La vacunación y el relevo generacional centran la Lonja del Ovino
El sector ovino nacional celebró este viernes en el Ifedi de Ciudad Real la XXIII edición de la Lonja Nacional de Ovino, uno de sus principales encuentros anuales, que reunió a productores, comercializadores, veterinarios y representantes de la administración de toda España.
La jornada estuvo marcada por la alarma sanitaria ante la lengua azul. El viceconsejero de Política Agraria Común y Política Agroambiental de la Junta de Castilla-La Mancha, José Manuel Martín Aparicio, alertó de que la vacunación en las explotaciones está en niveles preocupantemente bajos justo cuando comienza el periodo de mayor actividad del vector transmisor de la enfermedad.
El sector ovino nacional se dio cita este viernes en el Instituto Ferial de Ciudad Real (Ifedi) para celebrar la XXIII Lonja Nacional de Ovino, uno de los encuentros más relevantes del calendario ganadero español. El evento, organizado por la Asociación Española de Lonjas y Mercados en Origen (AELMO) junto a la Cámara de Comercio de Ciudad Real, congregó a productores, comercializadores, veterinarios, cebaderos, laboratorios, representantes de la administración y empresas del sector procedentes de toda España. La jornada combinó ponencias técnicas, análisis de mercado y la celebración de la Mesa Nacional de Precios del Ovino, con una comida de clausura como colofón del encuentro profesional.
Entre las autoridades presentes figuraron el alcalde de Ciudad Real, Francisco Cañizares; el viceconsejero de la Política Agraria Común y Política Agroambiental de la Junta de Castilla-La Mancha, José Manuel Martín Aparicio; y el presidente de la Diputación Provincial de Ciudad Real, Miguel Ángel Valverde.
Una cita con más de dos décadas de historia
Cañizares subrayó durante su intervención la relevancia histórica del sector ovino para el territorio. "Esta tierra se identifica claramente con el ovino y con una carne fantástica que forma parte de nuestra identidad y de nuestra economía", afirmó el regidor, quien calificó el encuentro como "un referente evidente para uno de los sectores más importantes de nuestra tierra". El alcalde agradeció expresamente a AELMO y a la Cámara de Comercio la decisión de elegir la capital manchega como sede de esta edición y manifestó su deseo de que la jornada resultara "productiva y positiva para todos los participantes".
La XXIII edición supera ya las dos décadas de celebraciones ininterrumpidas, lo que consolida a la Lonja Nacional como un espacio de referencia para el análisis del mercado ovino, el intercambio de experiencias entre profesionales y la toma de contacto con la actualidad del sector a escala nacional.
El ovino, pilar del agro castellanomanchego
El viceconsejero Martín Aparicio situó el encuentro en el contexto del peso estructural que la ganadería tiene en la economía regional. Castilla-La Mancha cuenta actualmente con más de 10.000 explotaciones ganaderas, de las cuales 3.555 pertenecen al sector ovino, con un censo que supera las 1.748.000 cabezas, cifra que la convierte en una de las principales cabañas ovinas de España. El sector ganadero en su conjunto representa el 25% del sector agrario regional y contribuye con cerca del 4% al Producto Interior Bruto (PIB) de la comunidad autónoma.
"La ganadería es una actividad clave para fijar población en el medio rural, generar empleo y contribuir a la sostenibilidad de nuestros pueblos", señaló Martín Aparicio, quien enumeró las líneas de apoyo del Ejecutivo autonómico al sector: el adelanto de las ayudas de la Política Agraria Común (PAC), el impulso al relevo generacional, las ayudas al bienestar y sanidad animal y el fomento de la ganadería extensiva.
