Prisión para el heladero de Alcázar tras el brutal ataque con ácido
La jueza de guardia del Tribunal de Instancia número 3 de Alcázar de San Juan (Ciudad Real) ha decretado prisión provisional, comunicada y sin fianza para el hombre que el pasado domingo arrojó un líquido corrosivo sobre varias personas en la Plaza de España, dejando cinco heridos, dos de ellos en estado grave.
El detenido, un heladero de 44 años, ha sido imputado provisionalmente como presunto autor de delitos de lesiones graves. Dos de las víctimas fueron trasladadas a la Unidad de Grandes Quemados del Hospital Universitario de Getafe (Madrid) con quemaduras que afectan al 30% y al 12% de su superficie corporal respectivamente.
El propietario de una heladería de la Plaza de España de Alcázar de San Juan (Ciudad Real) fue detenido el pasado domingo tras arrojar presuntamente un líquido corrosivo sobre cuatro personas durante una discusión originada frente a su establecimiento, en un incidente que dejó cinco heridas —incluido él mismo— y movilizó a los servicios de emergencia. La jueza de guardia del Tribunal de Instancia número 3 de dicha localidad decretó este lunes su prisión provisional, comunicada y sin fianza, después de tomarle declaración.
El presunto autor, un hombre de 44 años, ingresó en prisión con quemaduras que se extienden por aproximadamente el 30 por ciento de su superficie corporal, afectando a cabeza, cuello, espalda, tórax y miembros superiores, y permanece en estado muy grave. Junto a él, la otra víctima de mayor gravedad es una mujer de 52 años que presenta quemaduras en un 12 por ciento de su superficie corporal, localizadas en la espalda, el cuello y los miembros superiores. Ambos fueron trasladados a la Unidad de Grandes Quemados del Hospital Universitario de Getafe (Madrid), centro de referencia para este tipo de lesiones. Las otras dos personas afectadas recibieron el alta hospitalaria con heridas leves.
Fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha confirmaron a EFE que la magistrada ha imputado de forma provisional al detenido como presunto autor de delitos de lesiones graves, una calificación que podrá modificarse a medida que avance la instrucción judicial. Europa Press, por su parte, señaló que la imputación "se concretará a lo largo de la investigación judicial".
El origen del ataque: una disputa entre negocios vecinos
Los hechos se produjeron en dos establecimientos contiguos situados en la Plaza de España de la localidad manchega: una heladería y un bar cuyos propietarios mantenían desde hacía tiempo un conflicto que ya había derivado en denuncias previas entre ambas partes.
Según las primeras investigaciones, el pasado domingo el propietario de la heladería llamó la atención a una trabajadora del establecimiento vecino. La situación escaló cuando el marido de esa empleada acudió al lugar, lo que desencadenó una fuerte discusión entre los implicados. En el transcurso de esa confrontación, el heladero cogió presuntamente un recipiente con algún tipo de sustancia corrosiva —aún pendiente de identificación definitiva— y la arrojó contra las personas presentes.
El propio agresor resultó herido de gravedad, circunstancia que los investigadores están valorando para determinar con exactitud la dinámica del suceso. Las fuerzas de seguridad procedieron a su detención poco después de ocurridos los hechos y lo pusieron a disposición de la jueza de guardia, ante quien prestó declaración antes de que se acordara el ingreso en prisión.
Una medida cautelar que puede revisarse
La prisión provisional decretada por la jueza tiene carácter cautelar y provisional. El Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha (TSJCLM) recordó que la imputación inicial podrá modificarse conforme avancen las diligencias. La instrucción del caso determinará si concurren agravantes, si la calificación de los delitos varía en función de la evolución de los heridos más graves y si existen responsabilidades adicionales.
La identificación de la sustancia corrosiva utilizada es uno de los elementos clave de la investigación. Hasta que los análisis forenses no concluyan, no será posible precisar si se trata de un ácido, una lejía concentrada u otro compuesto químico, lo que también podría influir en la calificación jurídica definitiva de los hechos.