La Guardia Civil salva a un anciano de su coche en llamas en la A-3
Una patrulla de la Guardia Civil evacuó a un hombre de 77 años en el momento en que su vehículo comenzó a arder en la autovía A-3, a la altura del punto kilométrico 104, en la provincia de Cuenca. Los agentes lograron sofocar el incendio con los extintores del propio vehículo policial.
El conductor resultó totalmente ileso gracias a la intervención de efectivos del Puesto de Torrejoncillo del Rey (Cuenca), que aplicaron conocimientos adquiridos recientemente en formación de extinción de incendios.
Agentes de la Guardia Civil pertenecientes al Puesto de Torrejoncillo del Rey (Cuenca) auxiliaron el pasado miércoles a un conductor de 77 años cuyo turismo sufrió una avería y comenzó a arder en la autovía A-3, concretamente en el punto kilométrico 104 de dicha vía. La intervención rápida de los efectivos evitó que el anciano resultara herido o perdiera la vida en el incidente.
La patrulla se encontraba realizando tareas habituales de prevención de la delincuencia en áreas de descanso y apoyo a la vigilancia de carreteras cuando avistó el vehículo detenido en la calzada. Al acercarse para comprobar el estado del ocupante, los agentes detectaron de inmediato signos inequívocos de que el turismo averiado podía incendiarse en cualquier momento.
Ante el riesgo inminente para la vida del conductor, los miembros de la patrulla procedieron a su evacuación urgente y lo pusieron en un lugar seguro. En ese instante, según relató la Comandancia de la Guardia Civil de Cuenca en una nota oficial, el vehículo "comenzó a combustionar con gran virulencia".
Con el anciano ya fuera de peligro, los agentes hicieron uso de los extintores de dotación del vehículo policial para abordar el fuego. La formación técnica recibida recientemente en materia de extinción de incendios resultó decisiva para que los efectivos actuaran con eficacia y lograran sofocar las llamas por completo. El conductor no sufrió ningún daño físico.
Concluida la emergencia, la patrulla gestionó también la retirada segura del turismo siniestrado de la vía pública, evitando que el vehículo supusiera un riesgo adicional para el resto de los usuarios de la autovía.
La Comandancia de Cuenca subrayó en su comunicado la importancia de la formación continua del personal, ya que fueron precisamente los conocimientos técnicos adquiridos en cursos recientes los que permitieron a los agentes intervenir con solvencia ante una situación de emergencia no prevista durante un servicio rutinario.