Page no descarta movilizaciones contra los nuevos planes del agua
El presidente regional rechaza los planes hidrológicos y alerta de que la nueva directiva sería “absolutamente catastrófica”.
La Junta pedirá más control sobre las confederaciones, cuestiona las mediciones actuales y plantea incluso conexiones con desaladoras del Levante.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha elevado este martes el tono en defensa del agua al advertir, desde Almansa (Albacete), que no descarta impulsar movilizaciones sociales en la región frente a los nuevos planes hidrológicos impulsados desde Europa, que considera “ni realistas ni sostenibles socialmente”. El anuncio se ha producido en el acto institucional del Día Mundial del Agua, donde ha dejado claro que la comunidad “va a luchar” contra cualquier intento de recorte.
Page ha sido contundente al afirmar que “no estamos para nada de acuerdo con los planteamientos iniciales que estamos viendo en los planes de Europa” y ha avisado de que “la entrada en vigor de la nueva directiva marco sería absolutamente catastrófica para esta región”. En este contexto, ha insistido en que no descarta “hacer un llamamiento a todos los implicados para que esta región se movilice”.
Aviso político: movilización y choque con Europa
El jefe del Ejecutivo autonómico ha situado el debate del agua en un plano que trasciende lo institucional, al considerar que las herramientas políticas habituales pueden quedarse cortas. “A lo mejor no es suficiente con aprobar resoluciones en las Cortes o discutir en las mesas; se necesita una clara significación de que esto preocupa a muchos y no solo al político de turno”, ha afirmado .
Además, ha rechazado las críticas que acusan al Gobierno regional de utilizar el agua con fines electorales: “El agua ni da ni quita votos, pero es vida”, ha sentenciado, subrayando el impacto directo que tiene en el desarrollo económico y social.
Page ha enmarcado su postura en el debate europeo, recordando su reciente posicionamiento en Bruselas y defendiendo la necesidad de prorrogar la actual Directiva Marco del Agua frente a una reforma que considera precipitada y excesivamente restrictiva. “No hay necesidad ni demasiada prisa para revisar los planes de cuenca con criterios tan agresivos”, ha añadido.
Críticas técnicas: dudas sobre mediciones y posible control propio
El presidente autonómico ha ido más allá del discurso político para cuestionar aspectos técnicos clave de la planificación hidrológica. “Son discutibles hasta las mediciones de agua que se hacen; en muchos casos no nos fiamos”, ha asegurado.
Ante esta situación, ha planteado una medida inédita: la posibilidad de que Castilla-La Mancha instale sus propios piezómetros para medir los recursos hídricos, con el objetivo de disponer de datos independientes .
Asimismo, ha denunciado lo que considera una “sobrerregulación que ya se pasa muchos pueblos”, alertando de que la región no puede ser “víctima” de decisiones alejadas de su realidad territorial.
Más poder para la región: gestión de cuencas y fin de la burocracia
Entre los anuncios más relevantes, García-Page ha avanzado que su Gobierno solicitará al Ministerio para la Transición Ecológica que le ceda o encomiende parte de la gestión de las confederaciones hidrográficas.
El objetivo es asumir directamente la resolución de expedientes paralizados durante años y reducir los retrasos burocráticos, que están afectando especialmente a regantes y proyectos económicos. “Estamos dispuestos a hacernos responsables de los atrasos para arreglar problemas a nuestra gente”, ha señalado .
En paralelo, ha defendido el modelo regional de gestión, recordando que Castilla-La Mancha es la única comunidad que no repercute la inversión hidráulica ni a consumidores ni a ayuntamientos, lo que considera un esfuerzo añadido del Ejecutivo autonómico.
Nuevo escenario hídrico: desaladoras y visión de país
El presidente también ha abierto la puerta a un cambio de paradigma en la gestión del agua, planteando que Castilla-La Mancha pueda conectarse en el futuro a la red de desaladoras del Levante para abastecer zonas limítrofes.
“Si Murcia o Valencia formaran parte de la misma comunidad, nadie vería problema en compartir esa red”, ha argumentado, defendiendo una visión solidaria e integrada del territorio nacional .
Page ha subrayado además la diversidad hídrica de la región —desde zonas con escasez en contacto con el Levante hasta áreas de nacimiento de ríos— y ha insistido en que el problema debe abordarse “con sentido común y sin fanatismo”.
Cuencas en alerta y desarrollo condicionado
El presidente ha mostrado su preocupación por la situación de las principales cuencas que afectan a Castilla-La Mancha: Guadiana, Tajo, Júcar y Segura, alertando de las amenazas que se ciernen sobre todas ellas.
Ha recordado, además, que la falta de agua ha provocado que empresas retrasen inversiones en la región, lo que refuerza la idea de que el recurso hídrico es un factor determinante para el crecimiento económico.
La Junta refuerza su estrategia: igualdad, inversión y presión al Estado
Por su parte, la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, ha defendido que el agua es clave para garantizar la igualdad territorial y la cohesión social, especialmente en una comunidad donde su disponibilidad condiciona históricamente el desarrollo.
“Garantizar el acceso al agua significa garantizar oportunidades”, ha afirmado la consejera, señalando que permite sostener la agricultura, atraer empresas y fijar población en el medio rural .
Gómez ha anunciado la convocatoria este viernes en Toledo del Consejo Regional del Agua, donde Castilla-La Mancha fijará su позиción ante el cuarto ciclo de planificación hidrológica. Además, se crearán grupos de trabajo específicos para las siete confederaciones hidrográficas que afectan a la región, una singularidad única en España .
La consejera ha sido tajante: el Gobierno regional será “firme, exigente e inflexible” con el Estado en la defensa de infraestructuras y recursos.
Inversión histórica y adaptación al cambio climático
El Ejecutivo autonómico ha destacado el esfuerzo realizado en la última década, con 208 millones de euros invertidos en el ciclo integral del agua, además de un presupuesto de 159,2 millones en 2026, con 41 actuaciones en marcha en abastecimiento y depuración .
Estas infraestructuras permiten actualmente garantizar el suministro a 720.000 habitantes y la depuración a 500.000, en un contexto marcado por el cambio climático, con sequías prolongadas y episodios extremos que obligan a reforzar la resiliencia del sistema.
Reconocimientos y reivindicación del agua como futuro
El acto institucional celebrado en el Teatro Regio de Almansa (Albacete) ha servido también para reconocer a la Comunidad de Regantes del Canal del Henares, al investigador José María Tarjuelo, a la empresa RuiderActiva y al CEIP Federico Mayor Zaragoza de Albacete, como ejemplos de compromiso con el uso sostenible del agua.
Además, la alcaldesa de Almansa ha avanzado que el municipio participará en la candidatura regional para que el regadío tradicional sea declarado Patrimonio de la Humanidad, mientras que desde la Diputación de Albacete se ha insistido en un mensaje clave: sin agua no hay futuro.