Desarrollo Sostenible absorbe la Agencia del Agua de Castilla-La Mancha con Muro
El Consejo de Gobierno aprobó este martes el Decreto de estructura orgánica de la Consejería de Desarrollo Sostenible, que crea la Dirección General del Agua para asumir las competencias que hasta ahora ejercía la extinta Agencia del Agua de Castilla-La Mancha. Montserrat Muro, que dirigía la Agencia, asume el mando del nuevo organismo.
La consejera Mercedes Gómez presentó la medida como un paso "determinante para el futuro de Castilla-La Mancha", con los nuevos planes hidrológicos en elaboración, y anunció la puesta en marcha de mesas de trabajo provinciales a partir del 21 de abril para fijar las propuestas regionales al cuarto ciclo de planificación hidrológica.
El Consejo de Gobierno de Castilla-La Mancha aprobó este miércoles el Decreto de estructura orgánica y competencias de la Consejería de Desarrollo Sostenible, que culmina la integración de la política hídrica regional bajo una única cadena de mando al crear la Dirección General del Agua. La nueva dirección asume todas las atribuciones que hasta ahora correspondían a la Agencia del Agua de Castilla-La Mancha, organismo autónomo suprimido en virtud de la Ley 1/2026, de 26 de marzo, de Medidas Administrativas y Tributarias, aprobada en las Cortes regionales. Al frente del nuevo órgano directivo ha sido nombrada Montserrat Muro, quien dirigía la citada Agencia desde marzo de 2025. El Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM) publicó en su edición del miércoles 15 de abril las resoluciones que oficializan tanto el cese como el nombramiento.
La consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, dio a conocer la medida en declaraciones a los medios previas a su participación en el Congreso Nacional de Regantes que se celebra esta semana en el IFEDI de Ciudad Real. Gómez subrayó que la reorganización llega "en un momento determinante para el futuro de Castilla-La Mancha", con los nuevos planes hidrológicos en elaboración, y defendió la necesidad de que "el agua ocupe el lugar que merece dentro de la Consejería, con una dirección general propia que refuerce nuestra capacidad de decisión y de defensa de los intereses de Castilla-La Mancha".
Una estructura reforzada para ganar eficacia
El Decreto aprobado modifica el Decreto 112/2023, de 25 de julio, e introduce tres cambios organizativos de fondo. En primer lugar, incorpora la Dirección General del Agua como órgano directivo de la Consejería. En segundo lugar, integra el Consejo del Agua de Castilla-La Mancha como órgano colegiado. Y en tercer lugar, adapta la estructura administrativa a la nueva realidad competencial derivada de la supresión de la Agencia. Entre las funciones expresamente reguladas para la nueva dirección general destacan la participación en la planificación hidrológica, la ordenación y protección de los recursos hídricos y el desarrollo de programas en materia de agua en el ámbito autonómico.
El cambio organizativo responde, según explicó la consejera, a la necesidad de "mejorar la eficacia de las políticas públicas en materia hídrica y reforzar la sostenibilidad financiera del sector público autonómico". La integración de la gestión del agua directamente en la estructura de la Consejería persigue, en palabras de Gómez, "ganar en eficacia, coordinación y capacidad de respuesta".
Paralelamente, el Ejecutivo autonómico refuerza las funciones de la entidad pública Infraestructuras del Agua de Castilla-La Mancha, que amplía su papel en el impulso, ejecución y gestión de infraestructuras hidráulicas. La entidad asume a partir de ahora mayores competencias para dar respuesta a las necesidades de los municipios en materia de abastecimiento, depuración y ejecución de infraestructuras estratégicas, incluyendo actuaciones de emergencia y obras financiadas con cargo al canon de la Directiva Marco del Agua (DMA).
Mesas provinciales para el cuarto ciclo de planificación
La consejera anunció también la puesta en marcha de un proceso participativo para definir las propuestas de Castilla-La Mancha al cuarto ciclo de planificación hidrológica (2028-2033). El proceso se articulará mediante mesas de trabajo organizadas en tres grandes ámbitos: abastecimiento y depuración; regadíos y usos industriales; y medio ambiente y espacios naturales. Las mesas tendrán carácter regional y provincial, con el objetivo de recoger las necesidades específicas de cada provincia y garantizar la participación de todos los sectores implicados.
El calendario arrancará el 21 de abril en Toledo y continuará el 23 de abril en Ciudad Real, el 27 en Guadalajara, el 28 en Cuenca y el 29 en Albacete. Las propuestas consensuadas en estas mesas formarán parte de los documentos definitivos que Castilla-La Mancha presentará en el proceso de alegaciones a los Esquemas Provisionales de los Temas Importantes del cuarto ciclo en las siete Demarcaciones Hidrográficas que afectan a la región, cuyo plazo de alegaciones concluye a finales de mayo.
El Alto Guadiana, en el centro del debate
En el marco del Congreso Nacional de Regantes, Gómez participó en un coloquio sobre el pasado, presente y futuro del Alto Guadiana y expuso la posición del Gobierno regional ante uno de los conflictos hídricos más complejos de la región. La consejera señaló que la gestión del agua en esta cuenca "está actualmente muy condicionada por un marco normativo especialmente restrictivo", y subrayó su singularidad: "a pesar de ser cabecera de un gran río, no dispone de recursos superficiales relevantes, pero sí de importantes masas de agua subterránea que han sido clave para el desarrollo socioeconómico del territorio y, en particular, para la agricultura de regadío".
Gómez cuantificó el peso de esta cuenca: el regadío del Guadiana supone el 14% del empleo agrario de la zona y el 64% de toda la industria agroalimentaria de Castilla-La Mancha. Ante esas cifras, la consejera fue tajante: "no se pueden obviar los recursos hídricos que se necesitan, independientemente de la adaptación al cambio climático y la disponibilidad del recurso". Asimismo, descartó "la revisión ni, mucho menos, la extinción de derechos de agua que resultan fundamentales para el desarrollo económico y social de Castilla-La Mancha".
En este contexto, la Consejería anunció que solicitará al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico la designación de Castilla-La Mancha como entidad colaboradora de la Administración Hidráulica del Estado, con el objetivo de desatascar los aproximadamente 4.800 expedientes pendientes de resolución que acumula la Confederación Hidrográfica del Guadiana y que, según Gómez, "generan una situación de incertidumbre e inseguridad jurídica entre los regantes".
Red de piezómetros y prórroga de la Directiva Marco del Agua
El Gobierno regional anunció además dos medidas complementarias para la gestión del agua subterránea en el Alto Guadiana. La primera es el impulso, en colaboración con la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), de un sistema de monitorización de piezómetros que permita disponer de información actualizada y rigurosa sobre la evolución de las masas de agua subterránea. La segunda es la reivindicación de que los nuevos planes hidrológicos incorporen la evaluación de los costes socioeconómicos asociados a las medidas planificadas, junto con la adaptación del marco normativo vigente.
En esa misma línea, Castilla-La Mancha defenderá la prórroga de la Directiva Marco del Agua en aquellos aspectos que afectan a la gestión equilibrada del recurso. Se trata de una demanda que el Gobierno regional lleva tiempo planteando en los foros hídricos nacionales y que cobra ahora mayor peso institucional con una dirección general específica que respaldará estas posiciones ante las confederaciones hidrográficas y el Gobierno central.