FINANCIACIÓN AUTONÓMICA

Page alerta de que con la financiación autonómica “nos jugamos nuestro futuro”

El debate sobre el nuevo modelo de financiación autonómica sigue en el epicentro del pulso político en Castilla-La Mancha. El presidente Emiliano García-Page reclama igualdad sin privilegios; la ministra Isabel Rodríguez insta a explicar para qué sirven los recursos; Paco Núñez denuncia que el PSOE “humilla” a la región; y Sergio García-Navas acusa al PP de doble discurso y de faltar “valentía política”.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page; la ministra de Vivienda Isabel Rodríguez; y el presidente del PP de Castilla-La Mancha, Paco Núñez
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page; la ministra de Vivienda Isabel Rodríguez; y el presidente del PP de Castilla-La Mancha, Paco Núñez

El proceso de reforma del sistema de financiación autonómica ha vuelto a situarse en el centro de la agenda política, reabriendo tensiones que llevan años latentes entre partidos y territorios. Castilla-La Mancha, una de las comunidades que más depende del equilibrio de los criterios de reparto por su dispersión geográfica, amplia superficie rural y menor densidad poblacional, asiste a un cruce de posiciones cada vez más pronunciado en un momento crucial para definir cómo se sostendrán sus servicios públicos en la próxima década.

Las intervenciones de las últimas horas, procedentes tanto del Gobierno regional como del Ejecutivo central, del PP y del PSOE autonómico, han profundizado el debate con discursos extensos, cargados de advertencias y reproches cruzados, que muestran que el clima político se endurece conforme avanza la negociación. 

Page coloca el foco en la igualdad: “No habrá ciudadanos de primera y de segunda”

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha vuelto a enmarcar la financiación autonómica como una cuestión estructural y no coyuntural, insistiendo en que de ella depende el mantenimiento real del Estado del bienestar en territorios como el suyo. Lo hizo desde Albacete, durante la inauguración de la primera fase del CEIP Número 34, donde lanzó una reflexión más amplia sobre el modelo territorial y el riesgo de que se consoliden privilegios.

Page reiteró que “no es que quieran más, es que quieren más que los demás y eso se llama privilegio”, en referencia a las demandas del independentismo catalán, que considera incompatibles con un sistema equilibrado. No se trata, subrayó, de negar las aspiraciones de nadie, sino de impedir que se produzca una brecha en derechos básicos en función del código postal.

El presidente defendió que quienes consideran que su tono se ha endurecido “frivolizan” sobre un asunto que no admite ligerezas. Recordó que el sistema de financiación se traduce en realidades tangibles: “detrás de cada número hay colegios, institutos, centros de salud, hospitales o pruebas del talón”. Y ahí subrayó un dato que considera determinante: el 90% del presupuesto autonómico se destina a educación, sanidad y servicios sociales.

También expresó una idea que lleva meses repitiendo: que tendría que “volver a nacer” para aceptar que un ciudadano de otra comunidad tenga más derecho a una atención sanitaria urgente que uno de Castilla-La Mancha. A su juicio, el modelo debe garantizar que todos los españoles cuenten con las mismas oportunidades, vivan donde vivan, y recalcó que la región “nació para no tener menos que nadie”.

Page concluyó que defender una financiación justa es “defender la educación, la sanidad y el bienestar social”, y que la negociación no se plantea en términos partidistas, sino de responsabilidad institucional con la ciudadanía.

La ministra Rodríguez pide “pedagogía” y acusa a Madrid de priorizar el “negocio de los amiguetes”

La ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, introdujo una perspectiva distinta, centrada no solo en cuánto recibe cada comunidad, sino en cómo gestionan esos recursos. En su visita a unas viviendas en Illescas, pidió no limitar el debate a cifras abstractas y reclamó una “pedagogía ciudadana y democrática” que explique con claridad la finalidad de la financiación autonómica.

Rodríguez destacó que el Gobierno de Pedro Sánchez ha transferido más fondos que nunca a las comunidades, especialmente durante la pandemia, cuando los sistemas educativo y sanitario requirieron refuerzos extraordinarios. Sin embargo, lamentó que no todas las regiones hayan orientado esos recursos a los servicios públicos esenciales.

