Diputación y Obispado de Cuenca rehabilitan más de 200 templos

La Diputación de Cuenca y el Obispado han renovado su convenio anual de conservación del patrimonio religioso con una dotación de 700.000 euros a partes iguales para acometer 34 intervenciones en iglesias, ermitas y conventos de la provincia a lo largo de 2026.

Desde que el acuerdo entró en vigor en 2019, ambas instituciones han intervenido en 202 edificios religiosos con una inversión acumulada de 5,6 millones de euros, convirtiendo este programa en una de las principales herramientas de conservación del patrimonio rural conquense.

El presidente provincial, Álvaro Martínez Chana, y el obispo de la Diócesis de Cuenca, José María Yanguas.

El presidente de la Diputación de Cuenca, Álvaro Martínez Chana, y el obispo de la Diócesis de Cuenca, José María Yanguas, suscribieron este martes en el Salón de Plenos de la institución provincial la nueva anualidad del convenio de colaboración para la rehabilitación del patrimonio religioso de la provincia, un acuerdo que en su edición de 2026 prevé 34 actuaciones en igual número de municipios y cuenta con un presupuesto de 700.000 euros, financiado a partes iguales por la Diputación y las respectivas parroquias.

El convenio, que se viene renovando cada año desde 2019, ha permitido acumular una inversión de 5,6 millones de euros y actuar sobre 202 iglesias, ermitas y conventos distribuidos por toda la provincia de Cuenca. Esta edición amplía el alcance respecto al ejercicio anterior: en 2025 se ejecutaron 29 intervenciones, cinco menos que las ahora programadas.

Martínez Chana defendió la utilidad del acuerdo como "una herramienta fundamental para conservar un patrimonio que forma parte de la historia, la identidad y el atractivo turístico de nuestros pueblos". El presidente subrayó que la colaboración institucional resulta decisiva para los pequeños municipios, que "por sí solos tendrían mayores dificultades para afrontar este tipo de intervenciones".

El patrimonio rural, eje del programa

Buena parte del patrimonio religioso de la provincia se concentra en el medio rural, donde las iglesias parroquiales constituyen con frecuencia el edificio más relevante del municipio, tanto desde el punto de vista arquitectónico como emocional para sus vecinos. "Conservar nuestras iglesias es también conservar la historia de nuestros municipios, proteger un legado que hemos recibido de generaciones anteriores y contribuir a que siga siendo un recurso para el desarrollo turístico y cultural de la provincia", afirmó Martínez Chana durante el acto de firma.

Las inversiones contempladas en el convenio oscilan entre los 8.000 y los 40.000 euros por actuación, en función de las necesidades de cada edificio. El abanico de intervenciones abarca desde trabajos de consolidación estructural y reparación de cubiertas hasta tareas de restauración de elementos artísticos e históricos.

Doble impacto: patrimonio y economía local

El presidente provincial insistió en que estas obras generan un "doble beneficio": además de proteger edificios de valor histórico y artístico, activan la economía local al generar demanda en el sector de la construcción y la restauración especializada, disciplinas que habitualmente se nutren de empresas y profesionales de la propia provincia. A ello se suma el efecto sobre la oferta turística de los municipios, que ven reforzado su atractivo con la puesta en valor de sus templos.

Los 34 municipios beneficiados en 2026

Las actuaciones previstas en esta anualidad se distribuyen por toda la geografía provincial. Los municipios y edificios que recibirán intervención son: Alberca de Záncara, Alcázar del Rey, La Almarcha, Arcas del Villar, Atalaya del Cañavate, Buendía, El Cañavate, Casas de Benítez, Casas de Fernando Alonso, Casas de Garcimolina, Castejón, Chumillas, Cuenca (Iglesia de San Felipe), Enguídanos, Fresneda de la Sierra, Los Hinojosos, Horcajada de la Torre, Masegosa, Naharros, Priego, Ribatajada, Saceda-Trasierra, San Clemente (Iglesia del Convento de las Clarisas), Solera de Gabaldón, Sotoca, Tresjuncos, Valdecolmenas de Abajo, Valdeolivas, Valparaíso de Abajo, Valparaíso de Arriba, Villar del Humo, Villar del Infantado, Villarejo del Espartal y Villarejo Sobrehuerta.

El carácter territorial del convenio queda así patente: de los 34 municipios beneficiados, la mayoría son pequeños núcleos rurales cuya capacidad inversora propia difícilmente les permitiría asumir en solitario actuaciones de esta envergadura. El programa se consolida, en ese sentido, como un mecanismo redistributivo que pone el mantenimiento del patrimonio histórico al alcance del conjunto de la provincia, con independencia del tamaño o los recursos de cada localidad.