Cae un clan en Enguídanos que cultivaba marihuana junto a un menor
La Guardia Civil de Cuenca ha desmantelado dos plantaciones de cannabis indoor en Enguídanos (Cuenca) con capacidad para más de 500 plantas, deteniendo a un hombre y una mujer de 43 y 34 años como presuntos autores de delitos contra la salud pública y defraudación de fluido eléctrico.
Los registros, ejecutados a finales de marzo en el marco de la Operación FRAUS 5, revelaron que uno de los inmuebles era también el domicilio habitual de la pareja, donde convivían con un menor de edad. El tribunal de Motilla del Palancar ha decretado prisión provisional para uno de los investigados y medidas cautelares para el otro.
La Guardia Civil de Cuenca desmanteló a finales del pasado mes de marzo dos plantaciones profesionales de marihuana en la localidad de Enguídanos (Cuenca), en una operación que culminó con la detención de un hombre de 43 años y una mujer de 34 como presuntos responsables de varios delitos contra la salud pública y de defraudación de fluido eléctrico. Los agentes intervinieron 566 plantas de cannabis sativa en distintas fases de crecimiento, cocaína, un arma de fogueo y numeroso material relacionado con el cultivo y la distribución de drogas.
La investigación, encuadrada en la Operación FRAUS 5, se inició cuando la Guardia Civil detectó indicios de que en una vivienda de Enguídanos se estaba llevando a cabo el cultivo intensivo de cannabis en su modalidad indoor, con destino al tráfico y la venta. La particularidad del caso es que ese mismo inmueble era el domicilio habitual de los investigados, quienes convivían en él con un menor de edad.
Tras una investigación prolongada, los agentes averiguaron que los dos detenidos habían adquirido recientemente una segunda vivienda en desuso en la misma localidad, que también habilitaron como plantación. Ambos inmuebles contaban con instalaciones de alto rendimiento: sistemas de iluminación artificial, equipos de riego automatizado y filtros de carbono para enmascarar el olor característico de la planta, todo ello diseñado para forzar el crecimiento acelerado de las plantas y obtener hasta cuatro cosechas anuales. Para alimentar estos equipos, los investigados recurrieron a enganches ilegales a la red eléctrica, fraude que quedó acreditado durante los registros.
Los registros y el material incautado
A finales de marzo se ejecutaron de forma simultánea dos entradas y registros en los inmuebles urbanos de Enguídanos, según informó la Guardia Civil en nota de prensa. El resultado fue la incautación de 566 plantas de cannabis sativa en diferentes estadios de crecimiento, además de sistemas de calor industrial, filtros de carbono, cámaras de seguridad, 18,7 gramos de cocaína en dosis ya preparadas para su distribución, básculas de precisión, 800 euros en metálico, teléfonos de alta gama y un arma corta de fogueo.
La presencia de cocaína en dosis, junto a las básculas y el efectivo, apunta a que la actividad de los detenidos no se limitaba al cultivo de marihuana, sino que incluía la distribución de otras sustancias ilegales. La cocaína intervenida sugiere una estructura de venta minorista, según se desprende de las diligencias elaboradas por los investigadores.
Prisión provisional para uno de los detenidos
Las diligencias instruidas fueron remitidas a la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia número 1 de Guardia de Motilla del Palancar (Cuenca), órgano que dirigió la investigación. Una vez entregados los detenidos junto con los efectos intervenidos, el tribunal decretó prisión provisional para uno de los investigados y medidas cautelares para el otro, cuya identidad no ha sido revelada por la Guardia Civil.
La Operación FRAUS 5 se inscribe en una estrategia de la Guardia Civil orientada a desarticular estructuras de cultivo indoor en zonas rurales de la provincia, donde la disponibilidad de inmuebles en desuso y la menor densidad de vigilancia facilitan el establecimiento de este tipo de instalaciones. La detención de dos personas y la incautación de más de medio millar de plantas representan uno de los golpes más significativos contra el narcotráfico rural en Cuenca en los últimos meses.