Mancha Centro, primer premio por su técnica de catarata pediátrica

El Servicio de Oftalmología del Hospital Universitario Mancha Centro, en Alcázar de San Juan (Ciudad Real), ha recibido el primer premio a la mejor comunicación en vídeo en el XXXIII Congreso de la Sociedad Española de Estrabología y Oftalmología Pediátrica, celebrado en Barcelona. El galardón reconoce una técnica quirúrgica pionera para tratar complicaciones que pueden aparecer años después de una operación de catarata realizada durante la primera infancia.

La comunicación premiada, elaborada por el jefe del servicio, Fernando González del Valle, y cuatro especialistas de la sección de Estrabología y Oftalmología Pediátrica, presenta una solución innovadora para reparar y conservar la lente intraocular implantada en un niño sin necesidad de extraerla por completo, corrigiendo además la miopía desarrollada durante el crecimiento.

Mancha Centro, primer premio por su técnica de catarata pediátrica

El Servicio de Oftalmología de la Gerencia de Alcázar de San Juan, dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), recibió el primer premio a la mejor comunicación en vídeo en el XXXIII Congreso de la Sociedad Española de Estrabología y Oftalmología Pediátrica, celebrado en Barcelona el pasado mes de agosto. El galardón reconoce una técnica quirúrgica novedosa para resolver una de las complicaciones más complejas de la cirugía de catarata pediátrica: la luxación de la lente intraocular años después de la intervención original.

El caso que motivó el trabajo premiado corresponde a un paciente operado en el Hospital Universitario Mancha Centro cuando tenía dos años de edad, a consecuencia de una inestabilidad congénita del cristalino, conocida como ectopia lentis. Durante casi 13 años el resultado de aquella intervención se mantuvo estable, pero el crecimiento ocular y la evolución de la alteración acabaron provocando la luxación del denominado complejo saco-lente, formado por el saco capsular del cristalino y la lente intraocular implantada en la primera cirugía. Se trata de una complicación que se produce cuando ese conjunto pierde estabilidad y se desplaza, parcial o totalmente, de su posición; en pacientes jóvenes, la actividad física y el propio desarrollo del ojo pueden acelerar ese proceso.

Una solución que evita retirar la lente implantada en la infancia

La técnica desarrollada por los especialistas alcazareños permite volver a fijar el complejo saco-lente a la pared del ojo mediante cuatro puntos de sujeción y sustituir únicamente la parte óptica de la lente intraocular para adaptarla a las necesidades visuales actuales del paciente, sin necesidad de extraer por completo el implante original. El procedimiento incorpora la denominada técnica del nudo de vaca —conocida internacionalmente como cow hitch— para reforzar la fijación del conjunto a la esclera, la capa blanca y resistente que recubre el ojo.

Este enfoque resulta especialmente relevante en pacientes jóvenes porque, durante la infancia, el ojo continúa creciendo. La potencia de una lente implantada a edades muy tempranas puede dejar de ser adecuada durante la adolescencia y generar un cambio miópico significativo. La solución presentada permite corregir esa graduación y reducir simultáneamente el riesgo de que se produzca una nueva luxación.

La comunicación premiada fue firmada por el jefe del Servicio de Oftalmología del Hospital Universitario Mancha Centro, Fernando González del Valle, junto a las doctoras Valentina Hadad, Sonia López Romero Moraleda, Diana Mesa Barona y Ángela Barrajón Rodríguez, todas ellas integrantes de la sección de Estrabología y Oftalmología Pediátrica.

Más de una década de experiencia en conservación de lentes

La técnica galardonada se enmarca en un procedimiento de conservación y reutilización del complejo saco-lente que el servicio de Alcázar de San Juan lleva desarrollando desde hace más de una década. En lugar de retirar completamente el implante, los especialistas trabajan en el interior del ojo para recolocarlo, reforzarlo y preservar las estructuras que siguen siendo útiles, reduciendo así la complejidad de la intervención y los riesgos para el paciente.

"Esta distinción nos produce una enorme satisfacción porque procede de una sociedad científica con una larga trayectoria y da valor al trabajo de todo el equipo y a la búsqueda constante de soluciones para problemas quirúrgicos especialmente complejos", destacó el doctor González del Valle tras conocer el fallo del jurado.

La sección de Estrabología y Oftalmología Pediátrica del Hospital Universitario Mancha Centro realiza intervenciones complejas de catarata congénita y de estrabismo tanto en pacientes pediátricos como adultos. El hospital fue, además, el primer centro de Castilla-La Mancha en disponer, hace 19 años, de un retinógrafo de campo amplio para el estudio de la retinopatía de la prematuridad, una tecnología que permite obtener imágenes extensas de la retina y mejorar el seguimiento de los recién nacidos con riesgo de desarrollar esta enfermedad ocular.