Madina pide en Toledo más voces críticas en el PSOE como la de Page

El analista político y ex dirigente socialista Eduardo Madina reclamó este martes más voces críticas dentro del PSOE como la del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, al que definió como "el mejor presidente del Gobierno que hay en las comunidades autónomas de nuestro país, con diferencia".

Madina realizó estas declaraciones a los medios de comunicación en Toledo, antes de participar junto al diplomático y embajador de España Rafael Dezcallar en una nueva edición de Diálogos para el Desarrollo, bajo el título Entre historia y futuro: estrategias para un mundo cambiante. También se pronunció sobre el bloqueo presupuestario del Gobierno y sobre el estado de la legislatura, que consideró "terminada hace mucho tiempo".

El analista político y ex secretario general Del Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso de los Diputados, Eduardo Madina, atendiendo a los medios de comunicación este martes en Toledo.
El analista político y ex secretario general Del Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso de los Diputados, Eduardo Madina, atendiendo a los medios de comunicación este martes en Toledo.

El ex secretario general del Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso de los Diputados, Eduardo Madina, reclamó este martes en Toledo un mayor debate interno en el PSOE y respaldó sin reservas al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, como referente de ese pluralismo que, a su juicio, el partido necesita. Lo hizo a preguntas de los medios de comunicación, al margen del evento Diálogos para el Desarrollo, donde participó junto al diplomático Rafael Dezcallar en el Palacio de Congresos de Toledo.

"Ojalá hubiera más voces como la suya dentro de quienes hoy ocupan responsabilidades orgánicas o institucionales, porque sería señal de que el PSOE, lo que dice, se parece mucho a lo que es, un partido democrático abierto", afirmó Madina. El también analista político elogió a García-Page como "el mejor presidente del Gobierno que hay en las comunidades autónomas de nuestro país, con diferencia" y subrayó que su mayor presencia en el debate político "es mucho mejor no solo para el socialismo de Castilla-La Mancha, sino para el Partido Socialista de toda España".

Madina vinculó ese aval a una cuestión identitaria: cuando escucha hablar al presidente castellanomanchego, le recuerda, dijo, "al PSOE al que yo me afilié". Una fórmula que, para el ex dirigente socialista, remite a los tiempos en que el partido "cuanto más se ha parecido a sí mismo es cuanto más debate ha tenido y cuanto más ha vibrado", en palabras que pronunció ante los medios antes de acceder al acto.

García-Page ha pedido públicamente al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que adelante las elecciones o que someta su continuidad a una cuestión de confianza en el Congreso. Madina no solo no cuestionó esa postura, sino que la respaldó de forma implícita al calificar la legislatura de agotada.

Una legislatura "terminada hace mucho tiempo"

El ex parlamentario fue tajante al valorar el estado actual del Ejecutivo de Sánchez. La legislatura, señaló, "está terminada desde hace mucho tiempo", a la vista de la incapacidad del Gobierno para aprobar unos presupuestos, para ejecutar con normalidad las políticas públicas y para garantizar la "previsibilidad de aprobación legislativa". "Es una legislatura que da señales de fin, pero hay finales que tardan en llegar", resumió en una frase que condensó su diagnóstico sobre la situación política.

En esa misma línea, comentó el anuncio de Sánchez de presentar un proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2027. Madina reconoció que el Ejecutivo "hace bien" en intentarlo, dado que se trata de un mandato constitucional, pero advirtió de que el Parlamento "ya tres veces ha dicho que no hay clima de aprobación presupuestaria" y que las señales que emite el Congreso "van en otra dirección". Con tres prórrogas consecutivas del presupuesto como telón de fondo, el ex dirigente socialista se mostró escéptico ante la posibilidad de que un cuarto intento prospere: "A priori diría que las señales van en otra dirección".

La comparecencia de Sánchez, a examen

Preguntado por la comparecencia prevista del presidente del Gobierno en el Congreso el 24 de junio —para informar del último Consejo Europeo y dar cuenta de las investigaciones judiciales que afectan al PSOE—, Madina reclamó transparencia sin ambigüedades. "Todas las explicaciones que el Gobierno quiera dar, la sociedad se las merece", aseguró, para añadir que "cuanto más profundas sean esas explicaciones, muchísimo mejor, porque hay mucha gente que lo que ve lo considera, yo diría que inexplicable".

El analista advirtió, no obstante, de que la comparecencia "mezcla" asuntos de naturaleza distinta: las conclusiones del Consejo Europeo y las cuestiones ligadas a los casos de corrupción que salpican al partido.

Sin vuelta a la política activa

Madina descartó con rotundidad cualquier regreso a la primera línea política. Preguntado por si se plantea presentarse como candidato a la Secretaría General del PSOE, respondió que hace casi ocho años tomó la decisión de abandonar la política activa para emprender "un proceso distinto de desarrollo personal y profesional". "Mi sitio está en la empresa privada, en el sector empresarial en el que trabajo", afirmó, y subrayó que no se plantea "absolutamente nada que no sea seguir así".

Europa ante el espejo

Sus declaraciones se produjeron en el marco de Diálogos para el Desarrollo, un ciclo de debate organizado en Toledo que reunió este martes a Madina y al diplomático y embajador de España Rafael Dezcallar para analizar los grandes retos geopolíticos del momento bajo el título Entre historia y futuro: estrategias para un mundo cambiante.

Dezcallar centró su intervención en la necesidad de que Europa responda de forma cohesionada a un orden internacional que, a su juicio, está desapareciendo "delante de nuestros ojos". El diplomático enumeró los factores que están erosionando la estabilidad global: la emergencia de China como potencia, la política exterior de Donald Trump, la invasión rusa de Ucrania y "la propia debilidad de Europa para hacer frente a los desafíos que tiene por delante". Frente a ese escenario, defendió como "fundamental" que la Unión Europea "actúe unida y que actúe no por capricho, sino para defender lo que somos, para que lo que somos no sea pisoteado por otros".

El embajador fue explícito al rechazar que la respuesta europea deba leerse como un enfrentamiento directo con Washington. "No se trata de plantar cara a Trump", matizó, "sino de defender valores que hasta ahora han definido lo que es Europa y lo que es Occidente": los derechos humanos, el rechazo al uso de la fuerza y la solidaridad con los países en desarrollo. "Si todo eso que pensábamos que nos definía se pisotea, no se respeta, entonces ¿en qué nos hemos convertido?", preguntó.

Madina, por su parte, trasladó ese diagnóstico geopolítico al plano económico doméstico. Reconoció que la economía española presenta datos positivos "casi en todos los números" si se analiza desde una perspectiva agregada, pero alertó de que, vista desde abajo, acumula elementos que merecen atención: el comportamiento del PIB per cápita, la competitividad diferencial entre sectores o la capacidad de respuesta ante los ciclos que se avecinan. "Yo creo que ahí abajo hay un debate de mayor entidad", concluyó. "Son los desafíos del ciclo siguiente, yo diría del conjunto de la década y los próximos años."

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