NNGG Cuenca: dimite su secretario general por falta de congresos

Daniel García Rebollo ha dimitido como secretario general de Nuevas Generaciones (NNGG) de Cuenca denunciando ocho años consecutivos sin congreso provincial y lo que califica como "parálisis orgánica, falta de democracia interna y degradación política" en la organización juvenil del PP.

La renuncia, hecha pública este martes a través de una carta en redes sociales y una nota remitida a los medios por el movimiento crítico Democracia PP Cuenca, va acompañada de una ofensiva directa contra la dirección provincial de NNGG, encabezada por el diputado nacional y alcalde de Las Valeras, Daniel Pérez Osma.

El secretario general de Nuevas Generaciones Cuenca, Daniel García Rebollo, ha anunciado su dimisión tras denunciar "falta de democracia interna".
El secretario general de Nuevas Generaciones Cuenca, Daniel García Rebollo, ha anunciado su dimisión tras denunciar "falta de democracia interna".

Daniel García Rebollo, secretario general de Nuevas Generaciones de Cuenca y exalcalde de Arguisuelas (Cuenca), anunció este martes, 26 de mayo de 2026, su dimisión del cargo tras denunciar que la organización juvenil del Partido Popular (PP) en la provincia lleva desde 2018 sin celebrar un congreso provincial, privando a los jóvenes afiliados de cualquier mecanismo real de participación y renovación interna. García Rebollo hizo pública su decisión mediante una carta personal compartida en redes sociales y una nota de prensa oficial difundida bajo el paraguas del movimiento crítico interno Democracia PP Cuenca, lo que convierte su salida en un acto político con implicaciones que van más allá de lo puramente orgánico.

En su escrito, García Rebollo no se limita a anunciar su renuncia, sino que eleva el tono a una denuncia en toda regla contra el modelo de funcionamiento que, a su juicio, ha vaciado de contenido a las juventudes del PP conquense. "Ocho años sin Congreso Provincial no son una anomalía, son el síntoma de una organización secuestrada por la inercia y condenada a la irrelevancia", escribe el dimitido secretario, en la que es la acusación más directa de toda su misiva. Esos ocho años de silencio orgánico —desde el último congreso celebrado en 2018— sitúan a la dirección provincial de NNGG Cuenca, encabezada por el diputado nacional y alcalde de Las Valeras, Daniel Pérez Osma, en el centro de las críticas.

La decisión, subraya el exdirigente, "es la consecuencia de un tiempo prudencial de reflexión, de paciencia y de compromiso con una organización que un día representó algo mucho más grande de lo que hoy parece ser". García Rebollo admite haber aguardado con la esperanza de una reactivación que nunca llegó, y señala que su paciencia tiene un límite: "Mi dimisión no es una renuncia a las ideas en las que creo, sino una denuncia política y moral ante una situación que no puede seguir normalizándose".

Una organización "reducida a staff y pegada de carteles"

El punto de mayor dureza del escrito llega cuando García Rebollo describe la función que NNGG debería desempeñar frente a la que, en su opinión, desempeña en la actualidad. "Nuevas Generaciones debía ser una cantera de ideas, una escuela de liderazgo y un laboratorio político donde la rebeldía propia de la juventud sirviera para cuestionar, proponer y renovar", afirma, antes de añadir la frase que resume su diagnóstico: "Hoy, tristemente, ha quedado reducida a staff, pegada de carteles y relleno en listas".

La imagen que traza el ya exsecretario es la de una estructura que ha renunciado a su razón de ser. "Una organización juvenil no puede sobrevivir sin voz, sin ideas y sin democracia interna", insiste, y reprocha que NNGG Cuenca haya derivado hacia un papel de apoyo logístico y decorativo al servicio de la maquinaria del partido, olvidando su vocación como espacio autónomo de formación y pensamiento político. "La juventud no está para callar, obedecer o decorar estructuras. La juventud está para pensar, discutir, empujar y liderar. Cuando eso desaparece, lo que queda ya no es una organización juvenil, es otra cosa", sostiene.

El dimitido dirigente también señaló haber sufrido en primera persona "reiterados bloqueos" que, a su juicio, evidencian la ausencia de libertad interna y la imposibilidad de expresar posiciones discrepantes dentro de la organización. "Cuando opinar molesta y discrepar se castiga, la organización deja de ser política para convertirse en una estructura vacía", asegura. Y añade en una de las frases más directas de su comunicado: "No se puede pedir compromiso a los jóvenes mientras se les niega la voz. No se puede hablar de participación cuando se bloquea la libre expresión. Y no se puede mantener indefinidamente una organización juvenil sin Congreso, sin debate y sin libertad".

El contexto de "Los valientes de Cuenca"

La dimisión de García Rebollo no llega en el vacío. El propio exsecretario la vincula explícitamente al clima de contestación interna que desde hace meses atraviesa el PP de Cuenca bajo el lema de "Los valientes de Cuenca", una corriente crítica que ha cuestionado el liderazgo provincial del partido y que ha encontrado en el número dos de NNGG a uno de sus referentes más jóvenes. "En estos meses, en Cuenca se ha hablado de la hora de los valientes. Y creo profundamente que la valentía no consiste solo en resistir, sino también en dar un paso al frente cuando el silencio ya no es una opción", escribe García Rebollo.

La nota de prensa fue difundida precisamente por el gabinete de comunicación de Democracia PP Cuenca, la plataforma que aglutina a los sectores críticos con la dirección provincial del PP, lo que otorga a la dimisión una dimensión nítidamente factual dentro de la disputa interna que vive el partido en la provincia. El exdirigente reconoce que actúa "por coherencia política y personal" y que su salida no supone una renuncia a sus convicciones: "Me marcho con la conciencia tranquila de haber defendido siempre aquello en lo que creí: participación, libertad, renovación y compromiso".

Un final con mensaje de futuro

García Rebollo cerró su misiva con una apelación al optimismo y al relevo generacional. "Lo que hoy veo, tristemente, es una organización agonizando por la dejadez, privada de pulso, de participación y de horizonte. Y por coherencia con lo que siempre he defendido, no puedo seguir formando parte de ello desde la responsabilidad orgánica que hoy ostento", lamenta, antes de abrir una puerta a la esperanza: "Me voy convencido de que, antes o después, llegará también para Nuevas Generaciones de Cuenca esa hora en la que los jóvenes vuelvan a decidir por sí mismos".

El comunicado culmina con un guiño directo al movimiento que ha sacudido la política interna del PP conquense: "También en Nuevas Generaciones de Cuenca acabará llegando la hora de los valientes". La dirección provincial de NNGG Cuenca y la del PP de la provincia no habían emitido, en el momento de publicación de esta información, ninguna respuesta oficial a las acusaciones vertidas por el exsecretario general.

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