Dirigiéndose de forma explícita a la Comunidad de Madrid, la ministra afirmó que “no lo ha destinado a educación pública, y quizás sí a sanidad, pero no a la sanidad pública, sino al negocio de los amiguetes”, una acusación que enmarcó dentro de un modelo de gestión que, a su juicio, ha fomentado desigualdades en lugar de mitigarlas.

El ámbito de la vivienda sirvió como ejemplo. Rodríguez recordó que Madrid ha optado por atraer grandes inversores que compran barrios enteros, lo que —según dijo— “expulsa a madrileños y madrileñas”, muchos de los cuales acaban trasladándose a Castilla-La Mancha. De hecho, destacó que el 30% de las personas que salen de Madrid se instalan en la región vecina por los precios, lo que implica un impacto adicional en servicios públicos autonómicos.

Por ello, defendió que la financiación debería orientarse de forma prioritaria a vivienda pública y asequible, y a reforzar las políticas sociales, advirtiendo de que los proyectos de privatización que —a su juicio— promueve Madrid no se compadecen con los objetivos del Estado autonómico.

Núñez acusa al PSOE de “quitarse la careta” y afirma que el modelo “humilla” a la región

El presidente del PP regional, Paco Núñez, respondió elevando el nivel del enfrentamiento político. Desde Bargas, acusó al PSOE de Castilla-La Mancha de “quitarse la careta” al rechazar en el pleno de las Cortes una resolución que pedía que ambas fuerzas se comprometieran a votar en contra del modelo en el Congreso.

Para Núñez, esa decisión confirma que los socialistas respaldarán el sistema que propone el Gobierno de Sánchez, un modelo que definió como “injusto, insolidario y gravemente perjudicial para Castilla-La Mancha”. Aseguró que si la región recibe menos fondos, los efectos serán directos: menos médicos, menos maestros, menos inversión en infraestructuras y menos apoyo a agricultores y ganaderos.

En su discurso, vinculó la reforma al mantenimiento del Gobierno de Sánchez en La Moncloa, afirmando que el dinero de la región “se está mandando a Cataluña” con el apoyo del PSOE autonómico. Llegó a afirmar que Page y sus diputados “han humillado a los castellanomanchegos” y que el PP es “radicalmente contrario” al modelo.

También criticó que el sistema propuesto “olvida” completamente la financiación municipal, lo que deja a los ayuntamientos en situación de fragilidad, obligados —según su relato— a asumir competencias impropias sin la suficiente cobertura económica.

Núñez aprovechó su comparecencia para destacar la gestión del Ayuntamiento de Bargas, que afirmó que ha logrado pasar de un déficit estructural superior a dos millones de euros a un superávit, permitiendo inversiones en infraestructuras, eficiencia energética y equipamientos deportivos. Presentó este caso como ejemplo de “gestión honrada, intensa y centrada en el interés vecinal”.

García-Navas denuncia la “falta de valentía” de Núñez y apunta a la ordinalidad del PP

La réplica socialista llegó de la mano de Sergio García-Navas, quien acusó a Paco Núñez de falta de “valentía política” y sostuvo que, si el modelo de financiación lo presentara Feijóo, el líder regional del PP “tragaría aunque perjudicara a esta tierra”.

El dirigente socialista pidió observar qué ocurrirá este domingo en Zaragoza, donde Feijóo presentará a sus barones el documento que lleva preparando semanas y que, según se ha publicado, asume la ordinalidad, un criterio que —subrayó— “perjudica claramente a Castilla-La Mancha” al priorizar que ninguna comunidad pase a superar en renta a otra situada inmediatamente por encima.

García-Navas afirmó que el PSOE lleva años reclamando un modelo basado en coherencia, igualdad y solidaridad, mientras que el PP, según dijo, termina “votando al dictado de Génova”, como ocurrió recientemente con el techo de gasto y la quita de deuda para Castilla-La Mancha.

El diputado recalcó que el próximo modelo debe contemplar el coste real de prestar servicios públicos en zonas dispersas, un elemento clave para sostener la sanidad, la educación y las prestaciones en municipios pequeños.

Asimismo, destacó la ampliación anunciada por Page de la prueba del talón a 34 enfermedades, una medida que calificó de “muy progresista” y que, según dijo, ejemplifica el tipo de políticas que necesitan una financiación estable y suficiente.

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