Estafa en Albacete pagando deudas con dinero de falsos alquileres

En la imagen de archivo la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía en la ciudad de Albacete

La Policía Nacional ha detenido en Albacete a un hombre acusado de estafar 6.500 euros a seis personas mediante falsos anuncios de alquiler de viviendas publicados en internet, exigiendo a sus víctimas el pago de fianzas o mensualidades por adelantado antes de desaparecer sin dejar rastro.

La investigación, llevada a cabo por el Grupo de Delincuencia Económica, reveló una operativa especialmente sofisticada: el detenido no recibía el dinero en sus propias cuentas, sino que desviaba los pagos directamente a sus acreedores personales para dificultar su identificación como autor del fraude.

La Policía Nacional detuvo en Albacete a un varón como presunto autor de al menos seis estafas cometidas a través de falsos anuncios de alquiler de viviendas publicados en una conocida plataforma de anuncios en internet. El detenido captó a sus víctimas ofreciendo dos inmuebles ubicados en la capital provincial a precios especialmente competitivos y, tras ganarse su confianza, las convenció para que entregasen adelantos económicos en concepto de fianza o reserva, logrando recaudar un total de 6.500 euros que nunca destinó al alquiler anunciado.

La investigación se abrió tras la denuncia de seis personas en la Comisaría Provincial de Albacete, quienes relataron haber caído en un fraude de idéntico patrón. Todas ellas habían contactado con el estafador a través de la misma página web de anuncios, atraídas por el precio ventajoso de las viviendas. Una vez establecido el contacto, el supuesto arrendador les transmitía urgencia: era imprescindible adelantar una o dos mensualidades —de entre 600 y 700 euros— para "asegurar el piso" y evitar que otro interesado se lo quedase.

Las víctimas realizaron los pagos por distintas vías: plataformas de pago electrónico, ingresos en cajeros automáticos y transferencias bancarias. En todos los casos, el desenlace fue el mismo: en cuanto el dinero cambió de manos, el estafador cortó toda comunicación, dejando a los afectados sin los fondos entregados y sin acceso a ningún inmueble.

Una trama para borrar el rastro del dinero

Lo que distingue a este caso de otras estafas de alquiler convencionales es la mecánica empleada para ocultar el origen ilícito del dinero. Según informó la Policía Nacional en nota de prensa, el detenido arrastraba diversas deudas personales —entre ellas cuotas pendientes con su preparador físico y con un abogado— y utilizó el capital obtenido fraudulentamente para saldarlas, sin que el dinero pasase en ningún momento por sus propias cuentas bancarias.

El mecanismo funcionaba de la siguiente manera: cuando una víctima estaba dispuesta a realizar el pago del falso depósito, el detenido le facilitaba el número de teléfono o los datos bancarios de uno de sus acreedores, presentándolo como el destinatario legítimo del ingreso. Simultáneamente, contactaba con ese acreedor para avisarle de que recibiría una transferencia para cubrir la deuda. El dinero de la víctima llegaba así directamente a un tercero de buena fe, que ignoraba por completo la procedencia ilícita de los fondos.

Con este esquema, el autor lograba un doble objetivo: extinguir sus deudas reales utilizando dinero ajeno y, al mismo tiempo, desvincular su nombre de cualquier movimiento bancario que pudiese incriminarlo. La ausencia de transferencias directas a su nombre pretendía hacer prácticamente imposible rastrear su participación en el fraude.

Los investigadores reconstruyen el mapa de pagos

A pesar de la complejidad deliberada de la red de transferencias, los agentes del Grupo de Delincuencia Económica de la Policía Nacional lograron reconstruir el mapa completo de los pagos y establecer con plena certeza la autoría del detenido. La investigación permitió conectar los distintos hilos de la trama: los anuncios fraudulentos, las comunicaciones con las víctimas, la coordinación con los acreedores y el rastro de los ingresos realizados en cajeros y plataformas digitales.

Una vez identificado, el sospechoso fue detenido y puesto a disposición de la autoridad judicial, que deberá determinar su responsabilidad penal. El caso subraya la creciente sofisticación de las estafas vinculadas al mercado del alquiler, un fenómeno que las fuerzas de seguridad advierten que se ha intensificado en los últimos años al calor de la tensión en el acceso a la vivienda y la proliferación de plataformas de anuncios en internet.