Albacete reduce el ruido en la N-322 con una pantalla acústica
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha finalizado la instalación de una pantalla acústica de 416 metros en la carretera N-322 a su paso por Albacete, en el marco del Plan de Acción contra el Ruido (PAR) de la fase II. La inversión ha ascendido a 610.877,80 euros (IVA incluido), sufragada con fondos europeos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
La pantalla, de hormigón y 4 metros de altura, se sitúa entre los kilómetros 355,4 y 355,8 de la vía y ha sido integrada en el entorno con vegetación autóctona para reducir su impacto visual sobre el paisaje.
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible concluyó las obras de instalación de una pantalla acústica en la carretera N-322, a su paso por la ciudad de Albacete, con el objetivo de mitigar la contaminación acústica generada por el tráfico rodado en esa vía. La actuación se enmarca en el Plan de Acción contra el Ruido (PAR) de la fase II y ha supuesto una inversión de 610.877,80 euros (IVA incluido), financiada íntegramente con fondos europeos procedentes del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR).
La infraestructura consiste en una barrera de hormigón de 416 metros de longitud y 4 metros de altura, instalada en el lado derecho de la calzada, entre los kilómetros 355,4 y 355,8. Según informó el propio Ministerio en nota de prensa, la pantalla tiene por objeto "reducir la contaminación acústica generada por el tráfico existente, contribuyendo así a la mejora de la sostenibilidad y la calidad de vida del vecindario".
Integración paisajística con vegetación autóctona
Lejos de limitarse a una solución puramente técnica, la actuación incorpora un tratamiento paisajístico destinado a integrar la barrera en su entorno. A ambos lados de la pantalla se ha plantado un seto de lentisco a razón de un pie por metro lineal. En el lado interior, la instalación se completa con moreras situadas cada 8 metros, una combinación vegetal que, además de suavizar el impacto visual de la estructura de hormigón, contribuye a reforzar la función amortiguadora del conjunto.
El lentisco es una especie arbustiva autóctona de la región mediterránea, resistente a la sequía y habitual en los paisajes de la meseta castellana, lo que garantiza su adaptación al entorno sin necesidad de riegos intensivos ni mantenimiento extraordinario.
El PAR, eje de la política antiruido del Gobierno
La actuación en Albacete se inscribe en la segunda fase del Plan de Acción contra el Ruido (PAR), el instrumento de planificación del Estado que da cumplimiento a la Directiva europea 2002/49/CE sobre evaluación y gestión del ruido ambiental. Dicha directiva obliga a los Estados miembros a elaborar mapas de ruido en grandes infraestructuras de transporte —carreteras con más de tres millones de vehículos al año, ferrocarriles y aeropuertos— y a adoptar, en los tramos más problemáticos, medidas correctoras que protejan a la población expuesta.
En el caso de la N-322, la carretera discurre por el casco urbano de Albacete en un tramo donde la densidad de viviendas próximas a la vía hace especialmente sensible la cuestión del ruido. La pantalla acústica actúa como barrera física que interrumpe la propagación de las ondas sonoras procedentes del tráfico antes de que alcancen las fachadas y ventanas de los edificios residenciales.
Fondos europeos del Plan de Recuperación
La financiación de esta obra proviene del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), el mecanismo europeo de estímulo económico puesto en marcha tras la pandemia de covid-19 con el que España recibió más de 140.000 millones de euros en transferencias y préstamos para acometer inversiones en transición ecológica, digitalización e infraestructuras. La inclusión de medidas antiruido en el catálogo de actuaciones cofinanciables refleja la apuesta de la Unión Europea por la reducción de la contaminación no química —acústica, lumínica— como parte de su agenda de salud ambiental y calidad de vida urbana.
La N-322 es una de las carreteras nacionales que vertebra el interior peninsular, uniendo Albacete con Córdoba a lo largo de más de 400 kilómetros. A su paso por la capital manchega, la vía soporta un tráfico intenso que históricamente ha supuesto una fuente de molestias para los residentes en las zonas aledañas. La nueva pantalla supone, en ese contexto, una mejora estructural y permanente para la calidad acústica del entorno.