El Proyecto Evatra reduce un 60% las crisis de conducta en pacientes

El Proyecto Evatra reduce un 60% las crisis de conducta en pacientes

La Gerencia de Atención Integrada de Tomelloso (Ciudad Real) y la Asociación de Familiares y Amigos de Personas con Discapacidad (AFAS) han consolidado un modelo pionero de atención sociosanitaria para personas con discapacidad intelectual y alteraciones de conducta severas. El proyecto EVATRA, que cumple más de ocho años de trayectoria, ha logrado reducir los episodios de conducta problemática de 307 anuales en 2018 a 112 en 2025, una caída del 64% entre sus participantes.

El programa, reconocido por Plena Inclusión como buena práctica a nivel nacional, se basa en la coordinación estrecha entre las Unidades de Salud Mental y los equipos sociales de AFAS bajo un enfoque multidisciplinar centrado en la persona. Su metodología se está implantando ya en otras áreas sanitarias de Castilla-La Mancha como modelo de referencia regional.

La Gerencia de Atención Integrada de Tomelloso, dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam), presentó esta semana los resultados del proyecto EVATRA, un modelo pionero de coordinación sociosanitaria desarrollado junto a la Asociación de Familiares y Amigos de Personas con Discapacidad (AFAS) que lleva más de ocho años trabajando con personas con discapacidad intelectual que presentan alteraciones de conducta significativas y, en muchos casos, patología de salud mental asociada. Los datos acumulados desde su puesta en marcha revelan una transformación sustancial en la calidad de vida de los participantes y un impacto directo en el uso de los recursos sanitarios públicos.

El gerente del Área Integrada de Tomelloso, César Moreno-Chocano, subrayó que "este proyecto refleja de forma clara hacia dónde debe avanzar el sistema sanitario público: hacia modelos de atención integrados, donde la coordinación con el ámbito social permite ofrecer una respuesta más completa, eficaz y humana a pacientes con necesidades especialmente complejas".

Los resultados, en cifras

El indicador más llamativo del programa es la evolución de los episodios de conducta problemática registrados entre sus participantes. En 2018, el sistema contabilizó 307 episodios anuales; en 2025, esa cifra se redujo a 112, lo que supone un descenso de casi dos tercios en siete años. La reducción, además, es universal: afecta al 100% de los participantes del programa, sin excepción.

Junto a ese dato, once personas han alcanzado una estabilidad conductual suficiente como para recibir el alta clínica del programa, lo que representa uno de los logros más significativos en términos de autonomía y recuperación funcional. En paralelo, el uso de los servicios de urgencias se ha contraído de forma notable: en todo el año 2025 se registraron únicamente cinco avisos al 112 y dos ingresos hospitalarios vinculados al colectivo atendido.

"Estos datos no solo ponen de manifiesto la eficacia del modelo, sino que evidencian también un uso más adecuado de los recursos sanitarios, lo que redunda en una mejor atención para los pacientes y sus familias", destacó Moreno-Chocano.

Un enfoque bio-psico-social con herramientas compartidas

El modelo EVATRA articula su metodología en torno a herramientas de evaluación y seguimiento compartidas entre los equipos sanitarios y sociales. Entre ellas destacan el informe multimodal, el uso de escalas específicas validadas y un sistema de coordinación dinámico que permite analizar cada caso desde un enfoque bio-psico-social integral.

Este planteamiento combina la intervención clínica —desde la psicoterapia y la psicofarmacología en el ámbito sanitario— con el trabajo sobre el entorno cotidiano de la persona a través de estrategias como el apoyo conductual positivo. La suma de ambas dimensiones, la sanitaria y la social, es precisamente lo que sus responsables consideran la clave de sus resultados.

Bernabé Blanco, gerente de AFAS en Tomelloso, lo expresó con claridad: "La clave del éxito de este proyecto ha sido la coordinación real y constante entre profesionales de distintos ámbitos, lo que nos ha permitido dar respuestas ajustadas a cada persona y mejorar de forma significativa su calidad de vida". Blanco añadió que "cuando todos los recursos trabajan de forma alineada y con un enfoque centrado en la persona, los resultados son claramente mejores tanto en términos humanos como en eficiencia".

De Tomelloso a toda la región

El alcance del proyecto ha superado con creces el ámbito local. La iniciativa ha sido reconocida por Plena Inclusión, la organización de referencia nacional en discapacidad intelectual, como una buena práctica en coordinación sociosanitaria a nivel estatal. Este reconocimiento ha impulsado su expansión: actualmente, la metodología EVATRA se está implantando en otras áreas sanitarias de Castilla-La Mancha, favoreciendo la creación de una red de profesionales que comparten protocolos y herramientas comunes.

El objetivo de esa expansión es doble: homogeneizar la atención a este colectivo en todo el territorio regional y garantizar una respuesta más eficaz con independencia del lugar de residencia de cada persona. El gerente de la Gerencia de Tomelloso incidió en que "este tipo de iniciativas refuerzan el compromiso del sistema sanitario público con una atención más personalizada, coordinada y eficiente, especialmente en colectivos con necesidades complejas, donde la colaboración entre el ámbito sanitario y social resulta clave para mejorar los resultados en salud y el bienestar de los pacientes y sus familias".

Con la consolidación de EVATRA, Tomelloso (Ciudad Real) se sitúa como laboratorio de innovación asistencial dentro del sistema público de salud castellanomanchego, en un campo —la atención a personas con discapacidad intelectual y trastorno de conducta— donde la coordinación entre lo sanitario y lo social ha sido históricamente una asignatura pendiente del sistema.