Cárcel para dos expoliadores de Jaén en un yacimiento de Ciudad Real
Los acusados, vecinos de Jaén, fueron sorprendidos por el Seprona mientras realizaban excavaciones ilegales en un enclave protegido. Deberán pagar además 26.800 euros a la Junta.
Dos hombres procedentes de la provincia de Jaén han sido condenados a ocho meses de prisión por un delito contra el patrimonio histórico tras ser sorprendidos mientras realizaban excavaciones ilegales en un yacimiento arqueológico catalogado en Ciudad Real.
Los hechos ocurrieron cuando una patrulla del Seprona de la Guardia Civil localizó a ambos individuos en parcelas agrícolas incluidas dentro del entorno protegido del enclave, donde estaban utilizando detectores de metales y herramientas como azadas para extraer objetos de valor histórico de forma ilegal.
Según la investigación, los condenados se desplazaban desde Jaén hasta esta zona aislada de la provincia con el objetivo de localizar restos arqueológicos, actuando sobre un espacio incluido en la Carta Arqueológica de Castilla-La Mancha, lo que refuerza su nivel de protección.
Al verse sorprendidos por los agentes, los sospechosos intentaron ocultar las piezas sustraídas, escondiéndolas bajo el vehículo con el que habían accedido al lugar. Sin embargo, la rápida intervención del Seprona permitió recuperar los objetos y proceder a su identificación.
Ocho meses de cárcel y 26.800 euros de indemnización
La resolución judicial impone a cada uno de los implicados ocho meses de prisión e inhabilitación para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena. Además, deberán abonar 26.800 euros a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, a los que se sumarán intereses legales y costas procesales.
Un daño “irreparable” al patrimonio histórico
La sentencia subraya que el perjuicio causado va más allá del valor material de las piezas sustraídas. El verdadero impacto es científico y patrimonial, al haberse alterado el contexto arqueológico de forma irreversible.
“Extraer un objeto arqueológico sin metodología científica es como arrancar las hojas de un libro”, advierten los expertos, ya que se pierde para siempre la información sobre su origen, posición y relación con otros elementos.
Este tipo de actuaciones destruye el llamado contexto estratigráfico, clave para interpretar la historia y evolución de los yacimientos.
Refuerzo contra el expolio arqueológico
Desde la Guardia Civil y la administración regional se destaca que esta condena refuerza la lucha contra el uso ilegal de detectores de metales y el expolio, una práctica que amenaza un legado considerado “pilar fundamental de la identidad de Castilla-La Mancha”.