Por su parte, el presidente de la Diputación, Valverde, aportó una perspectiva provincial que refuerza aún más esa relevancia. La provincia de Ciudad Real alberga entre 800.000 y 850.000 cabezas de ganado ovino, lo que equivale a más de la mitad del censo total de Castilla-La Mancha y otorga a la provincia un protagonismo estratégico dentro del sector a escala nacional. Valverde recordó además que Ciudad Real cuenta con más de 30.000 explotaciones agrarias, de las que en torno a 2.000 están vinculadas a la ganadería, y que la actividad agraria y ganadera representa aproximadamente el 11% del PIB provincial, mientras que la industria agroalimentaria alcanza el 18%.
Alerta por la lengua azul: "Todas las explotaciones deberían vacunar"
La situación sanitaria del ganado ovino centró uno de los momentos de mayor tensión de la jornada. Martín Aparicio hizo un llamamiento urgente a los ganaderos para que procedan a vacunar sus explotaciones contra la lengua azul, una enfermedad vírica transmitida por insectos que puede causar pérdidas graves en la cabaña ovina. "Estamos en un momento crítico porque acaba de comenzar el periodo de mayor actividad del vector y la única fórmula eficaz para frenar la enfermedad es la vacunación masiva", advirtió el viceconsejero.
El responsable autonómico mostró su preocupación por los niveles actuales de vacunación, que calificó de insuficientes, y apeló a la responsabilidad colectiva del sector. "Todas las explotaciones deberían vacunar", subrayó. El Gobierno regional defendió en su momento la obligatoriedad de la vacuna en distintos foros técnicos y en la Red de Alerta Sanitaria Veterinaria (Rasve), aunque finalmente la administración central optó por mantener la vacunación con carácter voluntario. Ante ese escenario, la Junta opta por la recomendación activa: "Lo que tenemos que hacer es recomendar y animar a todos los ganaderos a vacunar para proteger nuestra cabaña ganadera", insistió Martín Aparicio.
Despoblación, sostenibilidad y prevención de incendios
Más allá de su peso económico, el presidente de la Diputación puso en valor la dimensión territorial y medioambiental de la ganadería extensiva. Valverde incidió en la importancia del ovino en comarcas como el Valle de Alcudia, Almadén o los Estados del Duque, donde la actividad ganadera constituye el principal motor para mantener la población y generar oportunidades en zonas castigadas por la despoblación.
"La ganadería no solo es economía, también es sostenibilidad, conservación del medio natural, de ecosistemas y prevención de incendios forestales", argumentó Valverde, quien subrayó que se trata de "una actividad imprescindible para el equilibrio territorial y ambiental" de la provincia. Esta función de la ganadería extensiva como cortafuegos natural y agente de mantenimiento del paisaje cobra especial relevancia en un territorio con amplias zonas de monte bajo y dehesa, donde el abandono de la actividad ganadera incrementa el riesgo de grandes incendios forestales.
El relevo generacional, asignatura pendiente
Junto a la alerta sanitaria, el relevo generacional emergió como uno de los grandes retos del sector. La incorporación de jóvenes a la actividad ganadera es una de las prioridades declaradas de la política agraria regional, y la Junta ha articulado líneas específicas de apoyo para facilitar el acceso de nuevos ganaderos a explotaciones ovinas. Sin embargo, la tendencia al envejecimiento de los titulares de explotación y las dificultades estructurales para hacer atractiva la actividad —jornadas largas, rentabilidad condicionada por los precios de mercado, elevados costes de producción— siguen representando un obstáculo de fondo que el sector reconoce abiertamente en foros como la Lonja Nacional.
La elección de Ciudad Real como sede de esta edición refuerza el protagonismo de Castilla-La Mancha en el conjunto del sector ovino español, una región que acumula tradición ganadera, masa crítica de explotaciones y una industria agroalimentaria con creciente proyección. La XXIII Lonja Nacional de Ovino cerró así una jornada en la que el diagnóstico compartido apuntó a tres frentes prioritarios: vacunación urgente contra la lengua azul, sostenimiento del tejido ganadero en zonas en riesgo de despoblación y garantía del relevo generacional para asegurar el futuro de una actividad que es, al mismo tiempo, económica, cultural y medioambiental.