Cañizares ve difícil recurrir el fallo del callejero de Ciudad Real

El alcalde de Ciudad Real, Francisco Cañizares, ha dejado entrever este miércoles las dificultades de recurrir ante el Tribunal Supremo la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha (TSJCM) que obliga al Ayuntamiento a recuperar cinco nombres del callejero retirados en aplicación de la Ley de Memoria Histórica.

Tanto el PSOE como el vicepresidente segundo de la Junta, José Manuel Caballero, han reclamado al Consistorio que agote la vía judicial, mientras Cañizares ha acusado a los socialistas de actuar por "sectarismo" y ha defendido que serán los servicios jurídicos municipales quienes determinen si existe margen real para recurrir.

El alcalde ve difícil recurrir el fallo del callejero de Ciudad Real
El alcalde ve difícil recurrir el fallo del callejero de Ciudad Real

El alcalde de Ciudad Real, Francisco Cañizares, advirtió este miércoles de que el Ayuntamiento podría no recurrir la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha que obliga al Consistorio a restituir cinco denominaciones del callejero que fueron modificadas en 2021 en aplicación de la Ley de Memoria Histórica, al tratarse de una resolución de segunda instancia respaldada en pronunciamientos previos del Tribunal Supremo y cuya impugnación podría generar nuevos costes para las arcas municipales.

A preguntas de los periodistas, Cañizares subrayó que "no se puede ir todas las veces al Tribunal Supremo" y recordó que el fallo del TSJCM se apoya directamente en sentencias dictadas con anterioridad por el alto tribunal en casos similares, lo que a su juicio reduce significativamente las posibilidades de que prosperara una nueva impugnación. "Serán los servicios jurídicos, como siempre en el Ayuntamiento, quienes decidan si prosperaría o no el recurso", señaló, insistiendo en que la decisión se tomará exclusivamente atendiendo al interés municipal y a las posibilidades jurídicas reales, y no por "cuestiones ideológicas ni sectarias".

La sentencia, cuya existencia trascendió el pasado lunes, estimó parcialmente el recurso presentado por Vox contra el acuerdo aprobado por el pleno municipal en mayo de 2021. El tribunal consideró que el Ayuntamiento no motivó suficientemente que cinco de las antiguas denominaciones supusieran una exaltación de la sublevación militar, la Guerra Civil o la dictadura franquista. Como consecuencia, el fallo obliga a que el pasaje de la Pandorga recupere el nombre de pasaje José Gutiérrez Ortega; la calle Manuel Herrera Piña, el de José María Aparicio Arce; la plaza de Gloria Fuertes, el de Fernando Merry del Val y García Zapata; la calle Irene Villa, el de Gregorio Sánchez-Puerta; y el Grupo Adolfo Suárez, el de Grupo Vicente Galiana.

La Sala sí respaldó en cambio los cambios de otras cuatro vías: las antiguas calles Brunete, Belchite, Simancas y Santa María de la Cabeza, actualmente denominadas Emilia Pardo Bazán, María Zambrano, Miguel Ángel Blanco y Sara Montiel, al estimar que sus anteriores nombres hacían referencia directa a episodios de la contienda civil.

El proceso arrancó en 2016, cuando la Mesa de la Memoria Histórica identificó nueve denominaciones susceptibles de modificación y abrió una consulta ciudadana. Tras una primera anulación por haberse aprobado los cambios en la Junta de Gobierno Local en lugar de en el pleno, la corporación volvió a ratificarlos en 2021 con los votos favorables del PSOE y Ciudadanos y la oposición de PP y Vox. Tras recibir la sentencia, el actual equipo de Gobierno municipal dejó la ejecución del fallo en manos de los servicios jurídicos y anunció que estudiaría sus consecuencias para los vecinos, comercios y propietarios de las vías afectadas.

