El TSJ avala que el Ayuntamiento de Cuenca derogue el teletrabajo

La portavoz del equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Cuenca, Saray Portillo, en rueda de prensa - Archivo

El Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha (TSJCM) ha ratificado la legalidad de la derogación del Reglamento de Regulación del Teletrabajo de los empleados públicos del Ayuntamiento de Cuenca, aprobada en pleno el 29 de julio de 2024, desestimando el recurso contencioso-administrativo interpuesto por el sindicato CSIF.

La sentencia, celebrada por el consistorio, respalda la decisión municipal de recuperar la presencialidad general en sus servicios una vez superada la crisis sanitaria del covid-19, y condena a CSIF al pago de las costas del proceso.

El Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha ha dado la razón al Ayuntamiento de Cuenca en el litigio que enfrentó al consistorio con el sindicato CSIF (Central Sindical Independiente y de Funcionarios) a raíz de la derogación del reglamento que regulaba el teletrabajo de sus empleados públicos. La sala desestimó el recurso contencioso-administrativo que el sindicato presentó contra el acuerdo plenario adoptado el 29 de julio de 2024, por el que el pleno municipal eliminó dicha normativa con el voto en contra del Partido Popular.

El reglamento derogado, que había sido implantado durante la crisis del covid-19, establecía con carácter general la posibilidad de teletrabajar para el personal municipal, con independencia de las circunstancias individuales de cada trabajador. La corporación conquense consideró que, una vez superada la emergencia sanitaria que justificó aquella medida excepcional, la norma había perdido su razón de ser y que los empleados municipales debían retornar a sus puestos de trabajo de manera presencial.

La concejala de Personal del Ayuntamiento de Cuenca, Saray Portillo, subrayó que la sentencia no implica en ningún caso la eliminación del teletrabajo como herramienta laboral. "Por supuesto que se sigue concediendo la posibilidad de teletrabajo siempre que se tiene derecho al mismo según la normativa legal y debidamente justificado", señaló Portillo, quien aclaró que lo que se eliminó fue el acceso generalizado e indiscriminado que el reglamento derogado otorgaba como secuela directa de la pandemia.

La edil hizo hincapié en que el contexto en que nació aquel reglamento era radicalmente distinto al actual. "Hay que recordar que dicho reglamento lo concedía de forma general a consecuencia de la complicada situación del Covid-19, circunstancias que afortunadamente habían cambiado cuando se derogó dicho documento", precisó.

La cercanía al ciudadano, argumento central del consistorio

Más allá de los fundamentos jurídicos, el Ayuntamiento de Cuenca enmarcó su decisión en una concepción del servicio público local centrada en la atención directa al vecino. Portillo subrayó que el consistorio "es la administración más cercana a la ciudadanía" y que, una vez superada la crisis del coronavirus, "había llegado el momento de que los empleados municipales trabajasen de manera presencial con carácter general para dar un servicio directo, personal e inmediato a los conquenses".

Este argumento, que ya sustentó la derogación del reglamento ante el pleno municipal en el verano de 2024, ha quedado ahora respaldado por la resolución judicial, que lo considera conforme a derecho.

CSIF, condenado en costas

La resolución del TSJCM no solo desestimó íntegramente las pretensiones del sindicato, sino que lo condenó al pago de las costas del proceso judicial. La concejala de Personal valoró este extremo como una confirmación de que el Ayuntamiento de Cuenca "ha hecho bien las cosas", en sus propias palabras, tanto en la forma como en el fondo del procedimiento administrativo seguido para derogar la normativa.

La derogación del reglamento había contado, en el pleno de julio de 2024, con el rechazo del grupo municipal del PP, que votó en contra de la medida. Sin embargo, la mayoría de gobierno logró sacarla adelante, y la posterior sentencia judicial ha validado ese proceso tanto en su dimensión procedimental como en su contenido de fondo. Con la resolución del tribunal ya firme, el Ayuntamiento de Cuenca cierra un proceso de casi un año que puso bajo escrutinio judicial su política de personal en materia de trabajo a distancia.