Exploran un yacimiento geotérmico de 8.430 hectáreas en Ciudad Real

La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha ha otorgado a la empresa Ciudad Real Earth Explorer un permiso de investigación de dos años para estudiar la posible existencia de un yacimiento geotérmico bajo 8.430 hectáreas de los términos municipales de Ciudad Real, Miguelturra y Poblete.

El proyecto, que abarca 284 cuadrículas mineras, ha superado la evaluación de impacto ambiental simplificada. La Administración concluyó que los trabajos de esta primera fase no tendrán efectos significativos sobre el medio ambiente si se cumplen las medidas preventivas establecidas.

Exploran un yacimiento geotérmico de 8.430 hectáreas en Ciudad Real

La Delegación Provincial de Desarrollo Sostenible de Ciudad Real publicó el anuncio en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM) tras la resolución de la Junta, que otorga a Ciudad Real Earth Explorer un permiso para investigar durante dos años las características del subsuelo en una superficie de 8.430 hectáreas de los términos municipales de Ciudad Real, Miguelturra y Poblete (Ciudad Real). El objetivo es determinar si existe un recurso geotérmico que permita, en caso de resultados positivos, avanzar hacia una eventual explotación para la producción de energía eléctrica y térmica.

La investigación inicial contempla trabajos de gabinete, reconocimiento y cartografía geológica, así como estudios geofísicos mediante gravimetría, perfiles magnetotelúricos y sísmica de reflexión. Con estas técnicas se pretende elaborar un modelo geológico del subsuelo que permita identificar las zonas más adecuadas para futuras perforaciones. Los trabajos se desarrollarán fundamentalmente sobre caminos, senderos y carreteras existentes y mediante equipos portátiles, con una ocupación limitada del terreno.

Los perfiles magnetotelúricos analizarán los campos electromagnéticos naturales del terreno, mientras que la sísmica de reflexión utilizará geófonos y un sistema de caída de una masa de hasta 50 kilos sobre una placa metálica para obtener información sobre las estructuras geológicas en profundidad.

Un sondeo de 3.500 metros, en una segunda fase

La documentación del proyecto prevé que, en una segunda fase, pueda realizarse al menos un sondeo de investigación de unos 3.500 metros de profundidad. Esta actuación no está incluida en la actual evaluación ambiental y deberá contar con su propia tramitación ambiental y sectorial.

El informe de impacto ambiental concluyó que las posibles afecciones de los trabajos, fundamentalmente molestias a la fauna, afecciones puntuales a la vegetación y emisiones de polvo y gases, serán temporales y reversibles a corto plazo. La resolución ambiental determinó además que no se prevén afecciones significativas a espacios protegidos, elementos geomorfológicos de protección especial ni hábitats de protección especial.

Condiciones ambientales y patrimoniales

La ejecución de los trabajos queda sometida a distintas condiciones. El promotor deberá respetar la vegetación natural, los majanos de piedras, ribazos y lindes, así como las vías pecuarias existentes en la zona. También deberán cumplirse las condiciones establecidas respecto a las zonas de protección de las autovías A-41 y A-43 y de las carreteras N-420, N-420a y N-430c, además de respetar las infraestructuras de la zona regable del Vicario.

El proyecto afecta a varios elementos del Inventario del Patrimonio Cultural de Castilla-La Mancha, por lo que el promotor deberá realizar una prospección arqueológica y obtener la correspondiente autorización previa de Patrimonio Cultural antes de ejecutar las actuaciones que puedan afectar a estos elementos.

El permiso no implica autorización de explotación

La autorización otorgada por la Junta corresponde exclusivamente al permiso de investigación. Si los trabajos confirman la existencia y viabilidad del recurso geotérmico, cualquier proyecto posterior de explotación deberá someterse a su propia tramitación y evaluación ambiental, además de obtener las autorizaciones sectoriales correspondientes. El área objeto de estudio tiene un uso fundamentalmente agrícola y escasa vegetación forestal.