La Junta pide recurrir

El vicepresidente segundo del Gobierno de Castilla-La Mancha, José Manuel Caballero, se sumó a quienes reclaman que el Consistorio agote la vía judicial. Aunque reconoció que el Gobierno regional carece de competencias sobre el callejero de la capital, defendió que el Ayuntamiento dispone de margen suficiente para recurrir la resolución. Su principal argumento descansa en la sucesión normativa: la sentencia se basa en la Ley de Memoria Histórica de 2007, pero en 2022 entró en vigor una nueva Ley de Memoria Democrática que, a su juicio, "favorece y aclara" aspectos que podrían incidir en el caso. "Por supuesto, hay que cumplir siempre con las sentencias judiciales, pero al mismo tiempo existe margen para recurrirlas y para actuar de acuerdo con la nueva Ley de Memoria Democrática", sostuvo.

Caballero lamentó especialmente que puedan desaparecer del callejero nombres como los de Adolfo Suárez, Irene Villa, el fotógrafo Manuel Herrera Piña, la escritora Gloria Fuertes o la Pandorga, y apeló a que todos los demócratas, "independientemente de que sean de izquierdas, de derechas o de ninguno de los dos lados", defiendan a quienes han contribuido a construir la democracia española.

El PSOE presiona y Cañizares replica

La senadora autonómica del PSOE y exalcaldesa de Ciudad Real, Pilar Zamora, también exigió este martes al alcalde y al PP provincial que recurran el fallo, al entender que "defender la democracia y homenajear a quienes han luchado por ella y representan valores positivos para la sociedad no puede ser considerado sectarismo político". Zamora reivindicó que la decisión se adoptó por los órganos legítimos y democráticos del Ayuntamiento, mediante acuerdo plenario y con la participación de 1.779 ciudadrealeños en la elección de los nuevos nombres. "¿Qué tiene de sectarismo homenajear al primer presidente de la democracia española, Adolfo Suárez, quien precisamente no fue un político de izquierdas, sino militante de la UCD?", preguntó la exalcaldesa, quien también citó el caso de Irene Villa como víctima del terrorismo etarra o la proyección cultural de Gloria Fuertes.

La exalcaldesa fue más allá y reprochó directamente a Cañizares su actitud: "Quien tanto habla de respetar las instituciones parece olvidar ahora que la primera institución que debería defender es el propio Ayuntamiento que preside", afirmó, reclamando que el regidor defienda los acuerdos adoptados por la corporación cuando estos "responden al interés general y a la legalidad".

Cañizares respondió a las críticas socialistas calificándolas de "desaforadas" y defendió que las sentencias deben respetarse aunque no se compartan. "Ya está bien de criticar a los jueces, ya está bien de cuestionarlo todo", señaló, para añadir que algunas de las afirmaciones realizadas por los socialistas sobre el fallo son "auténticos disparates". También censuró las declaraciones del subdelegado del Gobierno en Ciudad Real, David Broceño, que el martes había indicado que recuperar los nombres "puede hacer daño a la sociedad", calificándolas de "muy lamentables".

El alcalde informó además de que el PSOE presentó un escrito solicitando acceso a la resolución, que el Consistorio le facilitará. "Podrán comprobar que no hay ningún elemento oscuro en el tema. Nada más que unos jueces han opinado distinto de lo que opinó el Ayuntamiento en un momento determinado", afirmó. Asimismo, acusó al anterior Gobierno socialista de haber causado "bastantes perjuicios" a los vecinos mediante una utilización "sectaria" de las leyes y aseguró que el actual equipo de Gobierno no seguirá generando nuevos costes municipales por esta cuestión.

Con el fallo pendiente de ejecución y la posibilidad de recurso aún sin cerrar, el debate sobre el callejero de Ciudad Real ha trascendido las fronteras municipales para convertirse en un pulso político entre el PP local, la Junta regional del PSOE y el Gobierno central, con la Ley de Memoria Democrática como posible tabla de salvación para quienes defienden mantener los nuevos nombres.

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