El PSOE acusa a Núñez de callar y no defender a Castilla-La Mancha

La presidenta del PSOE de la provincia de Toledo, Tita García Élez, durante la rueda de prensa que ha ofrecido en la sede de los socialistas

La presidenta de la Ejecutiva provincial del PSOE de Toledo, Tita García Élez, ha criticado este miércoles que el "modelo" del presidente del PP en Castilla-La Mancha, Paco Núñez, "sea el de no acudir a las reuniones, callarse y no hacer nada" por defender los intereses de la región, en contraste con la actitud del presidente regional, Emiliano García-Page.

García Élez realizó estas declaraciones en rueda de prensa en la sede regional del PSOE en Toledo, en el contexto de la reunión bilateral sobre financiación autonómica que prevé convocar el Ministerio de Hacienda, y amplió sus críticas al ámbito del agua: reprochó que la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) de Castilla-La Mancha, presidida por el alcalde de Talavera de la Reina (Toledo) y militante del PP, no haya presentado ni una sola alegación a los nuevos planes hidrológicos.

La presidenta de la Ejecutiva provincial del PSOE de Toledo, Tita García Élez, cargó este miércoles contra el presidente regional del Partido Popular (PP), Paco Núñez, durante una rueda de prensa celebrada en la sede del PSOE en Toledo, en la que defendió que el modelo socialista en Castilla-La Mancha es el de "pedir, reivindicar, trabajar y defender la región", frente a lo que calificó como el "modelo Núñez", basado, a su juicio, en "no asistir a las reuniones, callarse y no hacer nada".

Las declaraciones de García Élez llegaron en un momento de especial tensión política en torno a dos grandes asuntos autonómicos: la reforma del sistema de financiación autonómica y la defensa de los recursos hídricos de Castilla-La Mancha. En ambos frentes, la dirigente socialista contrapuso la actitud activa del Ejecutivo de García-Page con lo que definió como la pasividad del PP regional.

La financiación autonómica, primer frente de disputa

El detonante inmediato de la rueda de prensa fue la convocatoria prevista por el Ministerio de Hacienda de una reunión bilateral sobre el nuevo modelo de financiación autonómica. García Élez se dirigió directamente a Núñez para recordarle que, cuando a uno lo llaman a una reunión, "hay que ir", en primer lugar, "por respeto institucional".

"Y, segundo, porque no hay mayor coherencia ni mayor valentía que decir lo que uno piensa mirando a los ojos a la gente siempre que tengas una oportunidad", señaló García Élez, quien añadió que "eso es lo que ha hecho siempre el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page". Con ello, la dirigente socialista reivindicó la postura del jefe del Ejecutivo regional, a quien caracterizó como alguien dispuesto a defender la posición de CLM con independencia de a quién tenga enfrente.

La reclamación de una financiación más justa para la región no es nueva. El Gobierno de Castilla-La Mancha lleva años exigiendo que el sistema autonómico reconozca las necesidades específicas de un territorio con alta dispersión demográfica y una población envejecida, circunstancias que encarecen la prestación de los servicios públicos, especialmente en las zonas más afectadas por la despoblación.

El agua, segundo flanco: la FEMP sin alegaciones

El segundo bloque de la intervención de García Élez se centró en la política del agua, asunto de especial sensibilidad en Castilla-La Mancha dado su papel como territorio de cabecera de varios de los grandes ríos peninsulares. La presidenta provincial socialista contrapuso la labor del Gobierno regional —que ha trabajado documentos, los ha expuesto y ha presentado alegaciones a los nuevos planes hidrológicos en redacción— con la actitud de los responsables del PP.

El reproche más concreto apuntó a la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) en Castilla-La Mancha, cuya presidencia ostenta el alcalde de Talavera de la Reina (Toledo), militante del PP. Según García Élez, dicha institución no ha presentado "ni una sola alegación" en el proceso de redacción de los nuevos planes hidrológicos. "Esa es su forma de actuar, esa su forma de trabajar", reprochó la dirigente socialista.

Frente a ello, el Ejecutivo autonómico sí ha elevado su posición formal en defensa de los recursos hídricos de la región, un contraste que el PSOE utiliza para ilustrar su tesis sobre los "dos modelos" de gestión política que, a su juicio, representan hoy el partido en el poder en CLM y la oposición popular.

Dos modelos, una misma región

García Élez sintetizó el debate con una caracterización de las dos actitudes: "Uno que pide, que reivindica, que trabaja y que defiende la región. Y luego está el modelo Núñez, que se resume en tres cuestiones: la primera, la de no asistir a las reuniones; la segunda, la de callarse; y la tercera, la de no hacer nada, en lo que es campeón". La contundencia de la fórmula, deliberadamente construida en paralelo, resumió el tono ofensivo con el que el PSOE de Toledo afronta el debate político autonómico en este arranque de junio.

Las declaraciones de la presidenta provincial del PSOE se producen en un contexto político en el que la cuestión de la financiación autonómica vuelve a centrar la agenda nacional, con varias comunidades autónomas, gobernadas tanto por el PP como por el PSOE, reclamando una reforma del sistema que consideran insuficiente o desequilibrado. En Castilla-La Mancha, el debate se cruza además con la reivindicación histórica de que el territorio no salga perjudicado en el reparto de los recursos del agua, un asunto que condiciona buena parte de la política regional desde hace décadas.