecto que vuelve a codearse con los mejores del balonmano nacional.
El REBI Cuenca y el Logroño La Rioja se enfrentaron el miércoles en el pabellón El Sargal de Cuenca en el marco de la tercera ronda eliminatoria de la LI Copa del Rey, en un duelo a partido único que reprodujo con fidelidad la tónica de sus dos encuentros ligueros: máxima igualdad, alternativas constantes y resolución por la mínima diferencia. Como ya había ocurrido en la liga regular, fue el conjunto local quien terminó imponiéndose, esta vez con el marcador 31-30, sellando así su billete para la final-8 del torneo, que se celebrará en Alicante.
La dirección de juego local estuvo en manos de un Manuel Lima sobresaliente desde el pitido inicial. El base brasileño fue el motor ofensivo conquense en la primera mitad, con una actuación que combinó la conducción del juego colectivo con la responsabilidad individual en los momentos decisivos. Su pareja en ataque, Fede Pizarro, también brilló con luz propia en el primer tiempo, siendo el verdugo riojano en la secuencia que llevó al 10-7 en el minuto 20, la máxima ventaja local hasta ese momento.
Ese parcial forzó al técnico del Logroño, Miguel Ángel Velasco, a detener el encuentro con su primera señal de alarma. La respuesta visitante fue inmediata y tácticamente arriesgada: la apuesta por el ataque de siete jugadores de campo, sin portero, rindió sus frutos de forma casi inmediata. Un parcial de 0-4 dio la vuelta al marcador y colocó al Logroño por delante gracias al tanto de Álvaro Martínez desde el pivote para el 11-13.
Madurez colectiva e inocencia arbitral
La primera mitad no concluyó sin polémica. En los compases finales, el colegiado anuló un tanto de Fede Pizarro por golpe franco, al apreciar que el jugador conquense había levantado ambos pies del suelo en el momento del lanzamiento. La decisión generó malestar en la grada de El Sargal, aunque no alteró el marcador con el que ambos conjuntos se fueron al descanso: 14-15 para los riojanos.
La segunda parte comenzó con un Logroño más certero y con mayor fluidez ofensiva, mientras que el portero Marcos Cancio empezaba a crecer bajo los palos visitantes. Los riojanos ampliaron su renta progresivamente hasta alcanzar el 17-20 en el minuto 38, con Pancho Lombardi materializando la jugada que marcó la mayor diferencia del segundo tiempo. El REBI atravesaba su momento más delicado de la noche.
El orgullo del Sargal
Sin embargo, los conquenses no se rindieron. Empujado por una afición entregada en las gradas, el equipo dirigido por Lidio Jiménez mostró el carácter que le ha caracterizado a lo largo de la temporada y protagonizó una remontada progresiva que devolvió la paridad al marcador. El partido entró en su tramo más vibrante con el tanteador igualado, y fue de nuevo Lima quien tomó la iniciativa para colocar a los locales por delante: 24-23, desde los siete metros, en el único penalti que el REBI aprovechó en todo el partido desde esa distancia.
El tramo final fue de una tensión difícilmente soportable para los presentes en El Sargal. El marcador se mantuvo en constante alternancia, con ambos equipos sin querer ceder. A falta de 20 segundos para el final y con el marcador en 30-30, Lidio Jiménez solicitó el tiempo muerto decisivo para diseñar la última jugada del partido.
La pizarra de Lidio Jiménez
La estrategia del técnico conquense funcionó a la perfección. Zsolt Toth asumió la responsabilidad del lanzamiento final y no falló: 31-30 en el marcador, locura en las gradas y sentencia provisional que solo necesitaba de una última intervención defensiva para ser definitiva.
El Logroño tuvo una última oportunidad tras el tiempo muerto de Velasco, pero el lanzamiento final se encontró con un Pedro Tonicher monumental. El portero conquense, que había alternado bajo palos con Dani Arguillas a lo largo del partido, apareció en el momento más importante para sellar la victoria y desatar la celebración colectiva.
Un hito histórico para el balonmano conquense
Con este triunfo, el REBI BM Cuenca suma su cuarta clasificación para una fase final de Copa del Rey en su historia, un dato que habla por sí solo del crecimiento sostenido del club conquense en el panorama del balonmano nacional. El equipo afrontará la final-8 de Alicante con la confianza que da haber superado eliminatorias de este nivel, sabiendo que allí se medirá con los mejores equipos del país. La noche de El Sargal quedará en la memoria de todos los que la vivieron.
Ficha técnica
31. REBI BM Cuenca (14+17): Dani Arguillas; Aldini, Manuel Lima (7, 1p), Nacho Pizarro (2), Alfonso Mendes (4), Fede Pizarro (3), Perbela (7), siete inicial; Pedro Tonicher (p), Vinicius Bertolo, Álvaro Martín (1), Moscariello (3), Sergio Antúnez, Toth (4), Gandara y Tavares.
30. Dicoperbal Logroño La Rioja (15+15): Marcos Cancio; Pancho Lombardi (1), Zaja (1), Aitor García, Pestic (4), David Cadarso (6, 4p), Popovic, siete inicial; Xoan Ledo (p), Luis Juárez (1), Álvaro Preciado (6), Unai Galán, Álvaro Martínez (7, 1p), Miguel Martínez (2) y Pergel (2).
Árbitros: Raúl Oyarzun Aylagas y Aritz Zaragueta Ruiz. Excluyeron por parte local a Nacho Pizarro y Perbela; por parte visitante, a David Cadarso (3) y Unai Galán.
Marcador cada cinco minutos: 2-1 | 6-5 | 7-9 | 9-7 | 10-11 | 14-15 (descanso) | 16-18 | 18-21 | 22-22 | 24-25 | 26-26 | 31-30.
Incidencias: Tercera eliminatoria a partido único de la LI Copa del Rey. Pabellón El Sargal. Unos 800 espectadores.